Los recuerdos del incesto con mi madre ebria 2

en el relato anterior les comente que sabia como calentar a mi madre y era viendo una película pornográfica, bueno ahora les voy a contar como inicio eso, meses después que mi madre dejo a mi padre para irse con mi mejor amigo y sabiendo que tal ves ya nunca volvería a cogérmela, me aficione a ver las películas pornográficas, y cuando las veía pensaba como reaccionaria mi madre al ver una, y para mi buena suerte no tardaría en comprobarlo pues una de esas noches en que tomaba viendo una película tocaron la puerta y luego de quitarla abrí y vi a una de mis hermanas que por lo güera que era decían que no era hija de mi padre y dijo, oye mi mama esta en la esquina tomada y esta llorando porque dice que se peleo con el ese buey que hacemos ni modo de decirle a mi papa, apenas oí eso y ya sentía a mi verga pararse al pensar que podía volver a cogerme a mi madre, y fingiendo preocupación le dije, no como crees mira mejor tráela sin que mi papa se de cuenta y que se quede aquí y ya mañana que se vaya, y luego de traerla a escondidas se fue y luego de cerrar la puerta y ver a mi madre ebria le dije mientras le daba una cuba, mire nada mas como anda de seguro por eso tubo problemas con ese buey, hay hijo pues que te digo si ya sabes como soy, si ya se le dije viéndole las piernas, usted nunca va a cambiar ni modo salud, y ya caliente por ver su reacción puse la película y al aparecer una mujer masturbándose le dije ya vio mama, y al mirar y quedarse muda unos segundos dijo, hay dios que hace esa mujer, hay mama no me diga que nunca había visto algo así, pues no hijo mira nada mas como se toca canija y mientras veía interesada la película yo ya agarrándome mi parada verga le dije, le gusta como lo hace le dije agarrándome la verga, si que rico se lo hace la canija, apenas oí eso y ya estaba hincado frente a ella y luego de tocar sus piernas, ella me vio y sin decir nada siguió viendo la película mientras ya mis manos acariciaban todas sus piernas, y al sentir que las introducía en-medio, ya caliente las abrió para que  mi mano entrara hasta tocar el bulto de su verija, y apenas sintió como se lo tocaba ya excitada decía. así hijo así tócame estoy limpia, y al hacer a un lado el calzón sentí una descarga de placer al tocar esos pedazos de carne suaves y mojados y mientras me daba gusto pasando mis dedos en medio de esa rica rajada, oí a mi madre decir, hay chiquita que boca tienes y te cabe toda que rica se ve, y al ver como la mujer mamaba la verga me pare y luego de sacar la mía le dije, y esta no le gusta, y al voltear y encontrarse con mi parada verga la vio un momento y dijo, hay canijo si la tienes grande mira nada mas, para luego tomarla con su mano y acercarla a su boca y así irla metiendo era lo máximo sentir como mi verga rozaba sus dientes al entrar, y ya que estuvo toda adentro su lengua me empezó a lamer provocando que ya casi me viniera pero yo deseando hacerlo dentro de su verija, saque mi verga y luego de sentarme le dije, ya se la quiero meter ya y sin hacerme esperar se quito los calzones para luego de ponerse de espaldas dejar caer sus nalgas y tallarlas en mi verga era delicioso sentir como su verija tallaba y tallaba mi verga haciéndola parar mas, hasta que luego de tomarla con su mano la metió en su ansiosa rajada y ya sintiéndola toda adentro, se empezó a mover mientras decía, que rico que rico, y bastaron unas metidas mas para sentir venir todos mis mocos, y ya sintiendo los chisguetes se quedo quieta mientras sentía como me mojaba todo, y mientras estábamos quietos disfrutando la venida, la vos de mi padre llamándome hizo que el buen momento se llenara de pánico, y llevando aprisa a mi madre al otro cuarto, abrí la puerta en el momento que ya se acercaba y al verme dijo, oye ya párale de tomar y ya duérmete, si papa ya y al ver que convencido se alejaba cerré la puerta, y al entrar y ver a mi madre ya acostada la lujuria se volvió a apoderar de mi y sacando mi ya parada verga de nuevo la acerque a su cara y dijo, hay canijo quieres mas y tomando mi verga de nuevo la empezó a mamar mientras ya mi mano hurgaba en su moqueada verija, y así de nuevo me la cogí sin parar hasta quedarme dormido, al despertar y ver que mi madre ya no estaba me pregunte, me la volveré a coger, solo el tiempo lo dirá y así termina mi segundo relato espero les haya gustado.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: