Aniversario Segunda Parte (Fin)

Salimos del restaurante, camino al coche no podía dejar de tocarla y cubrirla para que nadie más la viera, me beso una vez más abrí su puerta y al subir me dejo ver que se había depilado completamente para la ocasión, volvió a sonreír, yo estaba excitadísimo, salimos rumbo al bar ya entradas las 11 de la noche busque un lugar cercano para dejar el coche y me dijo: — te amo, disfrútame, porque hoy será inolvidable–.

Entramos al bar había un mundo de gente, yo la abrazaba por detrás impidiendo casi sin dejarla respirar –relájate no soy la única aquí hay decenas de chicas—parecía una fiesta universitaria llena de jóvenes por todos lados y nosotros entre ellos, la banda tocaba canciones nuevas para mí y todos los chicos bebían a montones cerveza y vino barato pero bebían a morir, nosotros cerca del escenario bebíamos una cerveza más, llame a un mesero para que nos consiguiera mesa y me contestó que solamente consumiendo dos botellas podría conseguirme alguna… –pero hay gente por alla en un lounge que solo tiene una botella dije—y se alejó dando negativas. Me acerque a María y dije el lugar está atascado tendremos que irnos. Pro ella ya se había ambientado fácilmente, –yo hablo con el mesero—me dijo llamo al tipo y le dijo tráeme una botella de Buchanans 18 y una de tequila del que tú quieras a y una mesa aquí donde estoy parada el tipo salió rápidamente tras las ordenes de ella y en menos de dos minutos teníamos mesa y bebida, le dije que vamos a hacer con tanto alcohol solo somos  tu y yo…– me contesto tu bebe lo que puedas estamos celebrando, alrededor teníamos un montón de jóvenes de pie con sus cubetas de cerveza escuchando la banda, bebí tres o cuatro whiskies y empecé a flotar y a disfrutar la fiesta, me despreocupe de que mi esposa fuera semivestida y ahora bailábamos y cantábamos en grupo con tres jóvenes y una chica todos abrazados, ahí estábamos los 5 tomando cerveza y de nuestras dos botellas. Intercambiábamos posiciones alguna que otra vez quedaba cerca de mi esposa y aprovechaba para tocarla y besarla otras veces brincábamos y reíamos como tontos con aquellos chicos. La fiesta estaba a todo lo que da, entre gritos nos habían contado que estudiaban arquitectura y que nosotros trabajábamos  ya y éramos padres de dos hijos. Note a mi esposa feliz y divertida todos los jóvenes saltaban y reían, entre ellos había dos jovencitos,  que  aprovechaban cualquier momento para abrazar a mi esposa y a la otra chica, al igual mi esposa lo notó y se alejó un poco poniéndose a mi lado. Me comentó pero no dimos importancia. Bailábamos todos, hubo un momento en que mi mujer quedo bailando entre los dos, yo no quitaba los ojos de esa escena, vi cómo se acercaban y la abrazaban y ella me veía y sonreía con picardía, Llego la hora que cerró el bar y aún nos quedaba una botella de tequila que habían comprado entre todos los jóvenes nos invitaron a seguir la fiesta. Empezaron a incitar a uno de ellos a que fuéramos a la casa de descanso de su padre, era el más tímido de los tres chicos que resulto ser hijo de un importante arquitecto aquí en el ciudad, después de mucha insistencia a él y a nosotros para seguirla acepto y nosotros también el problema era que tendríamos que ir todos en nuestro coche así que nos hicimos sardina y subimos al auto. Al frente íbamos mi esposa y yo y en la parte de atrás la chica y los tres jóvenes, llegamos al lugar que era un residencial precioso el joven se asomó por la ventana y nos dejaron entrar, era una casa espectacular, con piscina y un bar surtido de todo y una bonita mesa de billar,  seguíamos bebiendo primero fue una ronda más de tequila yo era el menos tomado mi esposa ya se descuidaba continuamente y su blusón ya no le importaba tanto los chicos parecían hienas al acecho, me servían más bebida y yo tomaba lento no puedo negar que si me sentía muy tomado pero no como ellos. Mi esposa empezó a bailar con Gisela muy sexy mientras los demás empezamos a jugar billar l en parejas y bebiendo hacia mucho o mejor dicho nunca reconocí a mi esposa, la acompañe al baño y aprovechamos para besarnos y platicar solos un momento, -estoy hasta el huevo dijo mi esposa- le comente que estaban los chicos locos por ella, pero que si quería irse estaba bien, nos besamos y seguimos besándonos y decidimos quedarnos y ver que más pasaba, a nuestro regreso, jugaban los 4 billar de bola por prenda, estaban uno en pantalón, uno más en boxer el dueño de la casa completamente vestido y la chica en blusa y ropa interior, Juan el anfitrión solo perdió los zapatos los demás quedaron en calzones aún la chica, estaba con las tetas al aire, cuando era turno de que se quitara la última prenda salto al agua y Héctor y Joel como jauría detrás de ella, minutos después la besaban y tocaban  le hacían el amor en un rincón lejano de la alberca, la chica esta entre los dos con los pechos fuera de la piscina y se turnaba a uno y otro, sus gemidos se escuchaban hasta donde nosotros estábamos, mi esposa y yo nos besábamos y veíamos como aquella chica sin recato disfrutaba con los dos, el camisón de ella ya no cubría nada y el dueño de la casa nos observaba, de reojo lo veía y perdía la mirada entre las piernas de mi mujer,  Juan nos sugirió prestarnos una habitación, caminábamos tras él besándonos, quite el camisón a mi esposa y la tocaba y besaba, el joven nos veía, hice una seña para que se acercara y lo hizo lentamente, la giré frente a Juan y mi esposa no sabía que hacer el no se movía, le dije: quítale todo entramos al cuarto tropezando y cayendo, ella ya estaba completamente desnuda y a él le quedaba el calzón y pantalón hecho bolas en los pies,  lo mandé a conseguir condones y me quede a solas con mi esposa,  me dijo que haces, contesté es ahora o nunca dos minutos después llegaba Juan  le dije a mi mujer yo te voy a ver y me senté a un costado de la cama. El chico ya estaba muy excitado mi esposa lo arrojo fácilmente a la cama fue directamente a quitar su bóxer y tomo su pene y viéndome a mí a los ojos empezó a chuparlo, lo estrujaba con violencia y le retorcía los huevos Juan estaba que no la creía con la cabeza hacía atrás y ocasionalmente volteaba a verla, dejó lo que estaba haciendo para ir conmigo el chico observaba los besos me sabían al pito de él, olía a sexo y sabía también, aun así no dejé de besarla, me sentía loco excitado celoso, el permanecía  acostado y le dije quiero ver como disfrutas esto, me beso y subió encima de él estaba muy mojada y gemía siempre viéndome y moviéndose encima pasaron más o menos cinco minutos y el chico se vino, yo estaba excitadísimo, y apenas se separó de él se la metí y la cogí duró sentía los mecos escurriéndole por las nalgas, escuchaba como su culo húmedo  chocaba contra mí, Juan estaba desvanecido viéndonos, y eso aumentaba mi excitación ella temblaba entre mis brazos y se retorcía terminando varias veces, cuando estaba a punto de terminar le dije quiero hacerlo en tu boca, sin pensarlo se agacho frente a mí y me dio una rica mamada sabía que probaba no solo mi sabor sino el de él también pero no había negaciones, ni nada que reprochar, termine como jamás lo había hecho y ella esta vez sin gestos probó y se pasó todo, mi esposa fue a enjuagarse, mientras yo me vestía salió ya con camisón nos despedimos y nos fuimos de ahí afuera en la alberca estaban los tres chicos desnudos y dormidos sobre la mesa de billar nunca notaron a que nos retiramos, llegamos a casa y lo hicimos una vez más, hasta ahora ha sido la fiesta más loca y la mejor experiencia de nuestras vidas.

 

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