Explorando a mi hna (3)

Quizá debí parar esto aquí, pero ahora veía ese cuerpo delgado pero con sus proporciones de acuerdo a ello, cada q pasaba lo veía como mujer y deseaba tocarlo y explorarlo aunque estaba mal.
Cada que pasaba deseaba sentir ese cuerpo, y lo miraba como el cuerpo de una mujer, mi cuerpo, mi mujer. Los juegos de cosquillas nunca mas se dieron. Le dije bromeando que me hiciera un strip-tease obvio me dijo que era un puerco y jugando le dije que se lo hacía y me quite la playera y salía corriendo. Cuando llegaba de la secundaria en su short y playera deportiva se veía mmmmm que lindas piernas y sus pompis estaban de acuerdo a su cuerpo, de hecho ella estaba desarrollando proporcionadamente. Flaquita con pechitos chicos y redondos, piernas largas pero estilizadas y pompis paradas no grandes no chicas más bien diciendo agarramelas. Ya no la veía igual.
Mi siguiente paso era no solo tocarle lo que fuera sino quería ver sus pechos a flor de piel. Mi primer intento fue entrando mientras se bañaba y con un espejo pero se dio cuenta y aunque no me acusó fallé en el intento. También jugando jugando la abrace y la jale sentándome y ella por el jalón cayó sobre mis piernas al sentir sus pompis sobre mi pene me excite. Lo sintió y se paró corriendo. Aplique la de mi vecino, la quería expiar mientras se bañaba pero mi ventana aunque tenía hoyo no se veía nada. Pero en el patio de atrás si había ventana hacia nuestra recamara, y ella se iba a bañar cuando mis papás estaban dormidos. Entonces antes de que saliera del baño yo moví las cortinas y salía envuelta en una toalla. Cerraba la puerta ya adentro buscaba su pijama (amaba esa pijama que al final me permitió muchas cosas) y de repente se quitaba la toalla. Podía ver que su espalda desnuda y sus pompis bien Ricas, retaban a la gravedad. Solo que no volteaba, se secaba sus partes y poco a poco se iba poniendo el calzoncito, yo me iba prendiendo, luego quizá sintió frío y se puso la camisa de su pijama (era una camisa delgada, algo transparente y de varios botones, los cual no abrochó en ese momento) entonces jovencita y esa imagen provocativa se veía rica, sensual, y provocativa, puesto que subía una de sus piernas a la cama y le empezaba a poner crema, imagínense esa imagen q yo recuerdo: “cabello mojado, suelto, y mientras encremaba sus bonitas piernas, andaba solo en calzón y la camisa de pijama desabotonada ocultaba sexy mente sus pechitos. De repente algún pezon se asomaba, poniéndome a mil. Pero deseaba ver mas, me encantaba ese cuerpo apiñonado, y justo cuando una tetita se empezaba a ver me calenté tanto que hice ruido en la ventana… entonces ella soltó la crema se abotonó la camisa y puso el Pans que era su pantalón de pijama. Se asomó en la ventana y compuso la cortina. Cuando salió del cuarto a tender la toalla yo estaba viendo la tv en la sala. Y cuando regreso me dijo muy molesta : “¿que estabas viendo en la ventana? ¿Me estabas expiando? Estás enfermo, ¿querías verme desnuda?, mañana le diré a mi mamá, degenerado, marrano…” no dije nada y calle. La verdad estaba muy caliente y me preocupaba q le dijera a mi mamá, pero fue mas mi calentura y el morbo.
Me quede en la sala viendo la tv pero no dejaba de pensar en su imagen en recordar cómo encremaba sus piernas hermosas en haber visto sus pompis paráditas, y en q casi le veía una tetita. Quería más, estaba muy caliente, y me vino las palabras de mi vecino “… a esa edad duermen mucho … “ entonces espere que terminara la programación y me fui a acostar. Llegando al cuarto, ella dormía. Dormíamos juntos desde niños y al estar ocupados los demás cuartos seguíamos haciéndolo. Ella no tenía maldad, yo si, y él dormir juntos le permitió explorarla, comerle sus cosas, dedearla, y muchas más perversiones que más adelante contare. Pero esa noche al ver que dormía profundamente. Le dije: “Romi, perdóname… romi ¿me escuchas?, romi ¿estás despierta?” Nunca contesto. Entonces agarre la sábana y la tape. Me puse a estudiar algo de la escuela, pasando una hora no se movía. Estaba durmiendo de lado, dándome la espalda a mi cama. Volví a hablarle: “Romi estás despierta?” No contesto entonces le destape quitándole la sábana, y con mucho miedo puse mi mano izquierda sobre su cadera. No se movió. Mi mano de nervios estaba helada. Empecé a acariciar su cadera y la pierna hermosa acariciandola a lo largo. Nunca despertó. Entonces el morbo me hizo ir por más, levante poco a poco con mi mano derecha el pans aguado que usaba como su pantalón de la pijama, y con la mano izquierda empezaba a acariciar su cadera y pierna. No sintió. Fui por más. Agarre su calzón y lentamente lo estiré, metiendo mi otra mano la cual sintió su cadera y pierna a flor de piel. Era tan suave, tan lisa y hermosa. Le empecé a agarrar las pompis, eran tan suaves, y las empecé a sobar y luego a masajear. De repente solo suspiro. De momento al oír su suspiro me espanto pensando q despertaba, pero al ver que no, continuaba y quería ir por más. Seguía sobando y empecé a estirar su calzón, al mismo tiempo que su pans, y los fui deslizando suavemente hasta que pude de un lado dejarlo un poco más abajo de media pompa. El problema era el otro lado que como estaba atorado entre su cadera y la cama, por el peso de su cuerpo. Entonces, empecé a jalar lentamente el calzón y pans de ese lado, esperando que no despertara, con muchos problemas logré bajarlo a media pompa. Entre el miedo y morbo estaba a mil. Y el ver la mitad de su colitis me prendía más. Intente bajar más el calzón y si, bajo otro poco. Tres cuartos de nalguitas descubiertas. No pude aguantar más y me corri. Entonces la tape con la sábana, apague la luz y fui al baño a limpiarme. Cuando regrese ya después de desahogarme encendí la luz y le dije su nombre “Romi, estás despierta” dormía como tronco, así que baje la sábana y que rico se veía esas nalguitas con el calzón casi abajo. Me acerqué y soñé sus hermosas piernas, luego sus nalguitas, y les di un beso. Que rica textura, tan suave, me volví a poner a mil. Entonces seguí masajeando y quería ir por más. Apague la luz y me acerque. Empecé suavemente a meter la mano a su vientre. Y aunque tenía el calzón abajo de ese lado faltaba un poco más. Empecé sobando por encima. Después mi mano empezó a querer tocar más. Sentí unos pelitos, pocos parados, (en ese entonces no sabía q se estaba apenas poblando). Y cuando metí más mi mano ella suspiro, y se puso en posición fetal mi mano adentro no me moví. Espere unos instantes. Y me a jugué con la otra mano que se quedó fría por el susto toque una pompa. No despertó, entonces era muy incómodo querer tocar su cuevita, sus labios y por más que quise no pude. Saque mi mano y estaba molesto, no podía seguir. Espere un rato y prendí la luz. Que había pasado, al haber hecho el movimiento de posición fetal su calzón bajo más. Entonces volvía ha jalar pans y calzón hasta bajarlos y dejar sus nalgas sin nada. Que hermosa vista y me volví a correr. Tú ve q ir al baño, sin apagar la luz solo cerré la puerta. Cuando regrese que hermosa toma. Le fui a sobar y darle otros besitos. Olía tan rico.
Eran tan suaves, que estuve ahí tocando y agarrando mucho tiempo. Cuando estaba a mil, me saque el miembro. Lo tenía full. Entonces se me ocurrió apagar la luz y me iba acostar atrás de ella para ponerlo entre sus pompis. Pero al recargarme en la cama y sin tocarla Ella suspiro me aventé a mi cama y vi como se despertó, se levantó pero como yo estaba tirado en la mía y estaba oscuro no supo si estaba despierto. Entonces se vio con el pans y calzón abajo de los subió rápidamente tomó una cobija y se envolvió como tamal con la sábana y la cobija. Deje pasar un buen rato para
Poner mi mano en su cadera y aunque no despertó por su envoltura no pude tocarla. Quizá fue mejor así, me quede caliente pero así no llegue a sentir en ese momento mi pene en su cuerpo, quien sabe que hubiera pasado.
Pero esto no quito mi calentura pues ahora cada q me sentía caliente mínimo agarraba por la noche sus nalguitas.
Al otro día, no me acusó. Lo cual me permitió seguirla explorando y disfrutando su cuerpo.

Un comentario sobre “Explorando a mi hna (3)

  • el 24 julio, 2018 a las 00:41
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    Es increíble!, esta tercera parte pareciera que fue mi historia, pues así fue la primera vez que tuve la dicha de tocar y lamer a mi hermana. ¡No lo puedo creer!, pues también mi hermanita estando “dormida”, me permitió verle por vez primera sus diminutas pero bonitas nalguitas y hasta lamerlas. Me he excitado tanto, que tendré que ir a masturbarme, pues pareciera qué pasó muy poco tiempo desde que tuve la fortuna de acariciar así mi hermana.

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