MI TIA ME OFRECIO A SU AMANTE

hola que tal me llamo Sofía y este es mi tercer relato y como les había comentado quiero compartir con ustedes mis experiencias sexuales, que vaya que son varias, yo soy una chica de 25 años mido 1.60 piel blanca, delgada, peso 50Kg trato de hacer ejercicio y cuidar siempre mi alimentación, tengo tetas muy ricas, mis medidas son 34C-60-90 actualmente llevo una relación ya de 5 años con mi novio de la universidad y en 3 meses nos casaremos. siempre empiezo con el mismo párrafo para que me reconozcan jejeje.
como lo comente en el segundo relato estuve cogiendo con el empleado de mi papa como por un año completo, salíamos y así, él fue mi primera vez, hasta que por cuestiones personales tuvo que dejar de laborar con mi papa. Pero mi inquietud sexual estaba por los aires yo quería tener mas sexo, con él lo hice como 15 o 20 veces en todo el año, ya con 17 años mi conchita ya se sentía adaptada y acostumbrada.

tenemos una tía que es mi favorita, tiene 35 años, muy guapa y de buen cuerpo, tiene 2 hijos uno de mi edad y el otro de 15, es esposa de un hermano de mi papa, siempre salimos, me lleva de compras y me compra lo que quiero, casi siempre esta sola, ya que mi tío trabaja en plataformas y si saben a lo que me refiero, se va como por un mes mas o menos, casi siempre llevaba a mis primos a jugar con nosotras, como somos de la misma edad, en fin, comencé a frecuentarla mas, y un día le explique con algo de temor pero en confianza que ya no era virgen y no se sorprendió por eso, se sorprendió que fuera con un empleado de mi papa.
mi tía me dio mucho apoyo y me daba consejos me sentía protegida por ella, al estar en su casa y ver a mi primo me saludaba como si nada, pero a veces andaba sin camisa o solo en bóxer y eso hacia que me le quedara viendo, la lujuria al imaginarme a mi primo cogiéndome; en ocasiones mi tía se daba cuenta de eso y solo se reía y me decía. –no hija, jaja ni se te ocurra- yo solo me moría de la pena.
algo que me confeso mi tía es, que tenía un amigo que le hacia “el favor” cuando mi tío no estaba en casa, yo de momento no entendí, hasta que me lo explico con peras y manzanas:
-tengo un amante, querida-
sorprendida – ¿en verdad tía?-
-si, así es, pero esta bien, es decir tu tío no esta, no tiene porque enterarse, tu tío me ama de verdad y yo a el, lo juro, pero Alberto me da el mejor sexo que nadie me había dado jamás-
yo me quede asombrada por los detalles que me daba, mi tía era muy especifica, pero eso me calentaba aun mas, cuando estaba en casa yo estaba desesperada por tener sexo, no podía pensar en otra cosa, pero para una chica de mi edad, no es fácil, así que le comente a mi tía y me atreví a hacerlo.
-tía, ya pasó un mes desde la ultima vez que tuve sexo, y en verdad me muero de ganas, masturbarme no me es suficiente, que puedo hacer para calmar estas ansias-
-jaja ay querida, eres una niña todavía no puedes andar con esas ansias a tu edad, pero que quieres que yo haga-
después de unos minutos pensando le dije
-que te parece tía, si cuando Raúl (mi primo) salga con sus amigos, puedo ir yo y puedo conocer chicos-
-hija no puedo dejarte en manos de unos infantes que no saben que hacer, además te puede pasar algo con el imprudente de mi hijo, NO-
-¿entonces que puedo hacer?-
me fui a la casa, desconsolada, pensado en mi idea, era buena idea, salir con mi primo, que tal si alomejor me coge él sería algo prohibido pero divertido, pasaron algunos días y no podía con estas ganas, solo me masturbaba viendo videos en la compu, encima de todo, escuchaba como mi papas tenían sexo, los gemidos de mi mama en la madrugada, aveces me topaba a mi hermana en el baño y escuchábamos las dos, solo nos reíamos, pero era casi de todas las noches.

un día nada mas mi tía fue a la casa estuvo platicando con mi mama y antes de despedirse me dijo
-te puedo ver mañana para que me acompañes al centro comercial?
-claro tía- le dije
hacia mucho calor, y pues solo lleve una mini falda suelta a medio muslo, y una blusa que cae en los hombros descubierta de la espalda, llegue a su casa y ella también iba muy bien vestida.
-que linda te ves mi amor, vámonos que se hace tarde-
me subí al carro y después de unos minutos, no íbamos para nada ni cerca del centro comercial, bueno tal vez haremos una escala pensé, llegamos a un edificio de departamentos muy lindos, algo caros por la zona, entramos y fuimos hasta el ultimo piso, en ningún momento hice preguntas, digo no era como que mi tía me fuera a secuestrar.
un hombre alrededor de 37 años guapo, muy alto (al menos para mi) se veía delgado y fuerte con una espalda amplia y muy bien vestido, olía muy rico su perfume.
-hola Alberto, disculpa la tardanza-
Alberto??? pensé, este es el amante de mi tía?
-emm tía? no iremos al centro?- pregunte
-¿no le dijiste? pregunto Alberto
-¿no me dijeron que? ¿qué pasa?- pregunte yo
-hija vamos a la sala siéntate- dijo mi tía
pasamos, yo estaba confundida, me sentía un poco temerosa
-hija, él es Alberto, ya te había platicado de él, dices que tenías muchas ansias-
-¿si lo se tía, pero con él?-
-no quería que te enredaras con un escuincle y te vayan a hacer algo, y a Alberto lo conozco ya desde hace muchos años y en mejores manos no te puedo dejar-

me confesaron muchas cosas, como que el departamento lo pagó mi tío y ni si quiera sabe, vaya cornudo que es mi tío paga por el departamento donde se cogen a su esposa, después de tanto deliberar el tema y convencerme mi tía tenia las intenciones de dejarme ahí y regresar por mi, pero le insistí en que se quedara que me sentiría mas segura, para ayudarme a dejarme llevar, vi como mi tía besaba a Alberto, el la manoseaba por todas partes, le apretaba la cola y paseaba sus manos por las tetas de mi tía, eso comenzó a excitarme mucho y sentada en el sofá comencé a dedearme, ya estaba mojadisima, no podía creer que mi tía me estaba entregando a su amante.

mi tía me paro del sofá, y me puso frente a Alberto, me veía indefensa aun lado de él era muy alto para mi, el se inclino para besarme y yo le correspondí, mi tía estaba detrás mío sentada en el sillón acariciando mis piernas, hasta por debajo de mi falda, me sentía algo mojada, Alberto me tomo de la cintura y me pego mas a él y me dio un beso aun mas fuerte, sentí como su verga crecía en su pantalón, bajo besándome el cuello, mis hombros hasta llegar a mi pecho, descubrió mis delicadas tetas, me despojo de mi pequeña blusa, quedando solo en un bra rosado con encaje, yo me sentía extasiada con mis ojos cerrados disfrutando del paseo, entonces sentí como mi tía me iba metiendo las manos en mi conchita.
-esta toda húmeda, Alberto la tienes bien caliente- ambos rieron como si yo no estuviera ahí, mi tía me bajo la falda y me quito los calzoncitos, al mismo tiempo Alberto me desabrocho el brassier y quede mostrando mi pequeño y delicado cuerpecito totalmente desnuda frente a este hombre 20 años mayor que yo; mi tía me sentó junto a ella y frente a nosotras Alberto de pie, ella desabotono el pantalón, y se lo quito por completo y dejo salir una verga de un tamaño normal pero si muy gruesa, era mi segunda verga, y se veía deliciosa, gruesa, se le marcaban las venas y le colgaban unos huevos gordos.
-¿hija habías visto una así de gruesa?-
-para nada tía-
-debes tener cuidado al mamársela, empieza primero con su glande, succiónalo bien-
me acerque con temor pero decidida a dejar bien mamada esa verga, comencé a chupar la punta daba suaves chupadas, moviendo mi cabeza de arriba hacia abajo, poco a poco intentaba metérmela mas pero sentía como me llegaba a la garganta, mi boca estaba muy abierta y escurría saliva de mi boca, mi tía me sujetaba del cabello, haciéndome una cola y Alberto terminada de desvestirse.
-eso , asi querida, chupasela bien- decía mi tía
-uuff que rica mamada me esta dando la pequeña sofí- decía Alberto
-¿te gusta, papi? te dije que es toda una preciosura, vamos a llevar esta fiesta al cuarto-
Alberto me tomo de los brazos y me cargo como un costal sobre su hombro como si yo fuera cualquier cosa, me dio una nalgada en la colita, yo solo reía ya estaba relajada.
En el cuarto me bajo y me puso de rodillas y seguía mamandole esa tremenda verga, mientras ellos se besaban y Alberto desnudaba a mi tía, ella tenía una lencería muy bonita, yo la vi, medias, ligas, tanga y el bra todo combinado, en ese momento me di cuenta que yo quería verme así, era mi deseo, ella se puso de rodillas a mi lado.
-¿me das tantito querida?- solté una carcajada y ella comenzó a mamar, mi quijada ya me dolía un poco, es que en verdad tenia la boca muy abierta.
-mira y aprende lo que hare querida- mi tía era ya toda una profesional, se tragaba esa verga completa, con una rapidez la metía y la saca muy con cierta desesperación, como si estuviera poseída, yo no me quise quedar atrás y me puse debajo para chuparle los huevos, estuvimos turnándonos esa verga por un buen tiempo.
-no hay mejor momento mi vida, Alberto ya la tiene toda lubricada y dura, recuéstate en la cama boca arriba- obedecí rápidamente sin dudar, mi tía comenzó a lamerme la conchita ya estaba muy mojada metía un par de dedos y ella fue colocando la verga y la fue metiendo.
-aay!! mmmm duele un poco tía-
-lo se bebe, solo relájate y arquea tu espalda nena-
lo hice y fue entrando su verga, me abrió completa, ya una vez acoplada comenzó un mete y saca suave muy delicioso que fue subiendo la intensidad.
-ahh siii asi sigue asi- me sentía muy excitada, mi cuerpo estaba calientísimo, mis pezones duros.
-que delicia querida, te ves maravillosa con una verga de hombre en tu conchita- dijo mi tía, mientras me acariciaba las tetas y pellizcaba mis pezones, Alberto me daba besos, yo no dejaba de gemir y gritar tan rico y tan fuerte, como nunca, creía que sabia de sexo pero ahora me doy cuenta que me falta mucho por conocer, no pasaron ni 10 minutos y paso algo.
-tía!!! noo!!! ahhhh!! no aguanto!!! nose!!!- solté demasiados líquidos de mi concha, gritaba de placer, mis piernas temblaban, no sabía donde me encontraba, me corrí. había tenido sexo con el empleado de mi papa pero jamás me había pasado esto.
-jajajaja mi vida te corriste- dijo mi tía, no podía moverme, mi tía aprovecho y se puso en cuatro sobre la cama, me estaba comiendo la concha limpiándome los jugos y gemía de placer, Alberto hizo lo suyo, se puso detrás de ella y se la empezó a meter, pero violentamente mientras le daba nalgadas.
-que rico culo mamita, ya te extrañaba, asi muévete perrita-
-ahh si papito cógeme, hazme tu zorrita, cógeme bien rico, méteme toda tu vergota-
-te gusta mi verga o no putita-
-me encanta papi, ahhh siii me encanta-
-¿de quien es este culo? dime!!-
-es tuyo papi aaah siii solo tuyo, cógeme cuando quieras papi-
-¿y que es tu marido?
-un cornudo!!-
-¿un que? gritalo!!-
_aahhh un cornudo!!!-
al escuchar y ver toda esa escena, sinceramente me quede helada, no sabía que pensar pero aparentemente a mi tía le gustaba eso, sentirse humillada, estuvo dándole como por 15 minutos y se la saco, mi tía se veía desecha, yo solo acariciaba sus grandes tetas. Alberto me vio y me ordeno que me acercara. –tu!!, ven aquí- yo me sentía totalmente sumisa ante este hombre, de rodillas por la cama me acerque a é y le iba dar un beso, antes de que tocara sus labios me tomo del cuello muy fuerte, me espante y cerré mis ojos me hablo al oído me dijo.
-¿quieres que te coja asi? – yo solo asentí con la cabeza y me lamio el oído.
me volteo muy bruscamente, me sujetaba del cabello y me comenzó a besar y morder el cuello, bajo por mi espalda y me puso en cuatro, me dio una nalgada muy fuerte que me dolio y grite.
-vamos a ver de que estas hecha perrita- mi tía se coloco frente a mi, como si fuese apoyo moral, -tranquila querida te va gustar- y deslizo su verga por mi conchita, abrí grandes mis ojos y gemí, mi tía me tomo de la cara, besándome y Alberto no tuvo piedad, empezó a meterme y sacarme esa verga muy duro mientras me nalgueaba.
-pero que rico culito tiene esta niña, ¿te gusta perrita? dime ¿te gusta?-
como pude conteste – ahhh siiii, si me gusta-
-¿quieres ser una putita como tu tía?-
-si quiero ser tu putita, solo tuya-
-¿este culo será mio cuando yo lo ordene, entendiste puta?-
-ahhh siii siiiii-
-la perra de tu novio te cogía asi?
-ahhhh nooo!! noooo!!!- el hecho de sentirme sumisa y humillada me excitaba demasiado y quería que siempre fuera así, sentir la virilidad y fuerza de un hombre; estuvo cogiéndome y humillándome un buen rato, apunto de correrse.
-ahh perra te voy a llenar la panocha de leche-
-mi tía, grito, llénale la carita de leche, en su carita- se salió, me voltee rápidamente y mi tía me sujeto por detrás mío de las tetas, mi carita con la boca abierta demostrando una enorme sonrisa esperaba ese jugo tan delicioso, se corrió por toda mi cara, era demasiada leche, me lleno la boca, y trague un poco, nunca la había tragado, mi cara también estaba embarrada, cuando termino de correrse, me tapo la boca y muy de cerca me vio a los ojos con una mirada de perversión y me dijo.
-trágatelos perra, trágate mi leche-, no pude soltarme y tuve que tragar su chorros de semen, la verdad me gusto mucho. mi tía me lamia la cara limpiándome del semen, y yo seguía mamando la verga de Alberto hasta que se suavizo.
nos quedamos dormidos los tres en la cama desnudos, hasta que mi tía me despertó y vi que traía puesta una bata transparente, ella se veía muy sexy.
espantada le dije –¿Tía que hora es? debemos irnos a la casa-
-descuida querida aun es temprano- apenas iba atardecer
– ven a comer algo necesitas fuerzas- Alberto cocinaba, solo en bóxer, que maravilla de hombre y para como vi que se llevaban mi tía y el, me di cuenta que es un bien tipo, pues ya tenían una relación de muchos años a espaldas de mi tío, incluso desde antes de que se casara mi tía, mientras comíamos platicábamos, rectifique lo cornudo e ingenuo que era mi tío.
-Sofí, puedes tener toda la confianza de venir cuando gustes, cuando salgas de una fiesta o si quieres dar una, me dices y me desaparezco para que invites a tus amigos-
– no lo se, ¿que tal si te presento a mis amigas?- conteste de manera coqueta
-jajaja me agrada esta niña- dijo él –pero en verdad puedes contar conmigo si te quieres divertir- y yo voltee a ver a mi tía
-oh, descuida cariño, no pasa nada, prefiero que disfrutes aquí segura-
-y ¿qué tal si yo te presento a mis amigos?- dijo Alberto mientras reía
-Alberto!!!! jajajaja estas loco!!- dijo mi tía
-jajaja a ti te gusto que hasta me rogabas que repitiéramos-
-cállate!! jajaja pero ella esta chica necesita que le enseñes un poco mas- dijo ella
-lo de tus amigos suena bien- dije yo, nose porque lo dije, tal vez no me gustaba que me trataran como una niña pequeña. nos despedimos de beso en la boca de Alberto demostrando que somos de su propiedad, me dio su número, nos marchamos mi tía y yo, en el carro le di las gracias por lo que había hecho por mi, me dijo que lo hizo por que no quería que fuera hacer una tontería y me confeso que mientras dormía, ellos se metieron a bañar y ahí estuvieron cogiendo.
-Tía!!! porque no me despertaste!!!-
-querida necesitabas descansar después de la tremenda cogida que te dieron-
mi tía y yo creamos un fuerte lazo de amistad después de ese encuentro, ya era mi mejor amiga y tuvimos mas experiencias juntas

gracias por leer.

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