Las amigas de mi novia

Llevo ya mucho tiempo con Nicole, mi novia. Ella a veces tiene mal genio, pero mi paciencia ha sido bien compensada. Le he hecho ver todo lo que hemos pasado y lo mucho que le he dado, por ende ella se siente en deuda conmigo por muchas cosas. Digo lo anterior para que se entienda porque sucedieron las cosas.

Un día tuvimos una discusión muy fuerte, por culpa de ella. Y después de pasar días en que dejé de hablarle ella volvió a mí. Estaba haciendo unos deberes en la sala de estar. Ella se acercó y me abrazó, y como yo no la tomé en cuenta se puso en cuclillas y comenzó a lamer mi pene, a lo cual yo respondí metiendo todo mi falo en su boca. No sé qué cosa estaba pensando en ese momento, pero atine a decir “me gustaría que se lo chuparas a tus amigas así”, a lo que ella me miró extrañada, y prosiguió lamiendo. No me preocupé, porque aún estaba molesto con ella.

Al llegar la noche y estar ambos en la cama me preguntó porque había dicho eso. Le dije que me perdonara, pero siempre había tenido la fantasía de verla hacer el amor con sus amigas. No le dije que mi fantasía también era tener sexo con Karen y Catalina, sus mejores amigas, pero la verdad es que siempre tuve ese deseo de penetrar a sus conocidas, e incluso que mi novia me viera hacerlo. Pues bien; Nicole me dijo que lo encontraba extraño, y que se consideraba heterosexual. A lo que yo replique que era la fantasía de todo hombre ver a su novia tener sexo con una mujer, aunque solo era una idea, nunca un deseo demasiado fuerte como para llevar a la realidad.

La verdad del asunto es que me producen mucho morbo las amigas de mi novia, tanto por sus cuerpos como por sus personalidades. Karen era una chica con unos grandes senos, aunque un trasero normal. Al sentarse los botones de su blusa se abrían. Me encantaban. Una vez ella se dio cuenta que miraba sus senos en el transporte público, y ella solo sonrió y dejo su escote más a la vista. Su personalidad es atrevida: es de ese tipo de chica que trata a cualquiera como un igual, y es capaz tanto de comandar una locura como de pelearse a puños con alguien. Pero es una buena amiga de mi novia, muy considerada, y la defiende como su fuese una hermana mayor. Catalina es todo lo contrario; es la dulzura hecha mujer. Es cariñosa y adorable, siempre tiene una sonrisa y voluntad de ayudarnos en lo que sea. Es delgada, puesto que gusta de correr, pero tiene unos ojos lindos y tiernos, y su rostro se vuelve aún más lindo cuando sonríe.

Por otra parte mi novia, Nicole, tiene todo en su justa medida. Su piel es muy blanca, y su cabello es castaño. Sus senos son hermosos, tienen pezones rosados, aunque no tienen el tamaño de los de Karen. Tiene el tipo de cuerpo que es esbelto pero con masa: muslos gruesos, trasero redondo y lindo, su pubis es gordito y cubierto por un suave vello castaño que mantiene siempre corto. Sus caderas son anchas pero si cintura es pequeña. Es hermosa, sus labios son gruesos, y sus ojos grandes y bonitos. No se cómo describir la contextura de un cuerpo así, solo puedo decir que es hermoso. Lo digo para que se hagan una idea de ella.

Pues bien; al día siguiente le estaba haciendo el amor, y me subí sobre ella, la tomé de la nuca y mientras la penetraba mordía su oído y le decía “te gustaría que ellas te vieran hacerlo conmigo?” a lo que ella, extasiada, decía que si a todo. Pronto mis palabras empezaron a subir de tono, hasta que logre que asintiese a la idea de penetrarla mientras sus amigas besaban su cuerpo. Ya en ese minuto tenía la idea de pedirle un trío con alguna de ellas, pero hasta ese minuto nunca pensé lo que pasaría después.

Al terminar, ella me miro a los ojos y me dijo: “te amo, y como no me he comportado bien quiero recompensarte con algo que sé que quieres”. Yo estaba feliz, aunque no sospechaba nada.

En la tarde, escuché llegar gente a nuestro departamento, y me di cuenta que era ella con Karen y Catalina. Traían unas cervezas para compartir un rato. Las saludé y les ofrecí cocinarles algo para que viéramos alguna película. Aceptaron, y mientras yo estaba en la cocina Nicole se acercó y, tocando mi pene bajo mi pantalón me dijo al oído: “hoy te voy a demostrar cuanto te amo”. Le dije que si quiere se lo hacía ahí en la mesa, para que sus amigas vieran lo guarra que es. Ella se rio y dijo “espera un poco, después me lo agradecerás”.

Les prepare picadillos y nos instalamos. Vimos una película donde había escenas de sexo lésbico. Durante las escenas aprovechaba de tocar a mi novia; Karen se dio cuenta y se rio. Yo quería que me viera hacerlo. Mi pene estaba muy erecto, y quería que ellas lo vieran. Además las cervezas estaban soltando mucho el ambiente.

Una vez todo listo, Nicole se levantó, me dio un beso y me pidió que fuera a la habitación y la esperara ahí. Pasó bastante rato, y yo sin preocuparme mucho estaba chateando en mi móvil. De pronto entraron las tres a la habitación, y Nicole dijo: “amor, sé que siempre quisiste esto, y hoy te los voy a cumplir. No te compliques y tómalo como un regalo”. Acto seguido, las tres comenzaron a quitarse la ropa. Yo estaba estupefacto; al mismo tiempo, Nicole, Karen y Catalina se quedaron en ropa interior, y se quitaron sus bra y bajaron sus tangas, mostrando sus hermosos senos y vaginas.

No lo podía creer. Nicole se acercó a Catalina y le un beso en su adorable boca. Karen la tomó del pelo, y le dio un beso francés mientras me miraba fijamente. Catalina se acercó a mí y me dio un pequeño beso, tan adorable como ella, y empezó a sacarme la polera. Yo en dos segundos ya estaba desnudo, y tomé a Catalina con fuerza y la bese, mientras llevaba su delgada mano a mi pene. Nicole se acercó y me pidió que me recostara en la cama. Catalina se tendió al lado mío, mientras Karen llevaba de la mano a mi novia. La tendió en la cama, y la besó apasionadamente mientras le tocaba la vagina. Me miro y me dijo “te gusta como abuso de tu novia?”. Yo la tomé y la bese frente a Nicole, y le dije “quiero que te aproveches de ella”.

Nicole le dijo a Catalina “quiero que le hagas el amor a Bobi, que le digas que lo amas, que lo beses como si siempre lo quisieras hacer”. Catalina me miro y comenzó a besar mi cuello y bajar. Mientras tanto Karen se devoraba a mi novia, y ella gemía de placer mientras Karen apretaba sus senos y sus muslos sin ningún respeto. Yo le dije “Karen, quiero que la violes, que la fuerces, quiero que la trates como un objeto para tu placer” y ella dijo “tu novia es una putita, quiero que veas lo zorra que es”. Pronto catalina comenzó a lamer y chupar mi pene suavemente. Nicole tomó mis manos y las llevó a los senos de Karen. “te gustan sus tetas?” y yo respondí “siempre me han gustado. Siempre he querido montarme a Karen, desde que la conocí”.

Karen llevó a mi novia a mi pene, y la empujo para que me lo chupara. Le dijo “chúpaselo putita, es tu novio, y después tu novio va a metérmela ¿te gusta eso?” y yo estaba extasiado: Tener a mi amada y a la adorable Catalina lamiendo mi pene era divino. Karen se fue sobre mí y me besó. Era una puta, me mordía toda la cara. Me encantaba lo zorra que era Karen, y le dije que desde el primer día quería hacerla mi puta.

Catalina besaba a mi novia, y ambas tocaban sus vaginas. Catalina tenía su vagina completamente depilada, y sus senos eran pequeños y oscuros. Nicole gemía de placer, mientras yo azotaba su trasero. Karen mamaba mi pene como una experta, mientras yo tocaba el ano de Catalina. Entonces Karen se incorporó y llevo a Catalina a la vulva de Nicole. Ambas comenzaron a hacer un 69, mientras Karen lamia los senos de mi novia. Aproveché esto para tomar su trasero y lamer su vulva. Las 3 gemían fuerte, y su sonido me tenía empalmadisimo. Entonces mi novia me miró y dijo “quiero mamartela por favor”. Llevé mi pene a su cara y ella y Karen lamian mi pene y la vulva de Catalina. Al rato después Nicole tomó mi pene y lo llevo a la vulva de Catalina. “si me amas, métesela como si fuera a mi” y acto seguido comenzó a introducirlo dentro de la estrecha vagina de Catalina.

Comencé a darle de perrito a Catalina, mientras Nicole la besaba y Karen me acariciaba, sin dejar de morder mi cuello. Con una mano apretaba las caderas de catalina y con la otra apretaba los enormes senos de Karen. Pero los gemidos de Catalina eran tan adorables que la tome, la tendí en la cama, le di un beso cargado de amor y la penetré con un misionero. Nicole me abrazaba mientras Karen la masturbaba. “Te amo Catalina” le dije, y ella respondió “te amo, mi amor.”

Le hice el amor hasta que sentí que acabó una primera vez. Entonces besando a mi novia le dije “amor, ¿puedo follarme a Karen” a lo que ella respondió “si mi amor, quiero que hagas lo que quieras con nosotras”. Tomé violentamente a Karen, y azote su trasero. La puse como perra y la penetré con fuerza. Karen gemía, mientras yo le daba furiosamente y mirando fijamente a Nicole. Sabía que le excitaba verme penetrar a otra mujer frente a ella desfachatadamente. Catalina la masturbaba y ella lo hacía de vuelta, pero siempre nos miramos a los ojos: quería hacerle ver cómo me follo a alguien más en su propia cara, de forma violenta, casi con rabia. Mientras tanto azotaba e insultaba a Karen, la cual gemía mientras acababa.

Luego fue el turno de Nicole. La tomé de lado y por detrás, mientras le ordenaba a Catalina que le hiciera un 69. Karen me rasguñaba y mordía furiosamente. Mi pene entraba en mi novia y sentía la nariz de Catalina que chocaba a veces en mis testículos, mientras ella le lamia el clítoris a Nicole. Estaba extasiado. Nicole me decía “¿es rico follarse a mis amigas?” y yo le respondí “si mi amor, voy a tener sexo con ellas si tu no estas cerca”. Eso la excitó increíblemente y la sentí correrse. Estaba extasiado: a mi novia le gustaba que yo tuviera sexo con otras personas.

Después, yo estaba tendido en la cama y mientras Catalina me montaba Karen estaba sobre mi boca. Nicole sentada en la cama se masturbaba viéndome tener sexo con sus amigas. Yo ya no podía más. Así que les dije que ya me venía, y quería acabar en sus bocas. Las tres se juntaron y mientras se besaban Catalina me masturbaba. Entonces en el clímax les dije que abrieran las bocas, y cuando lo hicieron eyacule en la boca y cara de cada una. Karen pasó su lengua por la cara de Nicole, mientras ella y Catalina se besaban con mi semen en la boca.

Estuvimos mucho tiempo acariciándonos. Y Nicole me preguntó si le había gustado. Yo le dije “no sé cómo las convenciste de hacer esto, pero me las volveré a follar otra vez”. Ella me sonrió y me dijo “me encantaría, pero quiero verlo.

Eso es todo por hoy. Lamento haber sido tan largo, pero tenía que explicar todo.

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