La vencina temporal caliente

Hace varios años, en casa de mis padres, exactamente los vecinos del frente se mudaron y alquilaron la casa a varias estudiantes universitaria… Yo siempre las observaba cuando llagaban y salían, realmente hermosas. Muchas veces llegaban muy tarde en la noche, las traían un carro diferente… una madrugada escuché un ruido y me asomé por la ventana y un carro lleno de hombres ebrios estaban dejando a tres de las vecinas, pero dos las sacaron del carro cargadas y durmiendo y e ropa interior, eso me llamó la atención y me excitó ver esas hermosas mujeres semi desnudas. De tal manera que progresivamente establecí contacto con ellas, al punto de que de vez en cuando yo iba para su casa para ayudarles en alguna reparación o ellas a la mía, pidiéndome alguna cosa, como sal, azúcar, café… Yo, un poco jugando y un poco en serio, cuando ellas me agradecían, yo les decía que me tenían que pagar en “especies”, para lo cual ellas se reían y entre ellas riéndose decían que tenían que darme chupeta, pero con una risa picara y como ocultando algo… Yo siempre al transcurrir los días les decía jugando que me explicara lo de la chupeta y nunca me decían nada, sólo se reían. Ya me estaba cansando de que a diario me iban a pedir cosas, coqueteaban conmigo, pero hasta allí, sentía que me estaban utilizando. Ellas notaban mi molestia por lo que un día me fueron a pedir aceite y yo les dije que no les podía dar, ellas me dijeron que les diera aceite y que para la tarde de ese día me iban a dar chupeta, pero que tenían que estar solo… Efectivamente llegó una de ellas, me dijo que una por una iba a venir cada día a darme chupeta y que le tocaba a ella primero. Entró a mi cuarto y me dijo que tocara la parte que más le gustaba, yo inmediatamente le empecé a tocarles las nalgas duras y redonditas sobre su a apretado pantalón. Me dijo que se iba a desnudar pero que yo solo debía hacer lo que ella indicara, lo cual acepté. Efectivamente se quitó toda la ropa, Dios que espectáculo de mujer. Me dijo comete la chupeta, pero yo no veía ninguna, pero mi sorpresa cuando ella se aparta los pelos y se abre la vulva y allí veía un pequeño palito; era una chupete que tenía dentro. Con mucha delicadesa se la saqué, estaba un poco atorada y llena de fluidos. Se la sacaba, la chupaba, la metía y repetía el proceso… Ella estaba tranquila, como si nada, acostada boca arriba, con las piernas abierta, leyendo una revista. Yo estaba súper exitado, le metí mi pene y bombié como un desesperado, muy fuertemente. acabé dentro como tres veces dentro de ella, hasta que me dijo que tenía que irse. Saca de la cartera tres pastillas y me pidió que se las metiera hasta el fondo. Cuando lo hacía estaba todo lleno de semen… Lo mismo se repitió un par de veces con cada una de ellas en distintos días

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