Bernardo, mi descubridor (2ª Parte )

Bernardo, mi descubridor ( 2ª Parte )

Sigo por donde lo deje, nos levantamos y nos dirigimos al baño para ducharnos, yo caminaba detrás de Bernardo me fijaba en sus nalgas duras y sus piernas potentes así como su espalda, era todo un tiraron.
– Desnúdate mientras preparo la ducha, y deja el slip y el pantalón metidos en el agua del barreño para que se diluya la mancha, luego te dejare algo para que te pongas cuando te marches.
– De acuerdo, pero lo tendré que lavar todo, y a ver que me vas a dar para ponerme.
– Es una sorpresa Sergio pero no te quiero hablar aun de lo que es.
– Vamos pasa tu primero que vea tu cuerpo completamente desnudo, que tienes un culito que le encanta esta, mira como le gusta a mi polla tu culito de nena.

Me dio una palmada en las nalgas y entro detrás de mí, luego cogió una esponja le puso un buen churretón de gel de baño y me dijo frótame todo el cuerpo con la esponja para que esté bien limpito y yo mientras te frotare el tuyo con esta otra.

Después de frotarnos los cuerpos y llenarnos de espuma, Bernardo con la ducha de teléfono me fue dirigiendo el agua por todas partes y se entretenía sobre todo por mi entrepierna y en mis nalga, nos reíamos y yo le hacía lo mismo para enjuagarnos.

Bernardo corto el agua y nos pusimos frete a frente me atrajo hacia su cuerpo y me refregó su polla sobre la mía atrayéndome a él con las manos sobre mis nalgas. Me separo y me giro y me puso de lado.

– ¿Sergio lo estas pasando bien?
– Bernardo yo nunca pensé verme en esta situación, aquí los dos desnudos en una ducha y con este deseo que siento en mi cuerpo.
– Dame tu mano derecha que te ponga gel de baño, y ahora con la izquierda me agarras la polla y le pones el gel sobre la cabezota, es que tienes el encanto y la torpeza de una primeriza con la polla de su novio.

No dije nada y me puse hacer lo que me pidió, yo le veía disfrutar con mi torpeza, como él me decía, al poco de frotarle la cabezota note como otra vez empezaba a ponerse grandota, Bernardo me cogió por la nuca me giro hacia su cara y me dio un beso metiéndome la lengua, yo la rodee con la mía y se la atrape en con mis labios, era gorda incluso un poca basta, pero me puso a cien y enseguida yo tenía una erección tremenda y notaba como se endurecía la suya.

– Ahora arrodíllate y te siéntate sobre tus talones, me voy a dar con el chorro de agua y me enjuagaré.
– Chúpame la polla Sergio, lamela y métetela en la boca, disfrútala se que hace tiempo que lo estas deseando, pues aquí la tienes para ti.

Era algo muy fuerte para mí, yo allí arrodillado tocándole los huevos y con la polla de Bernardo en la mano para metérmela en la boca, mientras Bernardo me miraba desde arriba me daba con los chorritos de agua. Cerré los ojos y perdí la noción del tiempo solo disfrutaba de aquel macho, que me estaba enseñando como disfrutar del sexo en otra dimensión para mí.

Ponte de pié me dijo, yo lo hice, me atrajo hacia él y volvió a besarme y me dijo.

– Que bien sabe tu boquita con después de chuparme la polla, vuélvete que ahora yo te daré un poco de gel en tu culito.

Me puse de espalda y note como me pasaba la polla por las nalgas, le dije te me daba miedo y me contesto que tranquilo que no pasaría nada que me molestara. Se puso gel en la mano y note como abría mis nalgas para meter un dedo por mi culito, yo di un respingo y volvio a repetir que tranquilo, me costó un poco pero me relaje y lo dije hacer.

Cuando llevaba un poco de tiempo me metía en dedo sin hacerme nada de daño, yo ya estaba notando algo de placer cuando paro y me dio con el agua, un buen chorro, me aclaro muy bien, yo me quería girar pero Bernardo no me dejaba, hasta que note como con sus manos me abría bien las nalgas y lo que note fue de locura, era su lengua en mi agujerito, se quería meter y me lamia todo. Ya no podía más y me corrí nuevamente y muy fuerte, yo gemía y gritaba mientras me daba mordisquitos con los dientes en mi culito.

– Te ha gustado, pues ahora te toca a ti, arrodíllate otra vez y ahora me vas a comer la polla hasta que me corra, te avisare para que lo sepas.

Yo me arrodille de nuevo y me puse a chupar aquella polla que me tenia loco, lo hice con muchas ganas, hasta que me dijo que ya le venía, me la saque de la boca y un churretón me lleno la cara, la baje y deje que cayera todo sobre mi pecho, me lo puso todo lleno y cuando termino me paso un dedo sobre mi cara extendiendo el churretón de leche, luego me dio a chupar el dedo y cuando lo hice me metió la cabezota para degustar su sabor. Y me encanto me sentía muy diferente, me sentía muy satisfecho y quería algo más.

Terminamos de ducharnos pero esta vez sí fue solo eso, ducharnos, ya fuera nos secamos y cuando me iba a vestir me dijo.

– Toma Sergio esta es mi sorpresa, te la pensaba dar de otra forma pero como te has manchado el slip y el pantalón y lo tienes que lavar, aquí lo tienes.

Abrí una caja pequeña u me encontré un tanga de color rosa fuerte de la talla L, se veía que era de hombre pues formaba como una bolsa la parte delantera, por detrás era una cinta muy suave. Bernardo me dijo póntelo que vea como te queda y también este pantalón cortito con hendidura la los lados……… Seguiré contando lo que aconteció a partir de eso momento y de aquel día.

VER VIDEO AQUI

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: