ME CLAVAN 22 CENTIMETROS DE VERGA A PELO – FNXBOY RELATOS

Debo comenzar diciendo que últimamente se ha desatado en mí el gusto por ser cogido, antes solía ser un poco más activo y de hecho me aterraba la idea de ser pasivo, pues cada que lo quería intentar, terminaba arrepintiéndome debido al dolor que sentía. Es por eso que ahora con este relato quiero contarles que cada vez me gusta más sentir una verga dentro de mi culo, me gusta ser pasivo y cada vez siento la necesidad de que sean vergas más grandes que las anteriores. Lo sé, soy un adicto a las vergas.
Esta historia comienza un día como cualquier otro, por lo regular siempre estoy caliente y cuando no tengo nada que hacer en casa, suelo buscar a alguien de grindr para coger.
Hace tiempo encontré a un chavo que yo ya ubicaba del ambiente de trabajo en el que me desenvuelvo, entonces comenzamos a platicar y en una ocasión nos vimos para coger (pero esa es otra historia).
Lo menciono precisamente a él porque fue él precisamente quien esa tarde en la que yo buscaba algo de acción, quien me hizo la invitación para que nos viéramos en su casa, él, yo y un amigo suyo que según me dijo estaba vergón, aunque se quedó corto, estaba vergonsisimo, señora vergota.
Así pues me duché, hice mi limpieza anal correspondiente y en mi cabeza no dejaba de estar ese miedo a pensar si iba a poder con semejante tarea, pues mi amigo me dijo que el vato iba justo para cogerme a mí y prácticamente mi amigo sería un espectador.
Tomé el uber y al llegar, mi amigo me recibió usando sólo unos shorts, me dijo que ellos ya habían empezado a calentar motores. Entré y me dirigí a su habitación con una iluminación tipo luz negra y a penas era visible recostado en la cama un wey delgado, lampiño y con una verga totalmente erecta que era literalmente la verga más grande con la que yo me hubiera topado.
Mientras yo me quitaba la ropa, mi amigo continuó mamándole la verga, se notaba que ambos estaban súper calientes y yo tan sólo de verlos me calenté igual y mi verga se puso a full. No aguanté más y me les uní, mi amigo me abrió paso para que lo relevara en succionar ese trozo de carne bien sabroso. Estaba intentando hacer mi mejor esfuerzo, darle una mamada que nunca olvidara. le jalaba la verga mientras introducía todo lo que podía en mi boca, algunas veces casi creía que alcanzaba a llegar hasta la base del pene, pero era grande, más de lo que mi garganta podía soportar.
Mientras yo jugaba y me divertía con su verga, mi amigo comenzó a lubricarme el culo con sus dedos y un poco de lubricante anal. era obvio que cada vez estaba más cerca de tener que enfrentarme a esa bestia de verga. Mi ano estaba ya un poco dilatado por la ayuda del enema que me había hecho antes de ir con ellos. Así que en menos tiempo del que yo hubiera querido, ya estaba completamente listo para ser cogido.
Mi amigo le pasó un condón al vergón y se lo colocó en la verga, acto seguido me dijo que me pusiera boca abajo y obedecí al instante, pues aunque me aterraba tener dentro tantos centímetros de verga, por dentro estaba ansioso y súper caliente. Me lancé contra la cama boca abajo y él se acercó la verga a mi culo, así completamente acostado iba a recibir su trozote. Le ayudé a colocarla justo a la entrada de mi ano y me la introdujo un poco más de la mitad sin compasión, yo lancé un gemido que parecía más un grito de auxilio.
Así comenzó a embestirme cada vez más rápido y cada vez me daba más profundo. cuando sentí que la metió toda, sentí mucho dolor e intenté zafarme, a lo que él me tomó con fuerza y siguió metiéndomela hasta el fondo. Yo gritaba de dolor mezclado con placer y no podía creer que lo estaba haciendo, había conseguido meterme toda esa verga en mi culo y me sentí tremendamente excitado.
Cambiamos un par de veces de posición y él seguía metiéndola hasta el fondo, haciéndome gritar como loco y llenándome de placer.
Hubo varios intentos míos por sacarlo de mí, pero él no me lo permitía. era como ser violado voluntariamente y me gustaba.Mi amigo continuaba viendo y masturbándose.
Mientras éste chavo me daba duro, yo boca arriba con las piernas encima de sus hombros, su culito quedó expuesto a la verga de mi amigo, rápido se puso un condon y se la metió de un jalón. El wey estaba que no cabía del placer, recibiendo una verga gruesa de macho por atrás y metiendo la suya hasta el fondo de mi culo. Así estuvimos un rato hasta que sentí que no podía más y me vine. Al momento en que se dieron cuenta de que yo me había venido ya, decidieron hacer lo mismo y ambos terminaron al mismo tiempo, gemían de placer súper rico y yo disfrutaba verlos cómo se retorcían mientras acababan de echar hasta el último chorro.
Cuando terminaron los dos, sacaron sus vergas del respectivo culito donde se encontraban, el chavo dijo que no estaba el condón, así que lo buscó en la cama y ahí estaba.
Estábamos tan excitados cogiendo, que no nos dimos cuenta en qué momento se salió (o al menos eso dijo él, aunque es probable que me hubiera querido preñar desde un principio). Total, sentí aún más placer de saber que esa rica verga había terminado dentro de mí.
Hubo una segunda ocasión y esa fue un poco más rica. ya tendré oportunidad de contarles en otro relato.

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