Explorando a mi hna 6 parte III

Empezó a bajarse los tirantitos poco a poco, con lágrimas en los ojos, al estar enfrente mi madre yo la veía disimuladamente y le dice: “¿qué haces nena?”, Romi respondió: “PUES QUITÁNDOME LA ROPA”, … mi mamá soltó carcajada: “estos niños de ahora, no,no te vas a desnudar, porque está tu hermano”, -mi mamá rompió toda ilusión que yo tenía- “desnuda no, nunca, aunque le puedes tener confianza, porque en mi familia no hay morbos, yo lo que quiero es que te quites la playerita y mejor te pongas la camisa, como te queda más grande y casi nadas en ella, sería más fácil de estirar para tallarte”.
Entonces mi hermana se metió al cuarto a ponerse la camisa. Mientras yo me quede platicando con mi mamá: “como te vas a llenar todas las manos de pomada, le voy a decir a la nena que ella levante ambas manos y sujete la camisa a modo que puedas masajearla” -entonces pregunté:¿oye y si por error agarro pomada de mas ?”, “untársela en cualquier parte del cuerpo, no le hace mal al contrario le ayudará”, seguimos charlando “y si empiezo a sudar no podré limpiarme”, -mi madre me responde: “pues no te pongas la camisa, hasta q termines te la pones, para que cuando te enfríes no te pegue un aire y te tuerzas”. En eso regresa Romi con el cabello suelto, solo la camisa ligera y transparente de la pijama y sin la playerita interior de algodón, solo de verla así tan mujer yo babeaba, pero de saber que la tocaría más me ponía a mil. “Haber Romi, con una mano vas a remangar tu camisa a modo de que le dejes descubierta la espalda a tu hermano, para que te masajee y con la otra te sujetas el cabello, yo te ayudo a acomodartela” – mi mamá ya había dado instrucciones y Romi se levantó de atrás la camisa y empezó a remangarla, y cuando hizo eso la camisa no se acomodaba casi se le ven los pechos, yo estaba como el lobo pendiente de su presa (mejor dicho de sus tetitas que serán mis tetas), esperando a que alguna teta se saliera, “MAMÁ, NO LOGRO ACOMODÁRMELA COMO QUIERES” mi mamá veía que si la remangaba así se le vería adelante y con las manos ocupadas nada podría hacer. Y se me ocurrió una idea pero fue más morbo que otra cosa: “y si te desabrochas los tres últimos botones de la camisa así correría mejor sobre tu espalda y se remangaría mejor” mi mamá no entendió como, “puedo hacerlo ma?” Pregunté tímidamente “quiero ver cómo, no te entiendi, hazlo, ok”, mi hermana ponía su carita de preocupación y tristeza pero nada podía hacer, gracias a ser morboso se me había ocurrido la idea, me puse delante de ella, y empecé a desabotonar el último botón, luego el penúltimo y el antepenúltimo, estaba bien excitado, pero tenía q disimularlo, “agarra de aquí la camisa Romi” le di el último botón, la volteo de espaldas y empecé a remangar la camisa y funcionó, “suelta adelante Romi” y Romi no quería “ya mija que tengo cosas que hacer mientras te tallan” y soltó y no pasó nada no se le veía directamente nada, “Ahora si Romi, agarra aquí atrás la camisa arremangada por la espalda y recógete el cabello” y Romi lo iba haciendo, “mija si le sobra pomada a tu hermano para que no la desperdicie te la untara en alguna otra parte del cuerpo, ok”, “PUES YA QUE” molesta lo decía Romi. En ese momento tenía las dos manos ocupadas sobre la cabeza la espalda desnuda y un hermano que la iba a sobar. “Voy a ir a terminar a la cocina mi gelatina y otras cosas, comienza Fabián”, eso nos dijo mi mamá, tomé pomada, y empecé suave y delicadamente a sobar, me acerque más, estaba atrás de ella, pegando mi cuerpo sudado al suyo, me volví a perder en su olor, pegue mi nariz en su espalda “que perfume usas Romi que hueles tan bien”, ella volvió a cerrar los ojos, la pomada la aplicaba en la espalda y ocasionalmente pasaba poca en hacia adelante, masajeando rápido su estómago de arriba hacia abajo, y justo llegando al pantalón regresaba atrás a masajear la espalda, después ocasionalmente como no queriendo, masajes a su cintura. De alguna manera me la estaba sabroseando y fajando, mientras ella solo cerraba los ojos, y de repente sorpresa me llevé, sorpresa grata, del lado izquierdo de ella la postura de la camisa hacia qué entre botón y botón se hicieran pliegues que dejaban ver sus tetas, como ella cerraba los ojos yo buscaba la mejor posición y la encontré viendo lo que tanto deseaba, eran unos hermosos pechos apiñonados redondos proporcionados a su cuerpo, y unos pezoncitos cafés claros tan hermosos, parados puntiagudos y retaban la gravedad, si, era la primera vez que se los veía y era los deseaba para mi. En ese momento por la calentura me le repego atrás le pongo pomada en las caderas y el ombligo y sigo acariciando esas zonas, no sé qué tanto me deje llevar ni que tanto se dejó llevar ella porque yo estaba enamorado viéndolos los pechos encima de ella y ella tenía los ojos cerrados y no quería abrirlos. Mis caricias siguieron, mas suaves, más calientes sobre espalda pero también sobre ombligo y caderas, y ella estaba excitándose, puesto que sus pezones se estaban parando, los veía ahora si, esos cafecitos y hermosos se ponían duros enamorándome de ellos, estábamos tan cerca y que mi miembro se puso a mil y al rozar sus nalguitas ella lo sintió, entonces inmediatamente abre los ojos y supongo que me ve perdido viéndole los pechos porque me dice: “QUE HACES AHÍ BABOSO, QUE ESTÁS VIENDO TARADO?” Se da cuenta me avienta y se baja la camisa abotonándose toda, “NO TE HAGAS, ESTAS DE COCHINO”, no supe que decir, y se empieza a limpiar del ombligo la pomada. En eso llega mi mamá y dice “Como te sientes nena, ya lo logro Fabián?”, Romi solo contesto: “SOLO ME DUELE EL CUELLO, PERO…”, la calla mi madre: “haber espera, ven deja revisar” y después de tallarla y revisar dice: “solo falta esta contractura mira” y al estirar se duele Romi, “si, aquí está, haber levanta las manos tras la nuca, ándale así”, y mi mamá siguió tallando, “ya te vestiste correctamente por lo que veo, voltéate, necesito que la pijama se caiga en tus hombros y los deje libres para poder tallar la espalda y que nada se vea, tendré que acomodarla”, y le comienza a desabrochar algunos botones, yo estaba tan excitado que ya veía directamente todo, sin disimular. Empezó con los primeros tres de arriba acomodó la playera en los hombros y viendo que se atoraba en sus hombros así la dejó esto no evitaba que en la parte del pecho se abriera la camisa. Se veía tan sexy y sensual, con los brazos en la nunca, enseñando los hombros y ciertos botones desabrochado, sin nada abajo, a sus trece ese cuerpecito seduciría a muchos, a mi me enamoró y obsesione por el. “Ve a ver mis gelatinas mijo” y al irme de lado derecho al pasar se veían el pezon de su teta derecha, mmmm que rica, y en eso, empezó a tallarla pero los dedos no aguantaron mucho, “Fabián, deja eso y ven a tallar a tu hermana, y tú nena tus brazos a los costados y no los muevas”, empecé a poner pomada en la espalda y a masajearla, conforme podía le veía su pezon. Ella me veía con odio pero nada podía hacer, ya no me le pegaba porque estaba a mil y me agarraría odio, ella solo cerró los ojos, de repente solo escuchamos: “Mija, brazos a los lados y tú Fabián desabróchale el botón que sigue y acomódale su camisa para que puedas tallar y untar más pomada en los hombros y cuello”. No me lo dijo dos veces, ella abrió los ojos por reacción de asombro y cuando me acerque mejor los cerró para no ver que hacía, le desabotonó y al acomodar me valió madre y jale un poco hacia adelante su camisa y se los vi rápidamente, mmmm q ricos, chiquitos, apiñonados, pezoncitos parados, duros, redonditos, pero proporcionados, ella seguía con los ojos cerrados, y empecé a tallar el
Cuello. Ya no me le pegue porque estaba. Bien caliente. Quiero pensar que ella también, sus pezoncitos me lo decían. Sin querer rozo su teta con mi palma, siento que está duro, queriendo o no su cuerpo reacciona y se excitaba ante mis caricias. Al sentir eso mejor después de un suspiro (No se sidisfrutándolo también) abre los ojos me ve como la estaba viendo y me vio excitado, se recibe la camisa, se abotona y me avienta, “Nena qué pasó mija”, “YA ACABO FABIÁN”, “cúbrete bien mija”, “SI MA…”, y se mete, al cuarto a cambiar. Me volteo y me doy cuenta q se veía muy parado mi miembro a pesar del pantalón y eso quizá le molesto o que se yo. Me lo re acomodo antes que llegue mamá. Decidido “Quiero mamarlas y lo conseguiré.

Un comentario en “Explorando a mi hna 6 parte III

  • el 5 noviembre, 2018 a las 02:06
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    Que rico… porque no le propones de una vez… o le das algo para que se excite y ambos lo hagan y disfruten. Si no te acusa es porque también le gusta.

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