Mi Perro El Grande

Mi nombre Maris soy alta, delgada, piel entre guerita y blanca, pechos bien formados, y pompis bien paraditas, En fin cuando cumplí mis 18 años me corrieron a la calle mis progenitores por no llegar a dormir una noche a mi casa, yo le llame al medio mundo de amistades que tenia para pedirles ayuda pues yo no quería dormir en la calle, y nadie me ayudo solo mi padrino me dijo que me enviaría un dinero para que rente un apartamento pero que hasta el día siguiente lo hiba a poder cobrar, así que esa hermosa noche me fui a dormir abajo de un puente, cuando ya estaba relajada acostada abajo del puente llego un perro grande a peliarme ese espacio donde yo me acosté, unos vagabundos me dijeron que ahí solía dormir la dueña de ese perro y que era mejor que me quitara si no el perro me podía atacar, por que a la dueña del perro se la llevaron en una ambulancia y que ya hacía 4 meses que había muerto, pero que el perro siempre llegaba a pelear ese espacio, así que me levante despacio y le dije al perro ahí esta tu lugar, el perro se hecho al lado mío mientras le lagrimeaban los hojos, y a mi me dio lástima verlo así tan triste así que con miedito le toque su cabeza y se la acaricie, y el perro no me hizo nada solo se durmió al igual que yo, cuando amaneció el siguiente día yo fui por el dinero que me envió mi padrino y el perro se fue detrás de mi, rente mi departamento, me dieron las llaves de mi nuevo hogar y todo estaba muy bien, ya hasta perro tenia, lave el único par de ropa que tenia y me quede desnuda mientras se secaba la ropa, mi nuevo perro acostado en la entrada de mi puerta en pocas palabras me sentía segura y protegida por mi perro, y se me ocurrió la brillante idea de tocarme mi panochita y a jugar con ella como siempre lo hacía antes de bañarme, y mi sorpresa fue grande cuando mi perro se me hacerco y me quería meter su hocico entre mis piernas, lo dejé un poco haber hasta donde llegaba y zaaz me dio un languetazo que me erizo todo mi cuerpecito, mi rajita de mi panochita me la habrio casi completita con su lengua, me dio escalofrío, mi corazón latía al millon, yo apretaba mis piernas y aún sentía esa rica pero peligrosa sensación, me puse de pie, me sentaba, y el perro solo me observaba, ya cuando me relajé, me seguí tocando y en cada roce de mis dedos la lengua de mi perro aparecía en mis pensamientos, y me decidí y le llamé a mi perro que por sierto rapidito se me hacerco y me empezó a lamer mis piernas y mi panochita, que ya la tenia bien inchada, y después de un rato sentí un orgasmo delicioso, y me retorcí en el piso dando vueltas disfrutando de la sensación, cuando hiba a levantarme mi perro me monto por detrás y yo me dije o no eso no, para mi era denigrante y sucio dejar que un perro me penetre, sin embargo quería jugar a sentir los piketes que me daba, yo disfrutaba eso, en una ocasión sentí su puntita entrar en mi cola como que me entro pokito y me levante rápido pero pues el jueguito ya me tenia mas caliente de lo normal, mi mente y mis principios decían no, pero las ganas me decían si, así que otra vez doble mis rodillas y me puse como perrita con mi colita bien paradita y de nuevo mi perro me monto, era tan Rico sentir esa sensación de caminar como perrita con un perro queriéndome coger, en fin llegué a un escaloncito donde al subirme yo y mi perro quedar abajo mi panochita sintió un pikete fuerte, y me quedé inmóvil, friiitaa del susto, después casi en segundos sentí el otro pikete que se me metió hasta dentro y rápido me quise poner de pie pero no pude, mi perro me tenia bien agarrada y con todo su peso encima mío, yo tenia mucho miedo mi perro me la estaba metiendo con mucha fuerza y su pene se le engrosaba, era tanto el placer que me daba que me fui olvidando de los prejuicios y levante aun más mi colita, para sentir aun más rico el sexo de mi perro, tuve otro orgasmo delicioso sentía que mi panochita se me hiba a esplotar y mi perro duro y duro ya por mas de 10 minutos y aún seguia dandome con todo, mi cuerpo sudaba mientras yo gemía casi a gritos, de pronto sentí como mi perro me apretó con mas fuerza hacia el, yo me relaje y levante mi colita lo mas que pude, y luego sentí como su pene le engrosaba y le engrosaba y el me lo empujaba con todas sus fuerzas era como una bola que me estaba entrando adentro de mi panochita, que ya me dolía de tan estirada que la tenía hasta que me entro toda esa bola y sentí chorros de leche dentro de mi hasta mi pancita la sentía llena de tanto semen de mi perro, yo tube un orgasmo mas bien fuerte cuando mi perro se quedó pegado a mi, yo me quede inmóvil al sentirme atorada con mi perro, pero luego nos desatoramos y yo me quede un rato boca arriba mientras mi perro se lamia su cosota que bárbara me dije todo eso estaba adentro de mi y lo aguante, mmm mi perro me langueteo mi panochita y después de un rato de nuevo me volvió a montar esta vez le regalé mi hoyito de mi cola he igual me lo hizo con maestría, que nomas de acordarme me dan ganas de hacerlo de nuevo, mi perro ahora es mi amante, duerme en mi cama, come en mi mesa y así yo vivo feliz entregándome a mi perrito hasta 5 veces por día y me encanta. Espero y les guste mi relato

VER VIDEO AQUI

2 comentarios sobre “Mi Perro El Grande

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: