Me cogió mi hijo sin saber que era yo

Hola, me presento a ustedes con el nombre de Minerva aunque no es el real, por la naturaleza de mi historia prefiero no dar el verdadero, actualmente tengo 41 años, soy casada y tengo una niña de 12 años y un hijo de 22, fui madre soltera a los 19 lo que me hizo dejar de estudiar y ponerme a trabajar, no contaba con mas apoyo de mi familia que darnos un techo a mi hijo Alexis y a mi, trabaje como obrera en un par de empresas y fue donde conocí a un hombre de nombre Alfredo, era un supervisor de 33 años que no perdía la oportunidad de decirme lo mucho que le gustaba, al inicio yo no quería nada con el porque sabia que era casado, pero con el tiempo acepte salir con el y empezamos una relación, no tardo mucho en confesarme sus fantasías las cuales su esposa no aceptaba, básicamente eran que su pareja lo hiciera cornudo frente a el, yo al principio me negué a participar en algo así, aunque no es que fuera una santa de mas joven pero nunca había cogido frente a nadie, siempre pensé que una relación era de dos personas y nada mas, pero para ser honesta Alfredo me ayudaba con un poco de dinero cada que podía y de alguna manera me sentía obligada a ser complaciente y termine por aceptar.

Las primeras veces me daba mucha pena que me viera Alfredo, aunque no me desagradaban los chicos que el invito, le pedía que me dejara hacerlo con las luces apagadas y le pedía que no dijera nada mientras yo estaba con el otro hombre y el lo respeto, en realidad si me excitaba, llegaba el momento que olvidaba que Alfredo estaba presente y me dejaba llevar, con el tiempo me acostumbre y hasta me daba cierta emoción cuando me decía que había invitado a alguien a cogerme, duramos 2 años saliendo a escondidas de su esposa, hasta que se separo de ella y me pidió que me fuera a vivir con el, me acepto con todo y Alexis, así que no lo dude mucho y un poco después ya estábamos viviendo juntos. Los primeros años de vivir con Alfredo fueron mas o menos igual que cuando eramos amantes, en ocasiones dejábamos a Alexis encargado con alguien y nos íbamos a encontrarnos con alguno de nuestros amigos para que me cogieran frente a Alfredo, para ese entonces yo estaba muy acostumbrada a eso, me encantaba coger con diferentes hombres, me excitaba desde que me comenzaba a arreglar para las citas, era emocionante salir con mi pareja vestida casi como puta para encontrarnos con algún hombre, algunas veces había algo previo como unas copas o una cena, pero otras era ir directo a los brazos de quien había invitado Alfredo, yo rara vez elegía con quien, casi siempre lo hacia Alfredo y para mi era mas excitante no saber con quien me acostaría esa noche, las cosas cambiaron mucho cuando le dieron el puesto de gerente a Alfredo, ganaba mucho mas y podíamos darnos algunos pequeños lujos, en esa época por fin nos casamos y poco después decidió alquilar un pequeño departamento para poder llevar ahí a quien quisiéramos y guardar ropa y juguetes sexuales que habíamos reunido a lo largo de nuestra relación, casi no había muebles, solo una pantalla con un DVD para poner películas porno, una mesa pequeña con 4 sillas, un sillón doble en la sala, en la recamara teníamos una cama matrimonial, un sillón individual donde Alfredo se sentaba a disfrutar mientras me cogían y el closet con lencería, ropa sexy, perfumes, lubricantes, condones, cinco o seis consoladores y algunas zapatillas de tacón alto que le fascinan, fue en ese departamento donde en realidad comenzamos a superar todo lo que antes habíamos hecho, ahí tuve mi primer trió con dos de los amigos de Alfredo, ya nos podíamos quedar toda la noche haciendo de todo, las fantasías de Alfredo cada vez eran mas atrevidas pero a mi me encantaban porque nuevamente sentía la emoción de las primeras veces, en algunas ocasiones me vendaba los ojos y así esperaba a el amigo de turno, de repente sentía unas manos manoseando mi cuerpo o una boca extraña que me besaba desde la boca hasta los pies, yo no me enteraba ni quien me cogía, otras veces terminaba de coger con alguien y a pocos minutos de irse llegaba otro mas que no esperaba o Alfredo no me avisaba y en lugar de recibir a uno llegaban dos o tres amigos para cogerme, incluso llego el momento que Alfredo les decía a cada uno de nuestros invitados que si tenían amigos que quisieran cogerme que los llevaran con ellos, era muy excitante sentirme ofrecida por mi pareja, saber que cada vez eran mas hombres los que me penetrarían, mas cuerpos desnudos en esa cama donde tantas veces me habían cogido, Alfredo por su parte nunca participaba, únicamente se masturbaba mientras me usaban sus amigos y en ocasiones nos decía que quería que me hicieran, se esperaba a que de nuevo estuviéramos solos para cogerme mientras me preguntaba si me había gustado como me cogieron.

A esas alturas me había vuelto bastante sumisa, me encantaba sentirme controlada por Alfredo y ser objeto de sus locuras, me encantaba coger con diferentes hombres porque cada uno lo hace de diferente forma, huelen diferente y saben diferente, no me importaba el físico de ninguno, aunque los de mi edad o muy flacos no me gustaban tanto, prefería a hombres mas o menos de la edad de Alfredo y si eran fornidos mucho mejor, creo que son mas dominantes y eso me excita mucho. A la par de todo esto, Alfredo y yo seguimos teniendo una vida sexual super activa, no solo me cogía después de que me cogieran otros, entre semana no pasaba mas de un día sin que cogiéramos y Alfredo es un hombre que no se guarda sus fantasías y me decía todo lo que tenia en la mente y siempre terminaba muy excitada, pero hubo una fantasía que no me gusto, mi hijo Alexis acababa de cumplir sus 18 años y Alfredo quería celebrar su mayoría de edad contratando dos prostitutas para que mi hijo se las cogiera, decía que un trió era la fantasía de todo jovencito, tal vez yo hubiera estado de acuerdo por no ser porque quería que yo fuera una de esas prostitutas, quería verme coger con Alexis, quería que aceptara cometer incesto y el mirar o por lo menos estar esperando en la sala, decía que Alexis no me reconocería si me maquillaba mucho, usaba una peluca y manteníamos la luz apagada, le dije que estaba loco y que de ninguna manera haría algo así, que yo estaba dispuesta a hacer lo que el quisiera y con quien quisiera pero no con mi hijo.

Nunca fue una mujer mojigata, tampoco creo en religiones pero para mi el incesto era un limite al que no pensaba llegar, alguna vez que nos topamos con una película de zoofilia Alfredo me pregunto si cogería con un perro y yo le respondí que si me ponía lo suficientemente excitada que posiblemente si, pero que me daban mucho miedo los perros y tal vez no me excitaría por estar mas preocupada de que me mordiera, fue algo que estuvo poco tiempo en nuestras fantasías y que por diversas razones no era posible hacerlo real, creo que tampoco fue algo que emocionara mucho a Alfredo porque de ser así, hubiera hecho lo que sea por hacerlo realidad y se nos paso esa idea en unos pocos meses, pero con el asunto de Alexis fue diferente, Alfredo no dejaba de insistir con lo mismo cada que podía, sobre todo cuando me veía mas excitada, comenzó a llevar algunas veces a chicos jovenes de no mas de 20 años aunque sabia que yo prefería a los maduros, pero lo hacia solo para decirme que imaginara que eran Alexis, quería que cogiera sin condón con ellos porque me decía que me imaginara que era el semen de mi hijo el que recibía adentro, durante poco mas de un año fue la misma historia, debo decirles que nunca he sabido como le hace Alfredo para invitar a alguien a cogerme, ni siquiera tengo idea si en verdad son amigos de el, pues solo unos pocos me consta que son amigos de Alfredo pero a la mayoría nunca los he visto fuera del departamento, tampoco se si son gente que conoce en algún lugar especifico o si les paga, pero el cabrón se las arreglo para encontrar jovencitos lo mas parecidos a mi hijo, yo estaba dispuesta a complacerlo cogiendo con los jovencitos para satisfacer su fantasía de verme coger con Alexis, de esa forma no tendría porque hacerse realidad, pero debo confesar que poco a poco fui participando mas de esa fantasía, a veces mientras estaba cogiendo con uno de los chicos y aunque no decía nada para no alentar a Alfredo, si me imaginaba que quien me estaba cogiendo era Alexis y alcanzaba orgasmos mas intensos que cualquier otro que hubiera tenido en mi vida, se que es una perversión pero a veces es imposible controlar nuestras mentes.

Un dia Alfredo me pidió que me vistiera como puta para acostarme con un nuevo amigo joven que había conocido, supuestamente quería que hiciéramos todo como si fuera a ser real lo de engañar a Alexis, no se me hizo raro pues algunas veces me pedía que lo hiciera, incluso unos meses antes me compro una peluca y me pidió que la usara, eran como las 8 de la noche cuando me dejo en el departamento para ir a recoger a su nuevo amigo, comencé a arreglarme casi de inmediato, me maquille mas de lo normal y con colores fuertes como a veces hacia, me puse un vestido negro ajustado que por ambos costados es abierto y solo se une con unas tiras, unas zapatillas negras y solo me faltaba ponerme la peluca, guarde mis alhajas y solo me deje el aniño de bodas como le gusta a Alfredo, tome un vibrador pequeño que tengo para masturbarme un poco y entrar en calor, eso lo hago cuando me toca esperar a que llegue Alfredo con algún invitado, puse música en la pantalla y espere, casi a las 9:30 Alfredo abrió la puerta y me dijo que me pusiera la peluca y me metiera a la recamara con la luz apagada, que su amigo era un chavo que lo que sabia es que ahí era la casa de una puta y que Alfredo se la iba a invitar, antes de salir por su amigo que lo estaba esperando en el coche, me pidió que no hablara mucho y que me portara como yo sabia que le gustaba a el, que imaginara que era Alexis y que fuera toda una perra con el chico, como siempre lo obedecí, me puse la peluca y me metí a la recamara con la luz apagada, espere sentada en la cama y unos minutos después escuche que se abrió la puerta del departamento, en esos momentos sentí los nervios de costumbre cuando no se con quien voy a coger, unos segundos después escuche a Alfredo decirle a alguien que ya lo estaban esperando y que era una señora muy caliente que lo único que pedía era discreción y que por eso quería mantener la luz apagada, en esos momento no capte que si se suponía que yo era prostituta ¿porque dijo que era una señora que pedía discreción? o ¿porque no dijo que era su esposa y ya? pero no le di importancia, me sentía excitada y lista para recibir a mi nuevo y joven amante, entonces se abrió la puerta de la recamara y Alfredo había apagado también las luces de la sala, no se veía prácticamente nada mas que sombras pero veía la silueta de un hombre, se acerco a mi mientras yo me quede sentada en la orilla de la cama, me acaricio un poco las tetas y yo respondí buscando acariciar su verga al mismo tiempo que me saludaba con un “hola”, sentí que me recorría un frió por todo el cuerpo, era una combinación de miedo, nervios y excitación, sin ninguna duda era la voz de Alexis, me dio terror responderle el saludo, se daría cuenta de inmediato que era yo, me volvió a hablar para preguntar mi nombre pero no le respondí nada, el seguía acariciando mis tetas pero yo quite mi mano de su pantalón, no sabia que hacer, estaba verdaderamente aterrada, en esos momentos quería salir a pegarle y gritarle a Alfredo pero no podía hacerlo sin que Alexis se diera cuenta que era yo, Alexis ajeno a mis pensamientos y mi miedo, busco mi boca con sus manos y trato de besarme pero hice la cabeza aun lado, por lo que siguió besando mi cuello mientras llevaba de nuevo sus manos a mis tetas, sentí que se alejaba un poco y escuche que se quitaba el pantalón, creo que fue cuando mas nerviosa estaba, quizás porque ese era el ultimo momento en el que podía detener todo aunque Alexis se diera cuenta de que la mujer con la que estaba en el cuarto era su mamá, pero no me atreví, creo que pensé que lo mas fácil era seguir adelante tratando de evitar que me pudiera ver bien, aun así no me atrevía a tocarlo, cuando estuvo desnudo me acostó en la cama y me saco las tetas del vestido que tenia puesto para chuparlas mientras una de sus manos me acariciaba muy cerca de mi panocha, no estaba excitada, estaba preocupada pero conforme pasaron los minutos y me seguía acariciando de forma incontrolable me comencé a excitar, mi mente decía que no podía hacerlo, pero mi cuerpo reaccionaba a las caricias de mi hijo, de pronto se acomodo a la altura de mi cara para darme a chupar su verga, nuevamente hice mi cara de lado pero con una de sus manos me regreso hasta que me puso la verga en mi boca, se la chupe muy despacio pero el se movía para meterla mas rápido y profundo en mi boca, perecía como si fue mi primera vez con un hombre y creo que ni en mi primera vez fui tan tímida, la verga de Alexis se fue poniendo aun mas dura mientras se la estaba chupando, si me fui sintiendo excitada pero no podía relajarme, incluso si en esos momentos Alexis se hubiera ido del departamento yo me hubiera sentido aliviada y feliz de que las cosas se hubieran quedado hasta ahí, pero eso no sucedió, era claro que queria ponerme cachonda, me volvio a acariciar cerca de mi panocha, yo no estaba usando nada debajo del vestido y aunque tenia las piernas cruzadas mientras estaba acostada mamando la verga de mi hijo, el poco a poco me hizo separar mis piernas, sus manos llegaron a mi panocha y sus dedos me acariciaban un poco torpes, pero no pude evitar excitarme cada vez mas y mas, cuando trato de chuparme la panocha no me contuve y hable para decirle “NO”, solo dije esa palabra pero reaccione y me dio miedo que identificara mi voz, el insistió en meter su cabeza entre mis piernas y no tuve mas remedio que dejarlo seguir, su lengua era igual de inexperta que sus dedos pero igualmente me estaba excitando mucho, cuando se quito fue para tratar de quitarme el vestido pero no pudo y yo me lo tuve que quitar, creo que en ese punto yo ya sabia que no podría evitar que me cogiera y deje que pasara, se puso sobre mi acomodándose entre mis piernas, su verga rosaba mi panocha y con una mano trataba de metermela pero no podía, tuve que usar mi mano para ayudarlo y poco a poco su verga se metió en mi panocha, el cuerpo de mi hijo estaba cálido y lo sentía excitado, era como si dos animales no pudieran controlar su instinto, pero en este caso solo yo era el animal pues el no tenia idea de que se estaba cogiendo a su mamá, poco a poco fue subiendo el ritmo de la cogida, me levanto las piernas para que me entrara mas al fondo y en algún momento que me quiso besar de nuevo lo deje, fue un beso como el de cualquier otro hombre, algo ansioso y sin nada de cariño, pero me gusto, de pronto la peluca casi se me cae porque me abrazo y eso provoco que se soltaron los pasadores que la sujetaban y me asuste, la acomode como pude pero la sentía suelta, sin decir una palabra y como pude me fui moviendo hacia la cabecera de la cama para obligarlo a cambiar de posición y cuando se quito para acomodarse lo acosté en la cama y me monte sobre el, a esas alturas ya estaba muy cachonda, estaba viviendo una fantasía que pensé que nunca seria real y si lo hacia pues mejor disfrutarlo y hacer que el lo disfrutara en lugar de sufrirla como al principio, entonces comencé a ser yo la que llevara el ritmo, lo cabalgue igual que como había cabalgado a muchos hombres, me acariciaba la panocha mientras la hacia y puse sus manos en mis tetas para que las agarrara todo lo que quisiera, llego un momento que me daba sentones tan duro como podía y me sentía tan cerca de un orgasmo que no me di cuenta que el estaba por venirse, cuando dijo -espera, espera, ya me vine; yo me quite y puse mi mano en mi panocha, estaba escurriendo el semen de mi hijo y aunque ya no tenia la verga adentro me llego el orgasmo solo de sentirme llena de su semen, fue algo que nunca me había pasado, nunca me llego un orgasmo sin que me estuvieran cogiendo, las piernas me temblaban por el orgasmo, no podía ni sentarme, pero lo hice, Alexis me pidió que me acostara junto a el pero no respondí nada y me salí del cuarto para meterme al baño, ni siquiera le dije nada a Alfredo que estaba fumando en la sala, me encerré y espere varios minutos hasta que escuche que Alexis había salido y le decía a Alfredo -pa’ ¿a donde se fue? ¿se molesto por algo? y Alfredo le respodio -No creo, te dije que era muy cachonda pero muy tímida, no te preocupes, mejor apúrate para irnos; tardaron como 15 minutos mas hasta que se fueron, yo salí del baño llorando aunque no era que me sintiera mal, no se realmente que sentimiento tenia, solo tenia ganas de llorar y llore mucho, no me sentía con culpa o arrepentida pero no podía dejar de llorar, me vestí con mi ropa normal y me desmaquille para esperar a que Alfredo regresara por mi, cuando llego lo recibí con una cachetada y le dije que era un pendejo, que por lo menos me debió haber dicho lo que pensaba hacer, el me abrazo con fuerza para que no me soltara y le volviera a pegar, me trato de besar y no me deje pero me llevo casi cargando a la cama y me acostó, me quito la tanga de un jalón y me subió la falda, se saco la verga y me comenzó a coger, yo me jalaba para quitármelo de encima pero no podía, después de unos minutos deje que siguiera, mientras me cogía me preguntaba que se sentía cogerse a mi hijo, me preguntaba si le había chupado la verga y si se había venido en mi panocha o en mi boca, la verdad es que no quería responderle pero termine diciéndole todo lo que había pasado conforme me fue poniendo cachonda la cogida, el se calentó muchísimo, sobre todo cuando le dije que Alexis se había venido adentro de mi y que cuando me quite se me salio su semen y en esos momentos Alfredo se vino pero no se detuvo, siguió cogiéndome mientras me decía que era la mas puta y depravada de las mujeres, que le encantaba que tan zorra como para cogerme a mi propio hijo y no puedo negar que si me calentó mucho que me hablara así.

Alexis nunca supo que me cogió, Alfredo me platico que le dijo que era una señora casada amiga de el y que tenia permiso de su marido pero que quería coger con un chico joven y que por eso lo había llevado, Alexis no sabe que tenemos rentado ese departamento desde varios años y menos lo que hacemos ahí, nunca se a vuelto a repetir aunque Alfredo insiste mucho en volver a hacer lo mismo, pero creo que no me atrevería y por algún tiempo me daba miedo que Alfredo llegara por su cuanta con alguien porque pensaba que podía volver a llevar a Alexis sin decirme, por suerte no lo ha hecho. También desde que paso eso Alfredo me pidió que leyera las experiencias de otras mujeres que han cogido con sus hijos y entre mas leo las historias de ellas o de los hijos, me doy cuenta que yo no fui tan atrevida como otras, puedo ser la mas puta si quieren pero con hombres que no son nada mio, pero con Alexis no podría, lo sigo viendo como mi pequeño aunque allá pasado lo que les platico aquí, espero su comprensión su no escribo muy bien, pero es la primera vez que lo hago.

2 comentarios en «Me cogió mi hijo sin saber que era yo»

  • el 16 octubre, 2020 a las 23:57
    Enlace permanente

    No suelo comentar relatos, pero este, parece real ya que tuvo muchos detalles.
    Te dejo mi correo por si quieres compartir experiencias de incesto. Ya que yo las práctico.
    [email protected]

    Respuesta
  • el 4 octubre, 2020 a las 21:07
    Enlace permanente

    Seré muy franco contigo: creo que para que dejes de atormentarte con un arrepentimiento, deberías de animarte a tener una relación sexual plena con tu hijo, pero con la intención de gozar ese momento. Deja aflorar tu subconsciente y creo que lo más probable es que llegues a tener el orgasmo más intenso y placentero de tu vida.

    Respuesta

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: