EL POSTRE

Mi vecino es gordito, chaparro, moreno y como de 40 años. Sentía su mirada y sus ganas cuando me veía salir, pero no me decía nada y a mí no me gusta tomar la iniciativa, además de que no me interesaba por su apariencia física, de plano sin chiste.
Cierta tarde, llevaba prisa y noté que mi auto tenía una llanta ponchada, obviamente, como soy nena no me corresponde el trabajo de cambiarla por lo que le toqué al vecino y en forma coqueta le pedí que me ayudara, lo hizo de buena manera. Mientras lo veía afanado en la llanta me dieron ganas de que me hablara, que me dijera algo, sin embargo no lo hacía, es del tipo de hombres que hay que ayudarles.
Terminó y le dije si podría llevarle un pastel en la noche y que tuviera leche fría para que lo disfrutáramos ambos, se le iluminó la mirada al decir que sí. Llegado el momento toqué su puerta, iba con un vestido escotado, corto y holgado, medias y tacones. Resultó incómoda la reunión porque él no tenía tema de conversacion, aún así me calenté, quería sentirlo. Me paré en la ventana viendo hacia la calle, allí me quedé cuando se acercó a mí por atrás, sin decir nada me abrazó, se pegó a mí y me acariciaba las piernas.
Le puse mis nalguitas y sentí algo que parecía su miembro, digo parecía porque casi no se sentía, tenía que doblar un poco las piernas para sentirlo porque soy más alta que él.
Rubén jadeaba tremendamente, estaba muy caliente por todo lo que se iba a comer, me pidió que nos fuéramos a la cama, accedí. Al acostarme me puso de lado y él atrás de mí, así, todo cachondo, subió mi vestido, me bajó la tanga y acerco su verga a mi rayita, cuando se la agarré para acomodarla en la entrada me dí cuenta que era muy chiquita, la más pequeña que hubiera sentido, como de 5 cms. La tenía muy chorreada, como sea yo ya quería, al menos ese pitito, me doblé para facilitar que entrara, me la acomodó y me la metió. Apenas la sentí, pero me calentó que Rubén tenía muchísimas ganas, era como su premio anual o tal vez de más tiempo.
Cuando se quería mover, o yo, se salía por lo que le pedí que la metiera bien y se moviera poco, él no pronunciaba ni una palabra, solo me cogía. Así nos quedamos en esa posición, yo estaba caliente con ese pedacito dentro de mí, pasaron no más de 2 minutos cuando sin avisar siento que empieza a vernirse, cerré los ojos, le pegué más mis nalgas y lo tomé de las suyas para que me los eche bien, jadeó aún más y se vino como desesperado, cuando termina se le sale inmediatamente de mi colita, nos quedamos quietos en la posición de cucharas, raro, apenas lo sentí pero me gusto.
Pasan otros 2 minutos y va al baño, regresa a la cama y prende la tele, sigue sin hablar. Luego de media hora, y al ver que no me haría nada más, me subo la tanga, me paro y le digo que ya me voy. Me dice que sí.
Nos despedimos sin darnos la mano ni un beso, al llegar a casa me siento bien, me gustó este tipo auténtico, que no habla por hablar, que no lo hace bien, pero me gustó cómo siento mi colita toda mojada porque me dejó una buena cantidad de leche en mi intimidad trans, me acuesto con la ropa puesta, empiezo a masturbarme, me meto el dedo y siento la leche que acaban de echar, así “haciendo tierra” pasan unos minutos y cuando me vengo siento cómo se contrae mi colita recordando que así la apreté cuando el chaparro me usó para deslecharse, siento de nuevo las ganas con las que me cogió.
Desde esa ocasión nos vemos de vez en cuando, lo único que cambia es que a veces me pone en cuatro y a veces de lado, no me puede montar porque se le sale, no importa, mi gordito le echa ganas y se muestra muy complacido cuando lo visito, no me pide nada, ni me pregunta. Una ocasión se la mamé y se vino en un minuto, lo que sí, me costó trabajo retenerlos por lo que se me salían por las comisuras, es muy lechoso y eso me calienta.
A veces paso con él cuando voy llegando de que me cojan y deseo sentir más mocos dentro de mí, a veces cuando estoy aburrida y quiero disfrutar una venida en mis entrañas, no una cogida porque la tiene chiquita y nunca dura más de 5 minutos. Por eso, a mi chaparro le llamo “el postre”.

Un comentario en “EL POSTRE

  • el 10 septiembre, 2019 a las 18:53
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    Yo soy hombre y me gustan las vergas chiquitas la primera vez me cogio un chaparro me desvirgó bien rico lástima que terminó rápido.
    Vivo en los ángeles y me gustaría encontrar algún gorde chaparro para que me coja como quiera manda mensaje por kik a casado44sfv

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