Las sobrinas de mi novia 1

Hola, me llamo David tengo 26 años y esta es una historia de algo que me pasó hace algunos meses cuando vivía con la familia de mi novia, para efectos del relato usaré otros nombres.

Todo comienza con mi viaje, salí de mi país Vzla a Perú donde conocí en persona a mi actual novia Mariana, teníamos una relación a distancia, ella me ofreció dónde llegar cuando me decidiera a viajar así que connesperanza y miras a futuro reuní el dienro y viajé… Ella me recibió en el aeropuerto con los brazos abiertos nos besamos, fue algo tan cursi que parecía de película nos fuimos a su casa vi a mis suegros en persona y también vi a las dueñas de este relato las sobrinitas, ahora bien les contaré cómo son todas; Mariana tiene 22 años, es algo gordita con carne justo donde me gusta, senos grandes y un culote que me vuelve loco, en cambio sus sobrinas la mayor Andrea de 18 es delgada sin mucho seno y con un culo rendondito, en cambio Susana la menor tiene unas curvas un culo y unas tetas que si no fuera porque Mariana está mejor me quedaría con ella… volviendo a mi llegada, saludé a todos, hablamos bastante y me dijeron en qué cuarto me quedaría antes de ir a la habitación que me habían alquilado, comimos y ya nos dijeron que era hora de dormir, llevé mis cosas al cuarto y de pasada vi a Mariana que me hizo señas para que entrara a su cuarto, pasé y ahí nos besamos y me dijo
M: Amor, más tarde vienes y te doy tu bienvenida -mientras pasa una mano por mi pantalón sobando mi pene, yo le aprieto esas nalgotas y la acerco a mi mientras le digo D: Sí mi amor, no sabes las ganas que te cargo.

Esa madrugada fui a su cuarto, comencé a besarla, mientras le subia la camisa para mi sorpresa era lo único que tenia puesto y pude ver lo que tanto quería, esa cuquita peluda que me tenía loco me concentré en lamerle las tetas y cada cuanto morder sus pezones mientras le halaba los pelos de la cuca que poco a poco se estaba mojando, yo tenía una carpa en el pantalón ella metió una mano y comenzó hacerme una paja estuvimos un rato así hasta que bajo deslizandolo y sacando mi pene para mamarlo era una experta, me comió hasta las bolas y no dejaba de masturbarme hasta que le avisé que acababa a lo que ella con un esfuerzo abrió lo más que pudo y le llené la garganta, nos tumbamos en su cama ya no aguantabamos le abrí las piernas y vi como salían esos jugos, de inmediato lleve mi lengua a esa cascada y lami, mordi, chupe hasta que se vino en mi boca me subi sobre ella y me dijo que se lo metiera de una vez, así hice entre sin ningún problema y empecé a embestirla tapandole la boca con besos y agarrandole las tetas casi me vengo pero quería venirme con ella en cuatro, así que le di la vuelta hasta tener ese culote de frente para darle más duro ella gemia fuerte así que mordió la almohada para que no nos oyeran tanto, en esa pose me fue difícil seguir aguantando la agarré bien de las caderas y me vine dentro nos tumbamos en la cama besándonos le pongo una mano en la cuca y siento como le va saliendo mi leche nos calentamos más y lo hicimos hasta que amaneció, discretamente salí del cuarto y fui a descansar un poco a donde se supone estaba durmiendo me percaté que Andrea edtaba despierta y se dio cuenta de todo, le hice señas de silencio y sólo me guiño un ojo y con voz pícara me dijo A: me la debes tío; yo sólo le sonreí y asenti me retiré al cuarto hasta que nos llamaron a desayunar, entre risas y todo lo demas Mary me estaba tocando el pene bajo la mesa y Andrea me soltaba miraditas de cuando en cuando, llegó la tarde y me fui a la habitación que me alquilaron era espaciosa una cama, una cómoda, lo básico… Arreglé la ropa mis sábanas y me disponía a dormir cuando me llega un WhatsApp de Mary “Amor me encantó lo de anoche mañana sí o sí lo repetimos, pero en tu habitación”.

Esa semana estuvimos cogiendo como conejos, conseguí un trabajo junto a Mariana y todo de maravilla, llegabamos a su casa cogiamos y luego hacíamos la cena, a partir de ahí comenzaron las situaciones raras con Andrea dejaba ña puerta del cuarto entreabierta, o pasaba tan cerca de mi que me rozaba el pene con las nalgas y disimulaba, pasaron un par de semanas, estábamos libres así que pasé el día en su casa, estábamos Mariana sus sobrinas y yo así que mientras ellas estaban en su cuarto hablando, Mary y yo cogiamos estaba ella sobre mi mientras le chupaba las tetas agarrando esas caderas y gimiendo fuerte, cómo sólo estaban ellas no nos importó tanto, ella me decia que le diera que quería huevo por el culo que se lo llenara de leche, no me aguanté y la puse de misionero pero se lo metí en el culo hubo un poco de resistencia pero ya estaba acostumbrada asi que la seguí cogiendo con fuerza hasta llenarle el culo y ver como le escurria mi leche, ella fue al baño primero, esperé mi turno y me quedé pensando en el culo de Andrea, Mary pasó y me dijo “apurate que seguro una se te adelanta” me fui al baño y al pasar veo a Andrea desnuda en la ducha apenas estaba entrando, nos miramos y me hizo el mismo gesto de silencio que le hice aquella vez y riendo me dijo “termina lo que vas hacer y sales rápido”, fui a orinar y ella ni se inmutó, me dio demasiado morbo así que estaba con el pene parado mientras ella me veía, terminé y salí del baño directo a donde Mariana, se estaba vistiendo para ir a comprar unas cosas para el almuerzo me dijo “Amor si quieres te quedas para que las ayudes a arreglar un poco para hacer la comida” le dije “Ok cariño, no hay peo te espero”, la acompaño hasta la puerta y Susana sale corriendo y dice “Tía te acompaño” le hace un gesto con la mano y se vandio; en lo que me devuelvo veo que Andrea va saliendo del baño y deja la puerta casi abierta me quedo parado ahí y veo cómo se quita la toalla, se voltea y me ve fijo a los ojos diciendo “Te gusto tío” le respondo “Claro que sí, cómo no me va a gustar ese cuerpo que tienes?” Ella se sonríe y me invita al cuarto, la agarro y comienzo a besarla mientras me quito la camisa y voy bajando mi pantalón, ella me agarra el pene y me masturba fuerte mientras me dice “Metemelo ya, lo quiero” la tumbo en la cama y se lo meto sin miramientos estaba bien apretada y mojada, le di unas embestidas brutales le besaba el cuello, las tetas, ella me apretaba con las piernas para que no me saliera tanto y con las manos me masajeaba la espalda, sus gemidos inundaron la casa eran casi gritos de gata en celo eso me pusodijo al borde y le dijedije que ya me venía a lo que me responde “Tranquilo tío yo también me cuido” cuando escuché eso acelere el ritmo y la agarre bien fuerte de los hombros, ella me apretó más con las piernas y me vine en lo más profundo de su vagina, quedamos exhaustos nos me tire a su lado y ella se llevo una mano a la cuca y me dice “No quiero que se salga” agarró rápido unas pantaletas que estaban en la cama para ponerselas a lo que le digo “Carajita golosa te gustó mi leche?” “Sí tío me encantó por eso no quiero que se salga”, le di un besito en los labios y me fui al cuarto de Mariana a esperarla, una media hora después están las dos aquí, ya habíamos adelantado algo así que la comida estuvo rápido, pase hasta bien tarde con todos, las miradas entre Andrea y yo no se hicieron esperar una vez más que otra me lanzaba besos y vainas así, comencé a despedirme de todos un abrazo para Andrea y Susana y luego un beso bien dado a Mary, me fui a mi habitación y justo al entrar me llega un Whatsapp de Andrea “Tío estuviste genial, me encantó tu leche esto lo vamos a repetir<3” junto a ese msj venía una foto de sus pataletas llenas de mi leche… Por ahora lo dejo aquí, en la siguiente parte les cuento otra cogida con Andrea y cómo me cogí a Susana.

Un comentario en “Las sobrinas de mi novia 1

  • el 26 junio, 2019 a las 21:06
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    Hola aquí un grupo de telegran de relatos @relatos1

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