Desvirgada en la escuela

Estaba comprando en el kiosco de la escuela y un chico de último año me apoyo, era muy tímida y no dije nada pero intente hacerme más adelante pero él me agarró de la cintura y me siguió apoyando,   me dijo al oído te espero en el aula 8b y se fue. Tenía que pasar por esa aula para ir a la mía así que de pasada entre para ver si él estaba o me había hecho una broma y si estaba cuando me vio, me agarró del brazo y me hizo entrar y cerró la puerta, el aula estaba vacía. Se acercó y me pregunto si él me gustaba, me quedé callada y se acercó más, yo retrocedi hasta que mi espalda chocó con la pared y él se siguió acercando y me dijo que yo le gustaba mucho, me empezó a tocar la pierna y me besó, yo no sabía besar sólo había dado picos inocentes antes de eso, abrí un poco la boca y me metió su lengua, se rió por mi falta de experiencia y me besó el cuello, mientras me levantaba la pollera y me tocaba el culo con ambas manos, me bajó la bombacha, lo quise detener pero no pude me empezó a tocar la concha y comencé a sentir tan rico que lo dejé hacer, se agachó, me hizo abrirme de piernas y cuando sentí sus labios sobre mi clítoris, un escalofríos me recorrió todo el cuerpo, empezó a chupar y lamer con desesperación toda mi concha y me metió dos dedos adentro, los metía y sacaba rápido, me dolía un poco pero su lengua en mi clítoris lo suavisaba, lo hacía más y más rápido y sentía que mis piernas se me doblaban empecé a sentir un placer muy grande y ahí tuve mi primer orgasmo. Me temblaban las piernas, me dio vuelta, apoye mis manos en la pared porque no podía mantenerme en pie, estaba un poco mareada y de repente sentí algo duro y caliente en la entrada de mi vagina, empujo con fuerza y sentí un pinchazo en mi interior, pegué un grito por el dolor y me tapó la boca con su mano y empujo un poco más, me entró toda, empezó a moverse despacio y luego a sacarla y meterla con más ritmo, me dijo que no grite fuerte me saco la mano de la boca y las llevo a mis tetas, me desprendió la camisa, e hizo el corpiño para abajo sin desprenderlo me dejaba las tetas al aire y bien apretadas, me pellizco despacio los pezones mientras me seguía dando bomba por la concha desde atrás, sentía sus bolas chocar en mi culo y empecé a sentir que algo me chorreaba por la pierna y cuando mire, vi que era un poco de sangre, sentía placer mezclado con dolor porque me lo hacía muy fuerte. Me besaba el cuello, aceleró el ritmo más y más y me apretó las tetas con fuerza hasta que soltó un gemido y se fue calmando hasta sacarmela de adentro. Me dio vuelta, me besó, se arregló el pantalón y me dijo, ahora sos mía bebé y se fue.

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