MEMORIAS “Hipocresía”

La hipocresía con que nací me ayudo a ocultar mi sexualidad y temperamento ante mis padres por varios años, durante mi pubertad. Fui desflorada cuando los chicos ya no tuvieron duda que me gustaba ser tocada, hurgada y calentada.

Por el ano el mismo día en turnos con ocho en el pastizal del cerro, pero a dos de mis hermanas también les toco aunque ya estaban desfloradas. Días después vaginal, solo uno, “Porfirio” en el sembradío.

Estaba enamorada de Porfirio. Nos veíamos en el cerro, o cultivo y como a la 5ta. vez que me dejaba con Porfirio empezó a dejar a su hermano Julián nos viera. A mí eso me causo una vergüenza muy ardiente.

Un día después de dejarme con Porfirio, me dijo que quería me dejara con su hermano. Sentí tristeza porque quería mucho a Porfirio y su propuesta dolió. Pero un pensamiento surgió que me puso muy inquieta. La negra y la pulga se dejaban con diferentes perros.
Cuando mis perras estaban en celo las había visto montar con diferentes perros.

De pronto otra pregunta de insistencia de Porfirio hizo dejar de pensar en la negra y la pulgas. ¿Te vas a dejar con mi hermano? Yo me negué diciéndole que a mí no más me gustaba dejarme con él, pero Porfirio me recordó cuando lo hice por atrás con muchos y que no fui tan difícil, y empezó a presionar. Yo me puse súper excitada cuando Julián me empezó a tocar.

Porfirio me coloco para Julián y me monto hasta vaciarse varias veces y así llegue al sexo con los dos.
Mis encuentros con Porfirio y Julián eran tranquilos. Porfirio era quien montaba primero y una vez se satisfacía; era su hermano quien continuaba.

En aquel tiempo la ignorancia daba mucha felicidad. La falta de conocimiento del riesgo de enfermedades por el sexo al natural.
La única preocupación era no quedar preñada. Así que las mejores formas eran hacerlo por atrás, estando recientemente infértil o que lo sacaran y los echaran afuera.

Un día andaba en el sembradío con mi madre, algunas hermanas y el novio de una de ellas. Cortábamos elotes, que mi madre cocinaba para luego venderlos. Después de un rato me dieron ganas de orinar y me dio flojera ir hasta la letrina de la casa. Así que busque un lugar donde hacer pis.

Cuando estaba orinando, apareció el novio de mi hermana. Se me quedo viendo. Le dije se fuera, pero me sentí muy excitada al ser vista haciendo pis.

El novio de mi hermana me miraba y tocaba su cosa por encima de su pantalón. Yo sabía que quería acoplarme pero trate de fingir y lo corrí. Pero no le importo.

Cuando se acerco lo rechace, pero el solo me dijo que me dejara, le dije déjame en paz. Pero el ya tenía de afuera su cosa y se fue sobre de mí, me tiro en el suelo sin importar que había orinado ahí, levanto mi vestido y arranco mi pataleta.
Fingí defenderme. Pero verdaderamente quería que me lo metiera. No seas así, dijo… Déjate.

Cuando sentí su cosa, solo me sujete a su espalda y lo deje entrar… Cuando terminamos. Goce de sus fluidos deslizándose sobre mi vagina y escurriendo entre mis piernas. Me prometí no volver a hacerlo con el pero cuando me decía te veo en el lugar de siempre, nunca falte.

Después de un tiempo mi mama empezó a sospechar y me descubrió haciéndolo con él. Pero ella no fue tan agresiva conmigo solo me regaño y al novio de mi hermana le dijo que no lo quería volver a ver en la casa. Desde entonces he pensado que mi mama era igual de caliente y por eso me comprendió. Continuara…

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