La invito a cenar solo para tener sexo con ella

Buenas tardes, os voy a contar una historia que me pasó hace algunos años con una madurita de 39 años. La había conocido la noche antes en un pub del centro de la ciudad, el típico viernes que sales y te encuentras con alguna divorciada y con hijos que acaba de tener su desencuentro sentimental, la típica que está muy susceptible de cariño y que por supuesto hay chicos como yo que están dispuestos a darlo.

Esa noche me contó toda su historia (horrible) y nos intercambiamos los teléfonos, yo muy astuto al llegar a casa le puse el primer whatsapp diciéndole que me había fascinado y que si no le importaría cenar con migo al día siguiente, yo sabía que era que sí, pues necesitaba cariño la pobre señora.

Cuando me levanté comenzó mi estrategia, le escribí varios whatsapp diciéndole las ganas que tenía de verla y seguir nuestra charla… concretamos hora y sitio y fui puntual.

Al recogerla la llevé a uno de los mejores restaurantes / marisquería de la ciudad, pedí una botella de vino y algo de marisco, para que se fuera entonando y no me rechazara, pues tenía dos buenas tetas que necesitaba probar, quería lamer sus pezones y si fuera posible hasta correrme en ellos.

Durante la cena introduje sexo en cuanto tuve la oportunidad, ya estaba contenta y le dije que me encantaría probar su pecho de madre, pues yo tan sólo tenía 28 años y ella casi 40, me hice el necesitado de amor maternal… se puso muy nerviosa y además noté que se había puesto muy cachonda, porque toqué su pierna un poco y ella se estremeció.

Nada más salir del restaurante al llegar al coche la agarré firmemente y comencé a besarle, ella estaba deseando y me dijo que necesitaba follarme, que se había humedecido las bragas al decirle lo de su pecho… casi follamos allí mismo, apero me contuve.

Al llegar a su casa me invitó a subir y me dijo que iba a coger una cosa y luego saldríamos un rato, yo sabía que no ibamos a salir, pues tenía pinta de desear mi verga. Entramos en la casa y no me pude resistir a sus tetas, empecé a tocarselas hasta conseguir quitar su blusa, desabroché su falda y directamente me bajé a su coño, le aparté las bragas e introduje mi lengua, ya estaba mojada, lo sentí y se me puso tan dura que me dolía y todo.

Ella empezó a desnudarme y me dijo que necesitaba que introdujera mi verga en su coño de una vez, no se podía resistir lo cachonda que estaba, así que le hice caso y contra la pared comencé a penetrarla muy fuerte, ella se corria por las piernas abajo, que cachonda estaba la muy cerda, después se dió la vuelta y bajó a mi polla, se la introdujo en la boca y no tardé ni cinco minutos en correrme, fue una experiencia muy corta pero la más placentera que he tenido jamás.

Después le dije que me había llamado un amigo y tenía que irme, que lo sentía pero no podía salir con ella…. ya se que es de cabrón, pero mi objetivo era cenar y follar y luego para la disco con mis colegas… jejeje. Nunca más volví a saber de ella, aunque ya tampoco me interesaba.

Espero que te guste mi historia, pues es verídica.

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