El papá de mi amigo

Buenos días, el siguiente relato es 100% real.

Me describo, tengo 35 años y desde los 10 años suelo ponerme ropa de mujer, de mis inicios ropa de mi madre y con el paso de los años he ido adquiriendo ropa propia que compro a escondidas, soy 100% trasvesti de clóset, mido 1.79 cms y lo mas lindo de mi considero son las piernas.
Resulta que después de muchos años me encuentro con un amigo de la prepa que apenas había llegado de los E.U., en cierta ocasión en una pequeña convivencia en casa de su padre (el cual estimo mucho ya que lo conozco desde que su hijo y yo estudiábamos la prepa) pasamos un excelente rato bebiendo y recordando tantas anécdotas vividas, por cuestiones de horario mi amigo Carlos, se tuvo que ir a su casa quedándome yo y sus inquilinos (renta a 2 personas más una recámara), ya muy de madrugada y con muchos tragos dentro me invita a quedarme en la sala ya que era muy tarde para irme, en el transcurso de la convivencia se porto muy cariñoso conmigo, la verdad no se me hizo raro ya que nos estimamos mucho, sin embargo a eso de las 4 de la mañana al escuchar ruido me despierto y lo observo que esta en la cocina, me invita una cerveza mas y la acepto, comenzamos a charlar un poco, yo sentado con las piernas cruzadas (por cierto llevaba un short ese dia), comenzamos a hablar de cosas de sexo y me confeso que era bisexual, estuvimos platicando un rato más él tratando de justificar su preferencia sexual y es ahí donde todo se pone muy interesante, le confieso que soy trasvesti y que me gusta mucho vestir de mujer, me da algunos consejos para no sentirme culpable y la platica demasiado amena, enseguida se levanta al refri por mas cervezas, me la lleva y se queda parado justo frente a mi, yo sentado y con una mirada muy libidinosa le pregunto:
¿Puedo chuparlo?…. sin tardarse un solo segundo se baja su short y aparece ante mis ojos la cosa mas hermosa que han visto mis ojos, un pene blanco, depilado, de muy buen tamaño y grosor, sin pensarlo me abalanzo a chuparlo como una vil puta, así hasta pararlo en todo su esplendor, se la chupe en la sala, como si la vida se me fuera en cada chupada, super excitados nos besamos (jamas había besado a un hombre, me sentí como una reina, como una autentica mujer, nos salimos al patio y ahí me puso de espaldas y comenzó a cogerme de una manera tan rica, tan fuerte, que me sentí la más afortunada del mundo.
Después de un rato nos fuimos a su recámara y ahí me manejo como todo un experto, varias posiciones y cogiéndome sin parar, yo seguía enamorada de ese pene perfecto que tiene, así nos pasamos cerca de 2 hora cogiendo tan rico hasta que nos dio la mañana, lamentablemente era hora de partir, no sin antes darnos un rico beso de despedida.
Quedamos de repetirlo, pero hasta el momento no se ha dado, espero y pronto se repita.

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