EL DELICIOSO MAÑANERO DOMINICAL

Es “dormingo”, vamos despertando como a las 10, nos desvelamos y por el cansancio al acostarnos no hicimos nada. Mi marido me abraza en cucharas, estoy medio dormida, solamente tengo puesta mi tanga y brasier, se pega más a mí, al sentir como se le va parando se la acaricio con mis nalguitas, cuando la tiene al máximo hace a un lado mi hilo dental, se la ensaliva, me pone la puntita en la entrada y me la mete suavemente, tan suave como que todavía queremos dormir. Pero no, sigue metiéndomela hasta que entra toda, toda completa para mí, su mujer tv, su apasionada y dedicada mujer a su hombre.
Así, estando de lado, me siento toda en la deliciosa verga de mi marido, me empuja fuerte a la vez que agarra mis tetas; han pasado como 5 minutos y ya se quiere venir, me pide que se la apriete con mi colita, lo hago presionándolo de sus nalgas contra mí.
Así quieres papi?
Siiii
Ya no aguanta, me excita muchísimo que empiece a moverse rapidísimo y se ponga muy tenso. Cuando empiezo a sentir sus chorros de leche caliente le pego más las nalgas y se la aprieto moviendome para sentirme muy mujer, así, siento en el fondo de mi intimidad hasta la última gota de su virilidad.
Me abraza más fuerte y se va aflojando para seguir durmiendo, yo también me voy relajando y vuelvo a dormir, con toda adentro, no sé en qué momento se saldrá, pero sí siento mi colita inundada por el semen abundante de mi macho, no quiero que su leche se salga de mí, quiero más y más, porque sé que eso me feminiza, me siento plena como mujer, toda para él, enamorada, para que me posea cuando quiera y como quiera.

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