Erika, Sóplame El Fagot (Relato El Bocata II)

Erika me manda un mensaje de texto, me dice que le apetece “merendola”, osea un bocata (comerse mi pija) ella esta con su marido en casa, así que tendremos que quedar con discreción, yo le digo que tengo las pelotas a tope de lefa y que aguantaré como la ultima vez, na y menos, ya que también hace horas que no descargo, Erika dice que no le importa que quiere tragar polla y saborear mi fluido que aunque es poca cantidad es muy rico según ella.

Erika es profesora de piano e inglés, también está especializada en un instrumento de viento el fagot, es una perla de mujer, es brillante, cultivada en la música y educada en una moral religiosa, ella y yo tenemos un secreto o mejor dicho un pecado, ella me hace mamadas ya que su marido en el sexo la tiene satisfecha pero desea tener una aventura con otro hombre y yo soy buen candidato pues hay confianza entre nosotros.

Me dirijo a un punto de la ciudad a recogerla ella está cerca de un centro comercial sola esperándome, la llevaré a un piso que tengo alquilado por la zona alta (mi picadero personal) donde también me follo por el culo a su hermana Heidi dos años mayor que ella y también casada, esto Erika lo sabe y con las dos hermanas complemento una es una boca y la otra un culo, Erika solo me apetece para que me la chupe y Heidi para encularla no me apetecen ara sexo completo sino para una cosa en particular con una de ellas por eso necesito a las dos, pero me centrare en este relato que es por Erika que me está esperando a unas calles de casa de sus padres cerca de la vía del tren y el Hipercor, ya la veo, paro con los intermitentes y toco el claxon, ella se acerca y entra, voy rápido saliendo de su zona aunque no hay nadie cerca que sean miembros de la iglesia aunque tampoco pensarían nada extraño pero cuando tienes una aventura vas con la tensión, bien pues, ella en el coche apenas me dice nada, lleva sus gafas de cristal grueso puestas (Para lectura) y su pelo suelto, esta bastante atractiva; lleva una camisa apretada y se le ve que está potente marcando esos pechos talla ochenta.

Llegamos y subimos a mi piso, nos sentamos en el sofá y le sirvo un refresco, nos miamos pero Erika solo sonríe poca cosa dice, nomas que le apetece estar conmigo y se ha inventado todo para poder escaparse un rato. Le pongo música por el portátil algo tranquilo del gusto de ella, clásica, algo de Vivaldi mismo para relajar el ambiente.

Erika quiere polla, se está desabrochando un poco la camisa y mostrando su sujetador, yo me bajo la bragueta y el pantalón con los boxers hasta las rodillas enfrente de ella, en la postura de pie es mejor para mi que no echado porque no me relajo y así estoy con el cuerpo activo para el asunto, la tengo morcillona y estoy ya cachondo, Erika me comienza a hacer un masaje testicular y me la comienza a poner dura del todo, yle digo

Erika, ¡sóplame el fagot!
jajajaja – Erika rie a carcajadas

Ella comienza a hacerme una mamada distinta a las de siempre, lo hace con muchas ganas y barbo, succionando el pene como con prisas por sacarme todo el jugo, una mamada tipo “slurp” relamiendo con sonido bucal de succión ensalivada, que gustazo.

¡Chupa Erika chupa!, chupa guapetona.
mmmmmmm (murmura ella con la polla en la boca)

Le acaricio su pelo me encanta agarrar la cabeza y guiar la mamada pero tambien acariciar un cabello tan bonito y suave que desprende una fragancia femenina que me enloquece.

Erika sigue succionando, yo le digo que como no reduzca ese ritmo voy a soltar todo el semen que tengo acumulado, en mis huevos tengo lo mejor d emi semen nutritivo le digo y ella esta de acuerdo en eso yo la alimento con mi fluido y ella me da el placer que tanto necesito pues no soy un hombre con exito con las mujeres y Erika es un regalo del cielo.

Ufff, Erika que ya me esta bajando la leche, el semen va a salir.
mmmmmmmmmmmmm (dice ella con mi polla en su boca mientras succiona)

Ay Erika, no pares guapetona, chupa pibona chupa le digo mientras sobo sus tetas por encima de su brasier, estoy a punto y me corro en su boca.

Ahhhhhhhhhhhhh.

Ella saborea y o traga todo, me mira y me dice que ha sido espectacular.

tenias muchas ganas eh? conmigo te quedas a gusto tío.
Si, cielo, te adoro Erikita, eres la mejor miga que tengo.

La dejo cerca de donde la encontré y nos despedimos con un beso en las mejillas.

Chao -Me dice ella con una sonrisa.

FIN.

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