La niña de papá

Mi nombre es Samanta tengo 19 años, voy a contarles una extraña costumbre que tenemos en mi familia, bueno para mi no es extraña, para mi es algo normal aunque no solemos hablar del tema pero ha sucedido siempre y se que seguirá sucediendo, al fin y al cabo es una tradición familiar. Soy la menor de 3 hermanas, todas mujeres, mujeres de mi papá.

En mi familia es tradición casarse entre primos, todos quedamos en familia, mi matrimonio está resuelto desde hace mucho tiempo, al cumplir los 10 años mis padres acordaron con mis tíos que Ruben y yo nos casaremos, pero eso será cuando yo cumpla los 21 años, recuerdo que al cumplir los 10 años hicimos una gran celebración pero no era mi cumpleaños sino mi compromiso con mi primo. Sería una mancha para la familia que alguna de nosotras llegara al matrimonio manchada pues se supone que no podemos tener sexo hasta después del matrimonio, sin embargo para evitar que no sepamos como complacer a nuestro hombre debemos perder la virginidad al cumplir los 18 años, pero no con cualquiera, ni siquiera con el futuro esposo, sino cada mujer con su papá. Mi papá entonces ha tenido la responsabilidad de hacernos mujer a sus tres hijas. Los varones no ellos no tienen sexo con sus madres pero pueden tener relaciones con quien deseen hasta que se casen, se que Ruben ha tenido relaciones con muchas mujeres pero yo solo he sido mujer de mi padre.

Era mi cumpleaños número 18 y toda la familia sabía lo que esa noche pasaría, mi madre cambió las sabanas y me recomendó que me depilara la vagina para que mi padre pudiera gozar de mi cuerpo y ver bien la vagina que esa noche iba a penetrar. Así lo hice, esa noche mi madre preparó una cena deliciosa solo para dos, ella se fue a casa de mi tía y nos dejó a mi padre y a mi solos en casa, comimos y bebimos un poco de vino, entonces mi padre me llevó a mi habitación, como cuando era una niña me metió en la cama y me besó en la frente, puso su mano en mi mejilla y comenzó a deslizarla por mi cuello mientras su boca se deslizaba por mi mejilla bajando al mismo ritmo que la mano, su mano llegó a mis senos y su boca se detuvo en mi cuello, comenzó a besar mi cuello y a chupar el lobulo de mi oreja mientras sus manos apretaban con firmeza mis senos haciendo que mis pezones se pusieran duros, siguió bajando las manos y comenzó a masajear mis nalgas mientras su boca jugaba ahora con mis pezones cada vez más duros, nunca besó mis labios, mis labios eran exclusivos para Ruben pero mi vagina sería primero de mi padre, me hizo abrir las piernas y sus dedos descubrieron mi vagina humeda y comenzó a meterme los dedos y hacerme sentir un delicioso orgasmo, yo conocía los orgasmos desde los 14 años cuando sentada en las piernas de mi padre me balanceaba frotando mi clitoris contra su rodilla, el decía que no debiamos jugar así, que eso solo debía suceder cuando yo alcanzara la mayoría de edad, pero igualmente cuando estabamos solos yo me sentaba en sus piernas y me frotaba con fuerza hasta gemir en su oido y sentir que mi cuerpo estallaba de placer, entonces el me hacía que chupara su pene y me acababa en la boca, pensé que igualmente me haría hacerle sexo oral, pero esta vez no fue así sacó su pene y lo puso en mi vagina y me dijo que hacía mucho deseaba hacer esto, que de las 3 a mi era a la que deseaba tener desde hace mas tiempo, y de un movimiento con fuerza lo metió completo, se quedó allí mirandome un segundo, y me dijo ya eres mia, eres mi hija y mi mujer, comenzó a bombear adentro afuera adentro afuera y a gemir mientras me penetraba, yo sentia su pene rompiendo mi virgo y cogiendome estaba tan humeda que no me dolía y solo quería que me cogiera mas y mas, de pronto lo sacó y me dio la vuelta, me puso en cuatro y me penetró nuevamente, mientras me nalgueaba, habia soñado este momento desde hace mucho, siempre supe que esto pasaría pero ahora que estaba pasando no podía parar, el se acostó y yo me subi sobre el, rebotaba sobre su pene y el apretaba mis senos, hasta que acabó, su semen corria dentro de mi y al sacar su pene lo chupé como siempre dejandolo limpio.

Desde entonces tengo sexo con él todas las semanas por lo menos 2 veces y así será hasta despues de mi boda, lo que mi padre no sabe es que Ruben y yo lo hemos hecho 3 veces despues de ese día, Ruben lo hace distinto, puedo besar sus labios y es más delicado que mi padre, se que Ruben ha tenido sexo con muchas mujeres y ha diferencia de mi padre Ruben me da sexo oral igual que yo a él, también me ha hecho sexo anal, mi padre no lo sabe pero en ocasiones he tenido sexo con ambos el mismo día, mi mayor deseo sería tener sexo con mi padre siempre y que un día fuera posible que mi padre y Ruben me penetraran al mismo tiempo.

Un comentario en “La niña de papá

  • el 8 septiembre, 2019 a las 18:36
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    ¡Samanta!, me has dejado bastante excitado. Qué delicia ha de ser el sexo incestuoso. La verdad, te envidio.

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