Historias de mi vida. Primera parte.

Todas las complicaciones nos arrastran a enfrentar situaciones inesperadas, unas para nada desconocidas y otras…nos muestran lo que verdaderamente nunca podríamos imaginar vivir.
Hola, me llamo Dominic José Marte García, me gusta identificarme como Dominic García, las historias que les contaré son verídica, las viví hace algunos años, intentaré detallar cada una de ellas lo mejor posible, pido a los lectores, favor tomarse su tiempo para darme una opinión acerca de estos relatos, me gustaría saber sus opiniones y cualquiera sea sus comentarios, no tengo experiencia escribiendo estos textos pero al menos creo que podría contarle a algún amigo de manera verbal, por ello; plasmar estás líneas en cierto modo, es como hablarlo con alguien de confianza, espero sea de su agrado, bueno, sin más, aquí comenzaré con mi primer relato.
Tengo 36 años de edad, soy venezolano, Moreno, 1.76m, ni gordo ni delgado, buen físico (según las opiniones de muchas chicas), me gusta mi dentadura jejejejejejejejejejejeje…debo reconocer que son muy llamativos mis dientes, cabello negro y liso.
Hace 14 años conocí una hermosa mujer, de la cual me enamoré perdidamente, nos hicimos novios 5 meses después de conocernos, recuerdo que junto a ella viví los momentos más hermosos y tiernos de mi vida, pero como todo lo bueno, se terminó, ella por razones que sólo tenían lógica en su mente decidió poner fin a la relación, vivimos 7 años y medio de relación, debo confesar que saber que ella no estaría a mi lado el resto de mi vida me dejó por el suelo, destruido totalmente, yo verdaderamente amaba a esa mujer, pasaba días enteros sin querer comer, sin querer salir, respirar era tan doloroso como enterrar un puñal en mi corazón.
Un día salí a pasear para distraerme un rato, las horas pasaban, la tarde se iba desvaneciendo y la oscuridad se aproximaba cada día más, decidí regresar a casa pero dado que no tenía apuros lo hice caminando, 8 kilómetros hasta mi casa, recuerdo que sudaba a medida que la caminata se intensificaba, finalmente, a las 9pm visualicé el edificio donde residía, al llegar, observaba el panel del ascensor, aunque pude subir los 10 pisos hasta mi apartamento, el agotamiento no me lo permitía, recuerdo que se escuchó un ruido, giré la cabeza hacia la puerta del estacionamiento, era mi vecino, Julio Sánchez, un hombre bajo (1.68m), panzón, de aproximádamente 50 años de edad, con una barba casi inexistente y mal arreglada, eso si, muy amable y respetuoso caballero.
Buenas tardes vecino -saludó Julio-
Buenas tardes vecino-respondí- Julio sonreía con la mirada perdida, sus movimientos inseguros y tambaleantes relataban la cantidad de alcohol que había ingerido, se veía poco aseado pero feliz, o al menos eso aparentaba.
Vecino qué hace por ahí a esta hora, ¿viene del trabajo? Preguntó Julio.
No vecino, estaba dando una vueltas, ya voy para mi casita, mañana será otro día.
Qué bien, hay que aprovechar las oportunidades para distraerse, no todo puede ser trabajo y trabajo, vecino, ¿qué va a hacer ahora? Preguntó nuevamente Julio.
Descansar, tal vez ver una peli o arreglar mi ropa para mañana, imagino que usted va a dormir jejejejejejejejejejejejejeje…como que estuvo buena la fiesta -comenté-
Mientras Julio sonreía se abrieron las puertas del ascensor, le cedí la entrada a Julio, lo cual agradeció, una vez dentro del ascensor Julio continuó la conversación.
Oiga, si no va a hacer nada pues, pase un momento por la casa, tengo par de cervezas bien frías y no me gusta ser egoísta con las birras.
Está bien señor Julio, pero deme 15 minutos ya que salí temprano de casa y no he comunicado donde estoy -respindí-
Señor Julio, me haces sentir viejo, dígame Julio, bueno lo espero entonces, no vaya a dejarme plantado, vaya y venga.
Está bien Julio, ya paso por su casa.
Recuerdo que llegué a casa y lo primero que hice fue ir a la refrigeradora, recuerdo haber ingerido no menos de 1 litro de agua, saludé a mis familiares y me dirigí a mi habitación, la tv estaba encendida y se escuchaban los titulares de la noticia, hubo una balacera en uno de los barrios de mi ciudad, Caracas estaba vuelta un caos, la situación era cada día peor, no tardó mi mamá en darme su cantaleta, mira la hora, el peligro, las balas siempre se cruzan a los que menos tienen que ver en esas cosas, bla…bla…bla…mi mamá tenía razón, las cosas no estaban fáciles, me quedé callado y le dije que ya regresaba, que iba a estar en el edificio, que no se preocupara, de igual manera no desperdició la oportunidad para volver a hablar, una vez que se calmó le dije que regresaría.
Subí cuatro pisos más, Julio vivía en el piso catorce, toqué el interruptor de su timbre y esperé un instante, volví a tocar el timbre, y Julio se asomó a la puerta, cruzó el pasillo con una cerveza en la mano y un enorme llavero en la otra, me saludó y agradeció que haya aceptado la invitación, nos dirigimos a su apartamento y una vez dentro cerró las puertas.
Bienvenido, está es mi humilde casa, pase por acá. Nos dirigimos a la cocina de su casa, encendió las luces y abrió la nevera, recuerdo que aparte de un par de jarras con agua tendría dos otras verduras, queso y huevos, tal vez como él vive sólo no necesita tantas cosas (pensé), sin embargo, calculo que al menos tenía 60 cervezas en su refrigerador, no podía creerlo, o Julio era alcohólico o tendría pensado hacer una fiesta.
¿Por qué tienes tantas cervezas? -pregunté-
Carlos Manuel (un amigo suyo) trajo unas cajas de cervezas porque el fin de semana vamos a ir a la playa con los compañeros de trabajo, y me toca llevarlas, pero por ahora, aprovechemos y cenamos -respondió-
Estuvimos compartiendo durante media hora, la radio estaba encendida, sin embargo, Julio me pidió que pasáramos a la habitación, le pregunté por qué y me dijo que sólo allí tenía televisión, y quería ver una película. Aunque no me gusta estar en cuarto ajeno decidí pasar.
Su habitación estaba bien organizada, debo reconocer que era muy ordenado, la única cosa que me incomodaba era que para ver la tele debía sentarme en la cama.
Siéntate -dijo Julio-, toma el control, escoge tú algún canal.
Recuerdo que estuvimos viendo alguna película de humor mientras otra y otra cerveza desaparecía en nuestras manos, pedí permiso a Julio para subir los pies a la cama y aceptó, así que me quité los zapatos y subí los pies.
Los minutos pasaban y nosotros hablábamos y reíamos, al culminar la película Julio tomó el control, y no se como pero en un instante puso un canal porno, las cosas subieron de tono, me incomodé un poco porque de verdad nunca había visto una porno con otro hombre, recuerdo que la actriz de la película era muy atractiva, con un cuerpo hermoso, sus gemidos y movimientos hacían que yo me editará mucho, pero estar al lado de un hombre no era agradable, Julio se acostó y en un descuido me tomó el miembro sin que yo me percatarse siquiera de sus intenciones.
Este señor había pasado de ser u varonil hombre a ser una afeminado damisela, cuando sentí que me apretó mi cuerpo reaccionó al instante sin que yo entendiera lo que sucedía, me agarré de la cama en un sólo saltó.
¿Qué te pasa, tú eres marico? -pregunté-
Disculpa, no lo hice por nada malo, sólo para echarte broma – me dijo Julio- No te molestes, siéntate un rato.
La mente me daba vuelta, estaba enojado, nunca antes un hombre me había tocado, nunca un hombre me había metido mano, no sabía si patearlo o partirle una botella en la cara, mi agresividad estaba a punto de estallar pero me controlé bastante.
No me gusta que ningún tipo me toque, yo no soy marico – le dije-, abre la puerta, yo me voy.
Disculpa, no te molestes, no aguantas una broma, te calma que no hemos hecho nada malo.
Recuerdo que le pedí a Julio que abriera la puerta, así que Julio me acompañó y me dejó ir, la cabeza me daba vueltas producto de las bebidas y lo sucedido, ¿qué le pasó a ese hombre?, estaba loco, yo no soy Gay, no me gusta que me toque (pensaba mientras me iba a casa), bajaba las escaleras con un remolino de pensamientos, crucé las puertas de mi casa y me encerré en mi habitación, una vez dentro me callé un poco, mi corazón se fue calmando y me quedé tranquilo, al pasar de los minutos mi vejiga estaba que estallaba, al dirigirme al baño para orinar me Di cuenta que estaba empapado de fluidos seminales, nunca había rubricado tanto, me quedé pensando en lo que me había sucedido antes, ¿qué fue lo que pasó? ¿por qué me siento así? ¿me molestó o me gustó? Cerré los ojos y recordé cada acción vivida, sentí como mi excitación Eva creciendo, sin embargo, al darme cuenta de lo sucedido me molesté, busqué una toalla y tomé una ducha fría, eso no podía ser cierto, de algo estaba seguro, yo no soy Gay.
Los días pasaron y yo intentaba olvidar las cosas, día a día durante dos semanas fui olvidando todo, hasta que un viernes, estando desocupado en casa me puse a pensar en aquel momento, ¿por qué no podía olvidar ese momento? ¿qué había pasado? ¿será el alcohol? Sin hallar respuestas me dejé llevar por los recuerdos para intentar saber qué me molestó y qué me gustó, sólo se que me esté mucho de pensar en eso, bueno…yo no soy marico, en tal caso marico es Julio que me acarició mi miembro, pensé una y otra vez, tenía que volver a ver a Julio para aclararle las cosas, no me gustaría que él mal interpretara las cosas, esperé por horas a Julio, sabía que él siempre llegaba entre 8pm y 9pm, sin embargo se hicieron las 10pm y las 11pm y nada, bajé varias veces y nada, como a las 11:45pm volví a bajar y nada, Julio no aparecería está vez, así que marqué el ascensor y justo cuando iba a entrar escuché la voz de Julio
-Espérame que voy subiendo- mi corazón galopaba a un millón por horas, no sabía qué hacer, Julio se dio prisa y entró al ascensor.
-Gracias por esperarme-, ¿todo bien? -preguntó Julio-
Todo bien, extendidos los brazos y nos dimos un apretón de manos.
Hace full calor, quería disculparme mi pana por lo sucedido antes -dijo-, por favor, pasa por la casa y comencemos de nuevo, seamos panas.
Tranquilo, no pasa nada, ya está olvidado -dije-, me controlé ya que en verdad estaba muy nervioso y también ansioso, algo extraño estaba pasando dentro se mí, ¿tienes cervezas? -pregunté-
Claro, también tengo una botella de Whisky, sube conmigo.
De acuerdo, vamos -respondí-
Recuerdo que cruzamos aquel pasillo que conducía a su apartamento, me pareció eterno, entramos a su apartamento y me dijo, sírvete una cerveza y sírveme una a mi, voy al baño, me estoy primando.
Me serví de inmediato una cerveza y la tomé fondo blanco, no dejé ni una gota, Julio hablaba dentro del baño pero no le oía bien, estaba contando de donde venía pero no le presté mucha atención, él pasó a su habitación y le llevé la cerveza, tomé de prisa la mía y me serví otra más, Julio encendió la tele y comenzamos a hablar, me dijo que estaba trasnochado pues había viajado todo el día, los minutos transcurrían y él se notaba con sueño.
Si quieres dormir te visito otro día -dije-
Tranquilo, trae dos cervezas más que voy a lavarme la cara, salió al baño y yo a la cocina, cuando regresé a la habitación él estaba secándose la cara mientras veía una porno, me puse a millón muy rápido, me acosté en la cama y él hizo lo propio, mi miembro quería estallar.
¿Te molesta si me tocó? -pregunté-
No vale, con confianza -respondió-
Me bajé los pantalones y saqué mi miembro grueso y venido, 17 hermosos centímetros, recuerdo que Julio se lo quedó viendo con asombro y lujuria, yo quería saber si él era gay en verdad o qué.
Al instante Julio me dijo que también se tocaría, se desnudó y sacó su miembro, aproximádamente 12 centímetros, me pareció bastante pequeño, la cabeza era como una papa o más bien un champiñón, era extraño el miembro de él pero cada quien con su asunto.
Lo tienes grande – me dijo- no te ofendas pero…¿puedo tocarlo?
Esa era una de las cosas que yo ansiaba, necesitaba saber si él era marico o no, además quería saber qué carajo era lo que me pasaba a mí.
Claro que puedes, hazlo.
Sin pensarlo Julio comenzó a acariciarme el miembro, poco a poco me masturbó y mi cuerpo se acudía con espasmos repentinos, ver como lo hacía no era agradable, pero cerré mis ojos y comencé a disfrutarlo, me imaginaba a la actriz de la porno.
¿Puedo besarlo? -interrumpió Julio-
De verdad no me importaba lo que hiciera siempre que se callara y siguiera en lo suyo.
Lo siguiente que sentí fue su cálida lengua lamiendo en su totalidad mi miembro, subía y bajaba como quien disfruta una Chupeta, Julio disfrutaba más que yo la lamida que daba a mi grueso amigo, cada gota preseminal era tragado por él, chupas tan rico que comencé a moverme debajo de su boca, recuerdo haberlo tomado de su cabello y le empujé por completo mi pene, lo que hizo que tuviera náuseas, sentí que se iba ahogar y me detuve, Julio sonrió y comenzó a lamer mis bolas, de verdad que la manada que me estaba propinando Julio era única, lo malo era sentir su asquerosa barba entre mis piernas, no era agradable pero creo que era el precio por aquel gran favor, durante al menos 15 minutos me mamó la verga dura y erecta, sin embargo no me vine encima de su boca, recuerdo que Julio se puso de espaldas y me pidió que le apretada las nalgas, lo cual hice con repugnancia, él comenzó a masturbarse y en menos de 70 segundos veía como eyaculaba sobre la otra mitad de su cama.
No podía creer que acabará tan rápido, pero ese era su asunto, por mi parte me masturbé por un lapso largo, mientras Julio se duchaba, al salir del baño aún me seguía masturbando, está vez fui yo quien le pidió que me lo chupara, él se incorporó rápidamente pero me dijo que no le acabara en la boca, cerré los ojos y dejé que hiciera lo suyo, con ayuda de sus manos sentí ganas de acabar y le dije que iba a hacerlo, él sin dejar de masturbarme me hizo acabar, una enorme cantidad de semen salió de mí, empapando por completo el tórax Tel enorme abdomen de Julio, me reí porque él no pensaba (ni yo) que lo bañaría así.
Recuerdo que al rato nos despedimos y me fui a casa, en el camino pensaba lo que había hecho, disfrutar con un hombre, ¿me hace gay?, ¿soy homosexual por ese encuentro?
Las semanas transcurrían y más y más preguntas se venían a mi mente, definitivamente no soy gay, no me gustan los hombres, ese acto fue sólo eso, y ya, debo reconocer que no dejaba de pensar en eso, si dejarme hacer un oral era tan rico, ¿qué sería penetrar a otro hombre?, necesitaba averiguar eso, necesitaba saber qué más podía descubrir con Julio, si ya hice esto no costaba hacer lo otro, ¿será que Julio querrá dejarme hacerle sexo de verdad?, tarde o temprano tenía que descubrirlo, tarde o temprano necesitaba saber qué más hacer.
Espero que les haya gustado, no olviden dejar sus comentarios.

5 comentarios sobre “Historias de mi vida. Primera parte.

  • el 4 mayo, 2019 a las 22:39
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    Bueno mi pana saludos , no esta mal yo tambien pase por lo mismo que tu hace años y hoy en dia soy activo, aunque tambien acabo muy rapido como el yo disfruto penetrando a un hombre. Y yo soy casado pero igual tengo un pana que tengo 3 años cogiendolo

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  • Pingback:Experiencias de mi vida. Segunda parte - Relatos de Sexo y Relatos Eroticos xxx

  • el 30 abril, 2019 a las 23:50
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    Gracias Julio por tus palabras, bueno quisiera contar mis experiencias tal cual las he vivido, qué bien que te agradó, ya publiqué la segunda parte pero me imagino que mientras revisan tardará una semana, me gustaría saber tu opinión hacerca de la segunda parte tambien, te cuidas, bye.

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  • el 28 abril, 2019 a las 00:15
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    Estimado Dominic.. Mi nombre ficticio es Julio y soy de Mexico cdmx.. lei tu relato y me gusto.. Yo ya he tenido varias expetiencias primero como hetereo.. solo con mujeres. Luego por desilucion.. Fui activo para hombres.. solo los penetrava yo.. y luego ya mas y mas y distintas experiencias… Bueno lo q te quiero decir, es q asi como tu, yo tenia mis dudas al principio habiendo penetrado al primer hombre y me fui corriendo a ver a un psicolog.. el doctor me dijo.. q no todos los humenos somos cien porciento hombres ni son 100 por ciento mujeres.. Todos los humanos tenemos el cromosoma X y el cromosoma Y.. hombres y mujeres… Solo q hay mujeres q se les detona mas el X y hay hombres q se les detona mas el Y.. bueno.. te digo.. q la atraccion sexual es natural tanto para hombres como mujeres… Y eso no es un pecado.. es natural.. lo malo es lel q dira la sociedad… y esa clase de atracciones por lo general se hacen a escondidas…Bueno quiza te aburro.. lo q si te digo es q te aseguro q no sera el primer hombre.. No te quedaras con las ganas de seguir teniendo esa clase de encuentros.. y no te sientas mal.. solo hazlo con cuidado y sin q se entere tu familia… Te deseo mucha suerte en tu vida.. mi correo lo puedes ver abajo puedes escribirme ahi por cualquier comentario.. Gracias por leerme.. Cuidate y coordial saludo.. Fuerte abrazo.

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