El hermano de mi amiga

Federico el hermano mayor de mi mejor amiga se casó con su novia de hace unos meses porque quedó embarazada y los padres de ambos que son muy tradicionales los presionaron para que se casen. Fui invitada al casamiento pese a que me llevaba muy mal con la novia. Como a las 4am Fede me agarró para bailar, estaba bastante pasado de copas. Me dijo que quería decirme algo en privado y me llevo hasta el baño de los empleados del lugar, donde los invitados no podían entrar. Se me tiró encima, abrazandome, pegandome a él y besandome el cuello. A mi el siempre me había gustado así que me dejé hacer. Yo tenía un vestido corto, pegado al cuerpo super sexy, debajo una tanga negra y no llevaba corpiño. Me dio vuelta y me pego su bulto a mi colita, estábamos frente al espejo, me subió el vestido y me empezó a tocar por encima de la tanga mientras me seguía apoyando, se le iba poniendo cada vez más grande y dura. Llevo sus manos hasta mis hombros y bajo muy despacio los breteles del vestido, acompañó esas caricias con besos por el cuello, los hombros, la espalda. Bajo más el vestido dejando mis tetas libres, me puso de frente me agarré del lavamanos, cerré los ojos y sentí su lengua en uno de mis pezones, lo lamia despacio, lo chupaba, lo mordia, luego hizo lo mismo con el otro dejandomelos super duros. Se agachó, subió mi vestido hasta la cintura y me bajo la tanga, abrió mis piernas y enterró su cabeza en ellas, comenzó a lamerme, lo hacía muy rico, mientras me comía la concha yo le acariciaba su pelo. Tenía dos de sus dedos dentro de mi y aceleró el ritmo de su lengua en mi clítoris  hasta que me hizo llegar al orgasmo y no pude evitar que se me escape un gemido. Me temblaban las piernas, me subió la tanga, me puso de espaldas y se empezó a masturbar muy cerca de mi culo hasta que sentí su semen caliente sobre mis nalgas. Me arreglo el vestido y me dio un hermoso beso en los labios. Me pidió que lo espere en la cocina del salón. La fiesta llegaba a su fin, su flamante esposa se sentía un poco mal así que él la mandó para la casa y le dijo que tenía que arreglar unas cosas y después iba. Después de que se fuera la gente me buscó, me dijo que el hotel nos estaba esperando para disfrutar la noche de bodas…
Continúa.

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