MI AMANTE VIRTUAL

Hola, comenzaré por presentarme, mi nombre es Camila y tengo 33 años.

Soy de una familia digamos un tanto persignada, vivo fuera de la casa de mis padres, soy prefesionista y tengo buen trabajo, fisicamente soy linda, mi cuerpo, a pesar de ser robusta, todo está en su lugar, mis pechos son grandes, mis piernas gruesas y tengo un culo que..en fin, es algo de lo que puedo describir.

Como vivo en otra ciudad, lejos de casa de mis padres, me doy el lujo de tener DOS AMANTES, el primero, 43 años, guapo, educado, refinado, perverso y casado, cosa que no impide que nos demos nuestras buenas revolcadas, con él entendí porque dicen que el hombre casado sabe mas bueno, y si, es real. Además este cubre una parte de mis cuentas, digamos que es mi sugar daddy.

El otro, un hombre menor que yo, de 28 años, desenfadado, va y viene como le place, alto, delgado, bien parecido y con una verga, misma que sabe usar perfectamente, un buen acostón, un orgasmo seguro, éste digamos, es mi caballo de batalla cuando el sugar esta entretenido en sus negocios y ocupaciones fingiendo ser fiel a su esposa.

Pues bien, debido a que tengo una debilidad por las compras en linea, hace un par de semanas estuve a punto de sufrir una estafa por parte de uno de esos ladrones que ofrece productos a través de internet, fue tanto su descaro al decirme que su venta era un fraude que ardí en rabia y comencé a boletinarlo en las redes sociales que estuvieron a mi alcance. Ahí fue donde ‘conocí’ a mi ‘amante virtual’. Apenas terminé de denunciar a aquel estafador, repentinamente recibí un mensaje de este misterioso hombre, quien sugerente me propuso un juego que en principio de cuentas creí fantasioso, pero intrigada accedí.

Aquel hombre de quien no se nada me preguntó si quería hablar de cosas ricas, le pregunté cosas ricas de qué tipo?

Sus dedos ni tardos ni perezosos comenzaron a sacar candela de aquel teclado, comenzó a relatarme como sería un encuentro entre nosotros, fue tanta la excitación que sentía al leer las líneas que me enviaba que pensé, carajo! Si así como escribe coge, debo ser follada por este sujeto. Se que no es seguro quedar con alguna persona a través de redes sociales, pero este sujeto tenía algo en sus narrativas que en mas de una ocasión me hizo mojarme de tal modo que termine teniendo varios orgasmos que con ninguno de mis dos amantes lograba conseguir ni teniéndolos encima, así pasaron los días, cada que tenía oportunidad me escabullía incluso de mi lugar de trabajo para leer aquellos mensajes calientes y excitantes que hacian mojar mi vagina, y me hacían masturbarme descaradamente hasta en el baño de mi oficina, estaba tan fascinada por este hombre que deseaba que mi amante virtual dejara de serlo para que se convirtiera en mi amante real.

Fue así que una tarde cuando me escribía esas lineas que me calentaban y humedecían al máximo que le propuse encontrarnos. Por fortuna viviamos en la misma ciudad. Asi que excitada y algo temerosa por ser rechazada, me armé de valor y le propuse encontrarnos en el paradero de buses que esta en el centro de la ciudad, en fin que fuera una cita a ciegas.

De pronto pensé en lo estúpido de mi idea, sin embargo era mas mi deseo de saciar mi calentura y mi intriga que no me importaba ninguna otra cosa mas que ese hombre me follara.

Apenas propuse aquella idea, mi amante virtual para mi sorpresa accedió.

Quedamos de vernos puntuales a las 8 pm.

Apenas si tenia tiempo para arreglarme, no sabía que ponerme, estaba angustiada por llevar la ropa que fuera mas sexy y por como lucir para aquel hombre secreto, ni para mis dos amantes había invertido tanto tiempo en arreglarme, no se que tenía éste hombre que me tenía enloquecida. No se si a mi o a mi entre pierna, lo que si sabía es que quería que me cogiera tal cual lo hacía a través de sus mensajes.

Asi que opté por un vestido negro con escote en V, que resaltaba mis tetas, en sus relatos me decía que le fascinaban las tetas grandes, asi que busque el mejor vestido que resaltara mi escote, el cual tambien era corto, una cuarta arriba de la rodilla y mis fabulosos estiletos rojos, me habia puesto un sostén de delicado encaje negro que coquetamente se asomaba a través del escote del vestido y unos cacheteros que le hacían juego.

Al llegar la hora acordada, observé a un hombre aproximarse, me ‘escondí’ detrás de un anuncio, ya que yo no iba vestida como le habia dicho que iría, total si no era de mi agrado, pasaría de largo y me escaparía de ahí, al verlo mas cerca, advertí que él si llevaba puesto lo que me dijo que usaría, unos jeans, camisa azul, calzado del cual no recuerdo, se veía relajado, en cuanto lo vi, quedé sorprendida, atónita, era guapísimo, alrededor de 50 años, alto, blanco, sus brazos se veían fuertes, marcados, su cabello entre cano lo hacían lucir mas interesante, su andar seguro, su porte. Debo admitir que sentí como mis cacheteros se mojaban de a poco, ver a semejante hombre era un verdadero orgasmo a mis ojos, lo estaba devorando con la mirada furtivamente escondida detrás de aquél anuncio, imaginando sus manos recorriendo mi cuerpo, su boca en la mía, su lengua, imaginando como sería su verga y como sería un polvo con él.

Estaba extasiada viéndolo, cuando de pronto suena mi teléfono, era un mensaje de él. Aquél espectáculo se vio interrumpido por mi falta de pericia de poner el silenciador. Estúpida me dije, fui pillada.

Ajaa, exclamó, con que eres tú … no vistes lo que me contaste que usarías, me ibas a dejar aqui plantado cierto? Mientras me mostraba su sonrisa.

Me encogí de hombros y le dije que no, que ansiaba conocerlo mientras me ruborizaba, pude notar que me miraba divertido, y en realidad le gustaba lo que veía, lo miré a los ojos, unos ojazos verdes, grandes, sus labios carnosos, apenas lo miré, me imaginé esos labios en los mios, y no precisamente en los superiores, sentí como mi entrepierna se mojaba un poco mas.

El bajó un poco su mirada hasta llegar a mi escote, diciendo, vaya, traemos la artillería pesada, refiriendose a mi sostén que se asomaba ‘inocentemente’ por el escote de mi vestido, y me sonríe, también le sonrió y finjo no haberme percatado de ese detalle.

Me dice: vamos a estar aquí toda la noche o qué, lo miro y le pregunto qué es lo qué quiere hacer, de pronto me sujeta de la cintura y me acerca hacia él y con picardía me contesta: te voy a hacer lo inimaginable, y le digo pues sorprendeme…

Me dice: —cojamos el bus, vayamos por una copa— le contesté: -vas a embriagarme para follarme-
Altivo me contesta, cariño, no necesito embriagarte, tu ya eres mía y haré contigo lo que quiera, te lo aseguro.

Sus palabras admito que me encendieron, me excitó la seguridad con la que dijo su respuesta, ya que era verdad, deseaba ser suya, deseaba que me cogiera, deseaba hacer realidad mínimo una de esas fantasías que me escribía durante estos días. Asi que abordamos un bus, para nuestra sorpresa todas las bancas venían ocupadas, y el bus algo lleno, para placer mío, se puso detrás de mi y pasados unos minutos, sentí sus labios en mi cuello, comenzó a darme pequeños besos ahí, esto me erizaba la piel y me encogia de hombros, me sentía excitada y me reía…

Mientras aquel hombre sensual me besaba el cuello, me susurraba al oido, diciéndome -te gusta cierto- yo solo reía nerviosa mientras le decia que se apartara, claro, el sabía que no lo decía en serio y comenzó a ser un poco mas perverso, ya que deslizó su mano por mi muslo derecho, lo tocaba suavemente, mientras continuaba besando mi cuello. Diablos, que sensación, él sabía que me gustaba porque yo me hacía para atrás recargando mis nalgas sobre su abultado paquete, frotaba sigilosamente mi trasero en su pelvis, sintiendo su erección, observando a los pasajeros quienes algunos morbosamente miraban aquél espectáculo. Primero era solo un viejo, quien divertido se mordía los labios, eso me excitaba, el saber que nos miraban.

Mientras seguía azotando mis nalgas a su cuerpo, devorando con mi panochita su deliciosa verga, me tomó del cabello, jaló hacia atrás, me besó, me decía,

—te gusta, te gusta que te folle, te gusta que te coja?…

Yo no podía parar, mis movimientos ya eran automaticos, sentir como me cogía me tenía a punto de explotar de nuevo.

-dime que te gusta, dimelo-

– me encanta que me cojas- le contesté, -vamos, no pares, cogeme, soy tu tuya, soy tuya, hazme lo que quieras, me tienes loca-

Sus estocadas eran mas rapidas, mas duras, mas profundas, gemía, bufaba, jadeaba, en eso yo estallé de nuevo, me corrí, me vine, lo empape, eso lo excitó mas, seguia metiéndola y sacándola, me decía me tienes a punto, yo ya no podía mas, mis piernas ya no me respondían igual, pero era delicioso verlo como estaba, que hice un esfuerzo para seguir recibiendo esa verga exquisita, que de pronto se quitó, me tomó de la cabeza, me hizo hincar y me ordenó agitado…

-abre la boca-

Deseosa, ansiosa, hambrienta de su verga lo obedeci, abrí mi boca, saqué mi lengua, el se jalaba la verga con rapidez, la acercó a mi boca y estalló, se vino, sentí como su leche caliente salía disparada hacia mi boca, el gritó, gimió aliviado, sus jalones eran ya mas pausados, aproveché para succionar lo que quedaba en su verga, dejándola limpia, sin rastro de nada, tragué todo lo que salió de ella, el sabor era una delicia.

Agitados nos vestimos como pudimos, llegamos de nuevo al parador del bus, ibamos en direcciones contrarias. Nos despedimos, se acercaba mi bus, antes de abordar le pregunte… ¿Cómo te llamas?
Me respondió, esta noche, cuando vuelvas a conectarte lo sabras!

Y fue asi como mi ‘amante virtual’ se convirtió en mi amante real, cumpliendo y superando por mucho mis expectativas.

Por cierto, si estan intrigados, su nombre es ROGELIO..

Un comentario sobre “MI AMANTE VIRTUAL

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: