Lo que el viejo de la tienda me enseño – Jade

Hola nuevamente, me llamo Jade y hoy quiero compartirles otra de las experiencias que me ayudaron a disfrutar del sexo por sobre cualquier otra cosa, como les platique antes, yo comencé mi vida sexual cuando era muy jovencita, tuve algunos novios durante mi epoca de la secundaria y la prepa (no todos fueron compañeros y no todos de mi edad) con los que obviamente mantuve relaciones sexuales pero realmente cuando considero que comencé a disfrutar el sexo con todo el placer posible fue con dos experiencias, una de ellas ya la publique como “El perro de mi familia me dio mi primer orgasmo“donde platico como llegue a mi primer orgasmo, pero la otra es esta anécdota que paso justo cuando salí de la secundaria.

Para ponerlos un poco en contexto, yo tengo ahora mismo 40 años y siempre me he considerado muy abierta todo lo sexual, mis parejas en la mayoría han sido mayores que yo pero cuando jovencita tenia las mismas inquietudes que mis compañeros de la escuela y aprendí muy poco de ellos pues no pasaban de querer coger como desesperados después de manosearme un poco y después de unos minutos salir corriendo porque teníamos que llegar a la casa o porque alguien podía llegar y atraparnos, pero poco a poco me anime a coger con chicos mayores, primero con amigos de mi hermano que es 2 años mayor donde las cosas fueron un poco mejor pero a los 17 cuando aun era una chamaca flaca y sin  chiste, un señor que se llamaba Manuel y que era dueño de una tienda cercana a mi casa comenzó a lanzarme indirectas sobre que yo le gustaba mucho y que de seguro tenia muchos chicos tras de mi, al principio lo tomaba a loco pues no era nada atractivo para mi, tendría como 40 o mas y ademas era casado, pero cada vez era mas atrevido pues aprovechaba que su esposa y sus hijas nunca estaban y la verdad es que muchas veces me hacia sonrojar, hasta me llegue a excitar con sus platicas, comenzó a preguntarme si ya me habían cogido? que como me gustaba que me metieran la verga? que si me habían cogido entre varios? que cual era lo mas cachondo que había hecho? y cosas así, al inicio lo no respondía y como dije antes, solo lo tomaba a loco pero poco a poco comencé a responder lo que me preguntaba aunque no con detalles, después yo le comencé a preguntar cosas que mas que nada eran sobre si no le daba pena que tenia hijas mas grandes que yo? que pasaría si su esposa lo cachaba hablando así conmigo? y cosas así, la verdad me comenzó a gustar hablar de sexo con hombre mayor y que yo pensaba que tenia mucho mas experiencia que mis novios o amigos, llego el momento que solo buscaba pretextos para salirme de la casa e ir a su tienda solo para platicar con el y llegue a quedarme solo platicando hasta tres horas aprovechando que en mi casa nunca había nadie hasta la noche, si acaso mi hermano, así que algunas veces hasta me salia temprano de la prepa para pasar primero a su tienda y estar mas tiempo platicando con el. Después de algún tiempo donde solo eran platicas muy calientes un día me dijo que quería verme mi puchita y yo me negué un par de días, después el me dijo que si le mostraba mi pepa el me mostraría su verga y que de seguro la tenia mas grande que las que ya había visto y después de que me insistió un poco le termine diciendo que si pues la verdad es que no me daba pena que me vieran, ya muchos amigos me habían visto desnuda, solo que nunca un hombre tan mayor me había visto, el caso fue que me asome a la calle para verificar que nadie fuera a entrar y rápidamente me puse a costado de la pared de la entrada, me baje el pantalon pans que llevaba ese día hasta las rodillas y le mostré mi pacha por unos segundos y rápidamente me volví a subir el pantalon del pans, el dijo que había sido trampa porque fue muy rápido aun así me dijo que me enseñaría su verga pero que me acercara a la entrada del mostrador, cuando me acerque el ya se había sacado la verga y la tenia erecta, era grande y gorda (mas que las que había visto hasta ese entonces),  muy oscura de color y pude ver muchos vellos púbicos saliendo del pantalon, la verdad es que solo de verla si sentí claramente que me estaba mojando de lo excitada, pero no me sentía con la confianza de mas, el me dijo que se la tocara pero no quise, también me pregunto si mis novios la tenían de ese tamaño o mas grande y obviamente le respondí que no, nuevamente me dijo que no tuviera miedo y que se la agarrara y nuevamente le dije que no, me dijo que no pasaba nada pero que me iba a pedir que pensara cuando estuviera sola en mi casa que tan rico sentiría tener su verga dentro de mi panocha y me hizo prometérselo.

Esa noche me acuerdo que cuando estaba en mi cuarto antes de dormirme me masturbe un poco pensando lo que seria coger con ese viejo verde, porque aunque si ya leyeron mi otra historia sabrán que disfrutaba mucho cogiendo con Rambo que si tenia una verga bastante grande, me ponía cachonda imaginar que un hombre mucho mayor que yo me cogiera y me enseñara nuevas cosas pero tampoco me emocionaba mucho que fuera precisamente el señor Manuel. En mis siguientes visitas a la tienda Manuel se sacaba la verga cada  que estábamos solos y me la enseñaba, también me pedía que le mostrara mi panocha y muchas veces el cabrón no se metía la verga aunque llegara alguien a comprar aprovechando que lo tapaba el mostrador y cuando la gente se iba los dos nos reíamos de eso. No recuerdo cuando paso exactamente pero después de unos días yo de plano me ponía junto a la entrada del mostrador y discretamente lo masturbaba mientras el me platicaba sobre alguna supuesta experiencia sexual suya y a mi me gustaba sentir como su verga se ponia cada vez mas dura y como se marcaban sus venas hasta que terminaba en mi mano y uno de esos días me acuerdo que me salí como dos horas antes de la escuela para ir a la tienda de don Manuel y lo recuerdo porque llevaba aun mi uniforme, esa vez me dijo que probara sus mecos, que me los comiera frente a el, pero yo no quise, el me insistió, dijo que me iban a gustar y que tarde o temprano tendría que probar los mecos de mis parejas porque era algo que les gustaba mucho tanto a mujeres hacerlo como a los hombres verlo, lo dude un poco pero si estaba cachonda, el seguía hablando mientras yo lo masturbaba y cuando se vino en mi mano con sus clásicos chorros yo lleve mi mano a mi boca  tratando de que no se cayeran me los metí a la boca pero un chorro de ellos se escurrieron y me cayeron sobre el suéter del uniforme, El me decía que me los tragara sin pensar y así lo hice, la verdad es que no era la cosa mas rica que había probado pero tampoco me desagrado, el sabor me pareció x, pero después de esa ocasión se volvió una practica de todos los días, también después de eso fue que lo deje que me tocara, al inicio solo nos masturbábamos uno al otro yo parada al lado de la entrada del mostrador casi metiéndome atrás con don Manuel, casi siempre trataba de llevar faldas o vestidos para que fuera mas fácil, incluso el me pidió que dejara de usar calzones y yo lo obedecí aunque la verdad es que me los quitaba solo cuando sabia que iba para la tienda pues me daba cosa que mis papas o mis amigos incluso mi novio se dieran cuenta y me comenzaran a decir algo sobre porque ya no usaba calzones, pero también don Manuel poco a poco me metía mas sus dedos en mi panocha, me gustaba tanto que me hacia escurrir mucho y el se daba cuenta, con mas días que lo visitaba termino por meterme en varias ocasiones uno o dos dedos en mi culito y aunque al inicio no me gustaba tanto, ese viejo me ponía mas caliente que cualquier otro chico con el que hubiera estado y termino por gustar, obviamente también me insistía que me quería coger pero yo siempre le decía que no, hasta el día que termine con el novio que tenia porque me entere que se estaba cogiendo a una de mis amigas y cuando iba para tienda yo sabia que ese día si me dejaría coger por don Manuel y justo ese día llegue y estaba con el su esposa, entonces yo disimule y compre cualquier pendejada y me fui a mi casa para no regresar en todo el día, ya sabrán con quien me desquite (si no saben lean mi otra historia). Pasaron como tres días para que yo regresara a la tienda pero por fin fui de nuevo, don Manuel estaba atendiendo y yo me espere, cuando termino me pregunto si estaba enojada y le dije que no, que porque tendría que estarlo, me dijo que era raro que no hubiera ido y que eso había pensado y le dije la verdad, le explique que había terminado con mi novio el día que estuvo su esposa y que estaba decidida a coger con el pero que ya no, que ya me habían quitado las ganas y no insistió solo se río un poco, pero esta vez mientras nos estábamos masturbando y el metía sus dedos en mi panocha, se detuvo un poco para bajar la cortina de su tienda, yo le dije que no pero no me hizo caso, me llevo a la parte de atrás y me acomodo sobre unos bultos de fréjoles o algo así, yo nunca había ni siquiera chupado su verga, todo eran masturbarnos y de hecho el al principio me siguió metiendo sus dedos pero esta vez ya recostada en los bultos me comenzó a besar en la boca y a mi no me importaba nada mas, si me gustaba o no o si era un viejo a mi lado, solo estaba concentrada en lo rico que me hacia sentir, mi pepa estaba super lubricada, sentía como sus dedos resbalaban hasta adentro y como me fue metiendo de 3 a cuatro dedos sin lastimarme, después le dije que me dejara quitarme el uniforme para no mancharlo,  así que me desnude completa y me volví acomodar pero abriendo mis piernas todo lo que podía, el siguió metiendo sus dedos y me decía que si me lastimaba le dijera pero le respondí que me gustaba mucho que siguiera, no recuerdo haber sentido cuando comenzó a meter sus 5 dedos, pero si que cada vez empujaba mas duro su mano como para meterla toda pero la parte mas ancha de su mano se atoraba en mi y me dolía, le dije que me estaba lastimando un poco y el me dijo que si quería se detenía, le respondí que no pero que lo hiciera mas suave, yo tenia los ojos cerrados y sentía su aliento en mi boca, debo decir que no recuerdo ningún mal olor, era un hombre muy limpio y aunque no lo hubiera sido no me hubiera importado en esos momentos, el caso es que de repente sentí un dolor fuerte en mi panocha, fue como si me hubieran partido en dos pero fue tan rápido que inmediatamente se fue y comencé a sentir aun mas placer, el estaba a un lado mio mientras me estaba besando, el me dijo que ya se me había ido toda su mano que si me dolía la sacaba y yo le dije que no, yo en esa época ni siquiera sabia que eso se podía hacer recuerden que no había internet como ahora, el caso fue que comenzó a hacer como si me cogiera con su mano metiendo la hasta el fondo y sacándola muy poco pero de forma constante, el placer fue inmenso, recuerdo que no podía evitar retorcerme de placer y después me dijo que estaba gimiendo muy duro, pero yo nunca había sentido algo así, no solo era el sentirme totalmente llena, era algo mas allá,  todavía recuerdo que le dije que cuando me cogiera ya no iba a sentir nada y el me dijo que no me preocupara que claro que iba a sentir y si no pues que tenia mi culo para usarlo y que apretara su verga, a mi nunca me había hablado así, todos mis novios habían sido muy simples, creo que la palabra mas fuerte que me habían llegado a decir es “coger” o “cogiendo” y a don Manuel le valía madres hablarme sucio y decirme toda clase de cosas y eso me prendía muchísimo, el placer de ese momento me llevo a sentir un orgasmo intenso pero a la vez apretar involuntariamente su muñeca con mi panocha me dolía pero era un dolor que podría decir placentero, cuando sentí que se detenía mi orgasmo yo quería que me cogiera, le dije que me sacara su mano y que me cogiera y aunque la saco despacio me dolió un poco mas que cuando entro, pero yo seguía muy caliente, el se puso sobre mi y por primera vez sentí su verga entrando dentro de mi, en realidad ya no era tan placentero como cuando tenia su mano adentro a pesar de que era la verga mas grande que me habían metido hasta ese entonces, pero aun así lo disfrute mucho pues el si era una verdadero hombre y no un chamaco como mis anteriores parejas, me puso en varias posiciones y cada vez que cambiábamos no me preguntaba solo me jaloneaba para acomodarme y en cada una de las posiciones que me ponía, me cogía con todas sus fuerzas tanto que tal vez porque con la metida de su mano me había dejado mas abierta de lo normal, pero les juro que podía sentir como sus huevos casi se me metían con cada empujón podía sentir como la punta de su verga me picaba el fondo de mi panocha, aunque eso de sentir los piquetes también lo sentía con rambo,  el caso es que mientras me daba la cogida de mi vida no paraba de decirme lo mucho que quería cogerme, que sabia que yo era una puta deseosa de mucha verga y que el me daría toda la que quisiera, que si yo quería el me enseñaría a disfrutar de absolutamente todo lo que fuera sexo y que me volvería la mas puta de la ciudad, yo tuve otro orgasmo mas que por las cogidas por todo lo que me decía, después de no se que tiempo que para mi fueron horas, me quiso coger por el culo, me decía que debía disfrutar la verga también por mi culo si en verdad quería ser una perra en la cama (cosa que me recordó a mi Rambo, obvio nunca le conté nada de eso), pero cuando me puso a cuatro patas y me dio el primer empujo en mi ano, el dolor de verdad fue insoportable, grite y me quite lo mas rápido que pude, no aguante y se me salieron unas lagrimas, el se dio cuenta que en verdad me había dolido y muy tiernamente me beso y me consoló, me dijo que no pasaba nada, que solo no estaba preparada pero que después si yo quería llevaría lubricante y que así no me dolería nada, yo solo le dije que ya tenia que irme porque la verdad es que se me había bajado lo cachonda y en verdad ya era tarde, aunque muchas veces llegue tarde a mi casa después de la escuela me daba algo de temor que le fueran a decir a alguien de mi casa que me vieron encerrarme con don Manuel en su tienda, así que tome mi uniforme y me comencé a vestir, pero antes de ponerme la blusa el me pidió que no lo dejara así, me dijo que le sacara los mecos antes de irme aunque fuera con la mano y yo en lugar de hacerlo con la mano le comencé a chupar la verga, apenas me cabía en la boca pero me gusto sentir una verga así de grande, no tardo mucho cuando me dijo que se venia y yo no lo dude, recibí sus mecos en la boca y le salieron enormes chorros que no esperaba, trate de tragarlos pero se derramo un poco y trate de que no me cayeran en la falda, el me dio un beso y me dijo “listo mi niña, vete para que no te vayan a regañar, solo no te olvides de visitarme”.

Don Manuel abrió la cortina y se asomo para ver que nadie fuera pasando, por suerte no había nadie en la calle, al menos no nadie conocido, salí corriendo de la tienda y me fui a mi casa, en el camino que eran como lo de unas 20 casas, sentí que las piernas me temblaban y sentía que me escurría liquido por mis piernas a la altura de mis rodillas recuerden que cuando iba a la tienda me quitaba los calzones y los dejaba en la mochila, me tuve que limpiar las piernas antes de llegar, pero lo que mas sentía es que mi culo me punsaba, me dolía todavía mucho, entre a la casa y como siempre no había nadie solo me recibió Rambo que no dejaba de oler mi panocha, así que me metí a bañar por si olía a sexo y alguien mas de Rambo se daba cuenta.

El culo me dolió hasta el otro dia, pero me sentía feliz de la experiencia con don Manuel, la verdad el señor me supo tratar y me hizo conocer lo que era dejarse llevar en el sexo, volví a verlo al día siguiente y durante varios meses no dejaba de ir cada que podía a la tienda, a veces me cogía y otras solo nos masturbábamos pero poco a poco deje de ir todos los días y cada vez tardaba mas en visitarlo, mas que otra cosa porque le comenzaron a decir rumores a mi mama y aunque me la quitaba diciendo que el señor solo era mi amigo, que como creía que siquiera dejaría que un viejo me dijera algo inapropiado, que era muy respetuoso y hasta le inventaba supuestas anécdotas normalitas que según me contaba de cuando era joven (puros inventos míos), al final no paraba de decirme que se veía mal que una niña como yo pasara mucho tiempo platicando con un hombre mayor, pero siempre encontraba formas de ir, aunque como dije antes, poco a poco deje de frecuentarlo, ademas fui conociendo a otros hombres también interesantes, pero sin duda a don Manuel le debo el perderle el miedo a los hombres mayores, mi segundo y mas intenso orgasmo de esa época, mi primer penetración con la mano, el probar el semen de los hombres, mi primer trió y mi primer sexo anal, historias que después les platicare, pero como olvidar a ese señor que de una u otra forma fue parte de mi vida de joventud.

 

Besos a todos mis lectores de su amiga Jade.

2 comentarios en «Lo que el viejo de la tienda me enseño – Jade»

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