Experiencia lésbica con mi prima hermana

No se como ocurrió, pero mi prima Gracia y yo terminamos enrollandonos, estábamos borrachas porque habíamos salido de fiesta, ninguna de las dos había ligado esa noche y por algún motivo todo se estaba preparando para nuestra primera vez entre chicas.

Al llegar a casa, se quedaba a dormir con migo porque mi casa queda más cerca del centro donde está la discoteca, pues llegamos y teníamos hambre, nos comimos unas natillas que tenía en la nevera y nos fuimos a la cama, mi prima se desnudó y por algún extraño motivo no podía dejar de quitar mis ojos de su hermoso y joven cuerpo, sus pezones estaban muy duros y el coño totalmente depilado que invitaba a por lo menos mirarla. Ella me miró y me dijo, que pasa tu no te desnudas?, pues yo también estoy deseando ver tus tetas prima… me puse cachonda y comencé a quitarme la ropa sin dejar de mirarla, pues me excitaba aquella situación.

Mi prima se acercó y me dijo que le gustaban mis pechos, que los tenía muy bonitos y con su mano izquierda me tocó y casi me corro, que morbo me estaba dando todo eso, no se si por el alcohol o porque dentro de mi hay una lesbiana y todavía no me había dado cuenta. Al tocarme le respondí con la misma moneda, acaricié su pecho y empecé a decirle que ella también lo tenía muy bonito, me acerqué y le dije: Prima vamos  a hacer una locura, ella sonrió y bajó su mano hasta mi vagina, introdujo su dedo y me dijo que si ya estaba tan húmeda, yo no podía creer lo que iba a ocurrir, pero mi prima y yo estabamos apunto de follar.

Acerqué mi boca a sus pezones y poco a poco comencé a lamerlos lentamente, se le ponía canda vez más duro. Ella mientras me acariciaba los mios con sus suaves manos, nos tumbamos en la cama y comenzamos a lamer nuestros clitorix primero una y luego la otra, me corria con cada lamida y no podía parar de hacerlo, introdujo su dedo en mi coño y ahí exploté, me estaba corriendo y ella gemia como una loca… después yo le correspondí lamiendo su coño una y otra vez, introduje mis dos dedos y ella necesitaba más, un tercer dedo hizo que se corriera y me mojara la cama, pero me daba igual, fue la experiencia lesbica más excitante que nunca había imaginado, nos corrimos las dos como dos actrices porno y con el morbo de ser primas y tener un incesto entre nosotras.

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