Día Veraniego sexualmente inesperado

Me llamo Silvia, tengo 20 años, y quiero contaros una historia que me ocurrió el pasado verano, cuando un descuido me convirtió en una mujer humillada sexualmente, y a la vez sentí la mayor excitación de mi vida.

Un caluroso día de verano, decidí ir a la playa con 2 amigas mías. Nos apetecía pasar un día refrescante ante la ola de calor que había, y ellas iban desesperadas por ligar con algún chico. Yo tenía novio, y era una chica fiel, a pesar de que reconozco que suelo ligar bastante, y eso genera el enfado de mis amigas conmigo. Por ejemplo ese mismo día se acercaron 2 chicos bastante guapos y parecían interesados en mí, aunque al final parecían unos pulpos. Yo no les dí cuerda para nada, pero mis amigas se picaron porque no se les acercaron a ellas.

Después de varios baños decidimos irnos a comer y luego pasear por la ciudad, de modo que no íbamos a volver a playa. Mis amigas se vistieron y yo estaba buscando mi ropa en la bolsa. Entonces me dí cuenta de un “pequeño” detalle. Me había olvidado de la ropa interior de recambio y no podía llevar todo el rato el biquini mojado, ya que era incomodo y se me irritaba la piel, pero me daba vergüenza quitármelo ya que llevaba un vestido playero muy corto, que además tenía mucho vuelo y era muy fácil que se me levantara con esos vientos de la costa. Les propuse a mis amigas si alguna me dejaba aunque fueran sus bragas, ya que ellas llevaban pantalones y yo vestido, pero se negaron, todavía se les notaba picadas por lo de los chicos de antes.
Me dijeron que fuera con cuidado y no se me vería nada, mostrando una mirada pícara, parecía que les hacía gracia verme tan expuesta, como no son ellas las que pueden enseñar el chichi a toda la población. Así que sin más remedio me puse el vestido y me quite el biquini. Me sentía muy ruborizada pensando si alguien se diese cuenta, no era una monja pero no me gusta enseñar mi intimidad a nadie más que a mi novio, aunque en el fondo he de reconocer que me daba cierto modo sentirme tan expuesta.
Comenzamos a buscar un sitio para comer, y yo iba muy incómoda agarrándome el vestido para que no se me levantara, pero el viento en la costa siempre es fuerte y el vestido no paraba de moverse. Mis amigas parecían disfrutar ante mi situación pero yo estaba muy avergonzada.
Y si parecía que no podía ser peor aparecieron los dos chicos de antes y siguieron intentando ligar conmigo. Como se dieran cuenta que no llevo nada debajo el vestido me lo verían todo y no sé yo lo que pasaría.
Para colmo mis amigas se cabreaban e intentaban fastidiarme todo lo que podían, ya que una de ellas le dijo a uno de los chicos riendo que yo era una despistada que se me había olvidado ponerme bragas, el chico se rió pensando que era un chiste, y no se lo creía.
Entonces a mi amiga se le ocurrió la genial idea de aprovechar mientras estaba distraída hablando con el otro chico para levantarme el vestido y revelar mi desnudez ante los 2 chicos y todo el que quisiera verlo, muchas gracias, tu sí que eres una amiga.
Se me quedó la cara enrojecida y me tapé rápidamente, pero inevitablemente me lo habían visto todo. A ellos se les quedo cara de tontos y solo dijeron que tenía unos labios muy bonitos, los dos. A partir de aquí todo fue subiendo mas de tono, ya que no paraban de seguirnos a todos lados. Cuando fuimos a comer y se sentaron con nosotras. Me acerque a la barra del restaurante para pedir agua, y fue entonces cuando se pasaron de la ralla, ya que uno de ellos vino por detrás y me acarició por debajo la falda, pasando su mano por el chichi, no pude evitar soltar un gemido. Me quede bloqueada y que no quería que todo el mundo supiera que voy sin ropa interior, así que fui a donde mis amigas y les dije que nos íbamos y si los chicos me seguían llamaría a la policía.
Al salir yo iba desesperada por irme a casa, la cosa había llegado demasiado lejos y quería ponerme algo, pero nos encontramos con un amigo y nos dijo si queríamos ir con su grupo que luego habría una fiesta. Mis amigas dijeron que si y me cogieron y sin darme tiempo a hablar dijeron que yo también quería ir. Y claro, no podía decir delante de todos que me tengo que ir porque me quiero poner ropa interior.
Tenía que estar prácticamente hasta la madrugada sin nada debajo, y estaba horrorizada, ya que la mayoría de los del grupo eran chicos.
La tarde se iba desarrollando con más tranquilidad, así que me relajé, y cambié el chip. Tenía que olvidar que estaba sin ropa interior y disfrutar de la fiesta, total no lo sabía casi nadie y si actuaba normal era más difícil que notaran algo raro. Pero claro yo soy así, y cuando me relajo me olvido de todo, y claro aquí vino el momento más caliente de la historia.
Todos estábamos bailando y bebiendo, y claro el alcohol vuelve más descarados a los chicos y a mí también me estaba afectando. Así que me puse a bailar con un chico en una especie de podio, y olvidé completamente que no llevaba ropa interior y desde abajo me podrían ver. La gente comenzó a alucinar desde abajo, pero lo peor viendo cuando mi compañero de baile me levantó la piernas y dejo mi chichi al descubierto, me quedé abierta de piernas delante de aquel chico con todo al aire, literalmente con el chichi cerca de su cara y yo totalmente ajena al espectáculo que estaba dando, hasta que me acordé de que no llevaba nada debajo el vestido pero ya era tarde, ya que el chico entendió que quería tema con el y con todo su descaro empezó a lamerme el chocho delante de la gente y yo me quede petrificada y a la vez con una excitación tremenda que hizo que soltará un gemido de intenso placer, y con la cara muy roja entre vergüenza y placer.
Intenté cerrar las piernas y liberarme pero él me cogía bien fuerte mientras me comía todo el chocho sin pudor alguno. Pero eso no fue lo peor, ya que todos se pensaron que esto era barra libre y me metieron mano un montón de chicos a la vez. Nunca sentí tantas manos recorriendo mi cuerpo, me quitaron el vestido y estaba completamente desnuda manoseada por un montón de hombres sedientos de hembra.
Yo para entonces estaba sumida entre una sensación de humillación en público pero a la vez estaba gozando como una perra, y ni recordaba ni siquiera que tenia novio y el no sabía nada de lo que me estaba pasando. Mis amigas habían desaparecido.
Me penetraron unos cuantos chicos, y no puedo decir que fuera consentida pero no hice nada para pararles, estaba totalmente sometida, nunca había sentido tal sensación de ser dominada por tantos hombres, y recordar que el olvidar ponerme ropa interior desencadenó la experiencia sexual más fuerte de mi vida.

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