Cojiendome a mi hija.

Hay circunstancias que en ocasiones nos llevan a situaciones como en mi caso.
Me llamo Dan, soy un hombre de 36 años, 1.78 de estatura, practique fútbol americano por lo cual tengo un físico robusto, peso 83kgs, trabajo en una empresa de distribución de autopartes y a veces viajo por el país, mi hija Sandra que cursa el segundo grado de escuela secundaria, ella es llenita como su mamá, lo que se dice gordibuena pues tiene una figura definida, buena pierna y nalgona, pesa 66 kgs, a su edad mide 1.63, mi hijo Pablo que cursa apenas el sexto de escuela primaria, pero espigado con 1.60, mi esposa Norma de 33 años, es una mujer de 1.68, 73 kgs, maestra de profesión. Somos una familia promedio. Después de este prólogo sigo con mi relato- confesión.
Nunca había mirado de esa manera a mi Princesa como le digo a mi hija hasta que sucedieron una serie de hechos que lo cambiaron todo…
Cierta noche de Mayo, desperté como a las 2 de la noche muy acalorado y excitado con una gran erección además, cabe mencionar que duermo con solo una camiseta y mi bóxer, mi esposa dormía profundamente, baje a la cocina sin encender la luz, para beber agua, al pasar de regreso por la recamara de mi hija escuche unos ruidos tenues, acerqué mi oído a la puerta oyendo un golpeteo leve, abrí despacio y esa oscuridad que no era total vi a mi hija en su cama, desnuda, destapada con las piernas abiertas masturbándose con una mano y con la otra apretándose los senos, entré y me quedé parado, viéndola tenía los ojos cerrados y ni siquiera notó que estaba yo ahí, salí de nuevo y me dispuse a dormir, pero esa imagen me quedó muy grabada, su pubis semi velludo e introduciéndose dos dedos en la vagina, el ruido del chacoteo de su mano, la verdad no dormí bien pensando en eso. Así pasaron dos semana Norma me dio la noticia que se iba de viaje a un Seminario del Magisterio y cursos de Actualización por lo que saldría de viaje durante 15 días además de que Pablo se iba de campamento con el grupo Scout al que pertenecía durante el fin de semana, solo nos quedaríamos Sandra y Yo en casa.
Fuimos a dejar a Norma al Aeropuerto y luego a Pablo al sitio donde lo citaron y del cual partirían en los autobuses.
Después de eso Sandra y Yo fuimos a comer, luego a realizar algunas compras para pasarla en casa. Llegando Sandra encendió la Pantalla y puso una película en el Blueray, yo fuí a ponerme una bermuda y una playera y me senté en el love seat, Sandra se acostó en mis piernas y miramos la película, ella tenía un short muy corto y una blusa de tirantes que dejaba ver sus senos ya más o menos de buen tamaño, los dos estábamos descalzos pues siempre así andábamos en casa todos, solo el piso de la sala tenía alfombra. Al transcurrir la película comencé a dormitar pues la película era de romance, esas le gustan a mi hija, comenzó a acariciar mis piernas peinando los vellos, y de vez en vez los jalaba lo cual me despertaba, me dijo: ” ya te estás durmiendo pá…” , le dije que mejor me iba a dar un baño me levanté y empecé a subir con rumbo a mi recámara, ella se levantó también y sacó el disco del aparato y apago la pantalla, alcanzándome ya arriba en el lobby, me dijo que si se podía bañar conmigo como cuando era niña, si así era pero cuando se bañaba conmigo hasta la edad de 6 años, siempre usaba yo mi trusa, pero ahora se bañaba con Norma, le dije que no que se bañara sola, puso su carita triste y me rogaba: ” ándale Pá, déjame bañar contigo…” , le dije que no era correcto, pero aún recordaba viéndola masturbarse y sentí ese deseo y le dije bueno, pero con unas condiciones, ella preguntó cuáles y con un brillo en sus ojos, le dije bueno primero que nada, promete que tu mamá y tu hermano no deben saberlo, no les dirás nada, ella dijo: ” si está bien, no les diré nada a ninguno ni a nadie lo prometo…” , bien, segundo dime ¿qué hacías el otro día en la noche ?, puso cara de sorprendida y me dijo: ” ¿cuándo pá? , le dije cuando estabas desnuda en tu cama, dime la verdad, su cara se puso roja como tomate, por que seguro lo hacia seguido, yo sentía que empezaba a tener una erección, mi short me delataba por el bulto que se notaba, me contestó: ” me estaba tocando y masturbando, es que más de una ocasión los he escuchado a ti y mamá e imagino que estoy contigo, haciéndolo… ” . Y es que si, Norma es muy expresiva en cuanto estamos teniendo intimidad por lo que gime y grita de placer. La mire y le dije te gustaría entonces hacerlo conmigo, abrazándola y acercándomela, ella me respondió : ” si pá quiero saber y sentirlo como mamá… “, sin más comenzamos a besarnos metí mis manos bajo su blusa y empecé a tocar con mis pulgares sus senos, sus pezones estaban parados, se la quite, salieron sus senos redondos, las pequeñas aureolas y sus botones bien paraditos, su piel estaba erizada, excitada, comencé a bajar su short con todo y pantaleta, dejándola desnuda ante mí, mirandole esa concha apenas llenandose de vello, la atraje de nuevo y la comencé a besar, ella suspiraba profundo y entrecerraba los ojos, entramos al baño, abrí la regadera y medié la temperatura del agua, me quite mi playera y mi bermuda y salto mi verga erecta totalmente, circuncidada de unos 17 centímetros, gruesa y cabezona, la miró entre sorprendida, y me la agarre con una mano apretándola y le dije: ” ésta le gusta a tu mamá, ven tocala…”, se acercó y con sus manitas regordetas la tomo y la apretaba, ” esta grande pá…” , nos metimos y el agua nos cayó, nos abrazamos y comenzamos a besarnos, tome la barra de jabón y el estropajo y comencé a frotar su cuerpo, con mis manos sus pechos, baje a su abdomen y su entrepierna, sus nalgas enjabonándola toda, cerre las llaves de agua, luego yo me enjabone el cuerpo, nos abrazamos llenos de jabón, era una sensación rica, abrí la llave y nos enjuagamos, acariciando sus nalgas, apretándolas un poco, sobando con mi dedo su culito y con la otra mano acariciaba su vagina, metiéndole el dedo medio y abriendo sus labios mayores y menores,, suspiraba, empezaba a gemir, despacio me abrazaba de los hombros pues tenía que agacharme un poco para poder tocarla, ella apretaba con su mano mi verga, cerré de nuevo las llaves del agua, abrí la cortina, esperamos un poco mientras la abrazaba y seguimos besándonos. Luego tome una toalla y se la puse en la espalda, y la seque un poco más, salimos del baño. Hacía mi recámara, la cargué y la deje sobre la cama, me hinqué y abrí sus piernas, empecé a chupar su vagina, metiendo mi lengua pasándola en todo lo largo, jugando su clítoris, mientras ella gemía y tomaba mi cabeza llena de placer, la alcé y coloque un cojín debajo de sus caderas, escurrían sus jugos, luego me puse encima de ella y acomode mi verga en su entrada, metiendo la cabeza ella me agarraba de los brazos apretándolos, me acomode bien, metiendo mas y mas toda mi tranca, ella gritaba y movía su cadera para sacarla, pero no pudo, llorando apretaba los labios y los ojos, empecé despacio a bombear, metiendo y sacando mi verga de esa apretada concha, que ya empezaba a aguantar toda la extensión dentro lubricada, tomando ritmo se escuchaba en golpeteo de nuestros sexos, su llanto cesó y empezó a gemir de gusto, disfrutando, sus mejillas se pusieron rojas, y me miraba a los ojos, le dije que si le gustaba y me respondió con una sonrisa: ” sí, se siente rico ya pá…” nos besábamos metiéndonos la lenguas, jugueteando, con mi mano apretaba sus senos y con mi boca chupaba sus pezones, sus piernas rodeaban mi cadera, y sus brazos mi espalda, hasta que empezó a tener un orgasmo, abría su boca y entrecerraba los ojos llena de placer, seguí bombeando sintiendo que también estaba por acabar, eyacule dentro de esa vagina apretadita mientras de nuevo tenía otro orgasmo, me quede arriba de ella unos momentos disfrutando y sintiendo como palpitaban nuestros sexos.
Luego me recoste al lado de ella, se acercó y me beso así estuvimos un rato recuperándonos.
La noche apenas empezaba, se levanto al baño, sonriendo me beso, apreté sus nalgas y la seguí con la mirada, cuando regreso se recostó en mi pecho y nos besamos, mi erección regresaba y la acomode quedando ella a horcajadas, la habitación ya casi estaba a oscuras prendí la lámpara del buró, la cual nos dejaba vernos, metí de nuevo mi verga en esa vagina, entro toda sin problema, solo comenzó a gemir y a mover sus caderas, moví mi cadera para ir metiendo y sacando despacio al encuentro de su pelvis, solo se escuchaban nuestros suspiros y el rechinar del colchón, le si unas nalgadas y me moví mas duro, ella gritaba de placer y se movía para sentir todo lo largo de mi verga en su panocha, llena de jugos era muy placentero, me levante cargándola y tomándola de sus nalgas y con un dedo dentro de su culito, se abrazo de mi cuello besándonos, Yo de pie comencé a ese mete saca hasta que empezó a tener un orgasmo intenso, sentí todas esas contracciones y mi verga empezó a expulsar mi leche, escurriendo y cayendo al piso, la coloque en la cama, todavía con mi verga dentro seguí dándole hasta que explotamos de placer y quedamos desmadejados, me recoste abrazándonos desnudos y se quedó dormida, roncaba levemente, observe su joven cuerpo, acaricié a mi Princesa en la mañana continuariamosy me dormí…
Continuara

Dan P.

2 comentarios en “Cojiendome a mi hija.

  • el 23 octubre, 2019 a las 23:35
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    Me exite muchisimo, es mejorable como la disposicion del texto pero me hizo mojar una barbaridad. Morbosisimo incesto, y es mi genero favorito, creo que el mas depravado y mientras mas soez, obsceno y pervertido sea, mejor! Solo le falto que la mamá se uniera y le chupase la concha a su nena jejeje creo que ahi mi dedo ya no daba mas, es mi misma fantasia y ojala con mi novio podamos hacerla algun dia que nuestra gordita crezca algo mas

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  • el 14 octubre, 2019 a las 01:22
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    Bonita y excitante tu historia. A pesar de que no lo he vivido al 100%, creo que el amor incestuoso ha de ser maravilloso.

    Respuesta

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