Mi esposo me regala un cachorrito para hacer realidad su fantasía

Después de 8 años de casados y 5 de ser swinger, mi esposo Carlo y yo (Alma), a pesar de ser jovenes (31 y 27 respectivamente), ya no alcanzábamos la misma excitación de las primeras veces compartiendo intimidad con terceras personas, nos gustaba hacerlo si, pero cada vez era menos emocionante, en parte porque al igual que les pasa a muchas personas, por muchas fantasías que tengamos, algunas no las llevas a la realidad por temores que casi siempre son bien fundados como las enfermedades, la delincuencia, incluso la cuestión moral o religiosa, digamos que esos son los limites que comúnmente nos ponemos todos y pasarlos sabes que puede tener consecuencias pero también mucho mas placer, en nuestro caso, lo religioso y lo moral nunca nos importo, pero si todo lo demás, entonces nos habíamos quedado en una zona de confort, siempre con el mismo circulo de personas y siempre cuidadosos, que si los condones, que si el lugar, que la discreción (mas por los demás que por nosotros) y todo eso con el paso del tiempo nos llevo a una especie de rutina swinger, donde cada 15 días nos alistábamos para ver a una o dos parejas diferentes, a veces algún chico o chica solos, pero siempre eran conocidos que sabíamos que también se cuidaban, al final de la noche platicábamos de como estuvo el trió, intercambio u orgía, pero eso era todo, la emoción mas novedosa quizás era una salpicada inesperada de semen en la cara o en el cabello, un condón roto que de inmediato se cambiaba o alguna de las chicas mas nuevas que se animo a sentir una doble penetración con mi marido o tener sexo lesbico conmigo, pero eso era todo.

Después de 5 años desde que iniciamos como swinger, los dos sentimos que todo era lo mismo de siempre, que la emoción de las primeras veces se había ido, aun así, tanto Carlo como yo no dijimos nada al principio porque ambos sabíamos que queríamos seguir en ese grupo de amistades porque nos gusta tener cierta variedad en el sexo y era la forma mas fácil de conseguirlo, pero en algún momento comenzamos a hablar sobre eso y ambos nos sinceramos, cada uno confeso algunas fantasías que por temor a cualquier cosa, no decíamos o no nos atreveríamos a hacer, yo sabia por ejemplo que Carlo tenia la fantasía de verme coger con desconocidos como lo eran nuestros ahora amigos al principio, pero quería que lo hiciera en la calle, lo que no sabia es que tenia la fantasía de que yo tuviera sexo con algún perro, por mi parte mi fantasía era mas simple, yo fantaseaba con recibir el semen de cualquier hombre que me cogiera dentro de la pucha, porque cuando me cogen me gusta sentir a los hombres dentro de mi cuerpo, saber que en realidad fui de ellos, no de un condón, ademas siempre me gusto sentir como me sale el semen después de que se vinieron, digamos que para mi era una cuestión mas psicológica porque me excita saber que realmente fui de alguien que me dejo parte de el adentro, por ejemplo al ver un amigo de Carlo en alguna reunión y saber que alguna vez tuve su semen dentro de mi me excita mucho, mientras a Carlo le excita la situación al rededor de la cogida, saber que son hombres que no conocemos y que me cogen en un lugar donde cualquiera pudiera sorprendernos o por ejemplo el verme coger con un perro que me usara como si se estuviera apareando, como si yo fuera una perra real, un animal, eso le excitaba, pero en realidad cada uno tenia muchas mas fantasías sin cumplir, repito, por el temor a las cosas que mencione antes.

Nosotros no pudimos tener hijos por un problema mío que no voy a explicar aquí, pero estamos condenados a nunca saber que es ser padres y pasar nuestra vida solos el y yo, incluso le propuse a Carlo que tuviera un hijo con alguien mas para que pueda ser padre, pero el no quiere, dice que hubiera preferido que yo pudiera tener un hijo de algún otro hombre y lo amaría como suyo porque viviría solo con nosotros, pero que no podría tener un hijo y que otra persona mas, tuviera que ver con la crianza y la convivencia, así que, seremos solo el y yo, pero por todo lo anterior, realmente no tenemos nada que perder, lo que pase, nos pasara a los dos, así que decidimos arriesgarnos y buscar el placer que tanto nos gusta en nuevas cosas.

Entonces, comenzamos a dejar la timidez a un lado, yo poco a poco me fui vistiendo mas provocativa y buscamos conocer nuevas personas fuera donde fuera, también comenzamos a preferir hombres, era mucho mas sencillo, bastaba con salir a un bar común y corriente (no swinger), entrar a tomar unas copas y mientras yo coqueteaba con cualquiera, después supuestamente iba al baño y alguien me seguía para hablarme, ¡listo! era una garantía de coger con algún desconocido que sacáramos del bar y si estaba acompañado de algunos amigos pues mucho mejor, también los invitaba a cogerme, aunque a veces con todo y su borrachera les daba pena o miedo que nos acompañara mi esposo, cuando era uno solo a veces no querían supongo que por el miedo a que los asaltáramos y lo entiendo, pero si eran dos o mas, entre ellos se daban ánimos o valor de irse con nosotros, por lo regular era mas fácil en el mismo estacionamiento del bar o buscábamos algún lugar mas apartado, nunca mencionaba nada de condones, si los usaban bien, si no, mucho mejor, me calentaba mucho mas saber que en verdad estaban dentro de mi vaciando su semen y no que me cogía una bolsa de látex, de igual forma Carlo disfrutaba mirando como el o los borrachos me cogían en medio de un lugar donde nos podían ver y muchas veces si había gente del mismo bar o que pasaba por ahí que se daban cuenta y eso lo excitaba aun mas.

Su otra fantasía tardamos mas en hacerla realidad, pues yo soy muy miedosa con los animales en general, entonces Carlo compro un cachorrito para que yo lo conociera desde pequeño, era un precioso pastor aleman, al que le pusimos Taz porque era un travieso destructor, mientras el crecía, nosotros cada vez mas seguido nos íbamos a buscar hombres para que me cogieran y cada ocasión era diferente y excitante de diferente forma, no era como cuando nos iniciamos y nos limitábamos a solo unos conocidos, ahora encontrábamos de todo, desde hombres tímidos o miedosos, hasta hombres que tomaban el control y les valía cualquier cosa, también algunos eran agradables o incluso guapos, otros por el contrario eran sucios, feos o parecían indigentes, pero a nosotros eso no nos importaba, al contrario, era mas excitante porque nunca sabia con quien o con cuantos terminaría cogiendo, creo que en los primeros 6 mese de salir a buscar hombres, cogí con mas que en los 5 años que nos mantuvimos solo con nuestros conocidos, pero entre todos ellos hubo uno que se llama Efrain (aunque aun no sabíamos su nombre), que nos pareció diferente, era de los que tomaba el control, pero ademas fue de los pocos con los que repetimos mas de una vez, durante la segunda vez que me estaba cogiendo, dijo que parecía una verdadera perrita en celo y que el era mi perro, supongo que porque nosotros estábamos preparando a Taz para cumplir la otra fantasía de Carlo que nos llamo la atención su comentario, esa madrugada cuando regresamos a la casa, igual que siempre Carlo me estaba cogiendo y le pregunte si había escuchado lo que me dijo el cabrón que me cogió, Carlo me dijo que si y que se imaginaba que tal vez a el le gustaría verme coger con Taz cuando creciera, me pregunto si aceptaría que otro hombre estuviera con nosotros cuando me cogiera Taz, que entre los tres seria mas rico cogerme y me comenzó a poner aun mas cachonda con todo lo que me decía, cogimos como locos imaginando que otro hombre estuviera para verme o cogerme junto con Taz, nos pusimos tan calientes que Carlo fue por taz, aunque era solo un cachorrito pues tenia como 2 meses, tratamos de sacar su verga pero no se dejaba, de cualquier forma Calo me cogió como nunca mientras yo le jalaba su pequeñita verga a Taz, apenas y sacaba una pequeña punta roja y fue suficiente para que se la chupara, no era gran cosa pero poner mi boca en su pequeña verga peluda y con mi lengua probar su delgada punta, fue suficiente para darme un orgasmo como pocas veces había tenido, no podía ni imaginar todo el placer que podría darme cuando creciera, estaba tan caliente que aun cuando Taz soltó un pequeño chorro de orines, yo se la seguí chupando, de cualquier forma no le sabían a nada, pero Carlo pensó que Taz se había venido y se excito muchísimo, al final de esa noche, la fantasía que de inicio era de Carlo y que yo estaba dispuesta a cumplirla, se había vuelto la mía también, solo de saber que como mujer tienes contacto sexual con un animal es tremendamente excitante.

En las siguientes veces que salimos a buscar hombres, preferimos ir al mismo bar donde conocimos a Efrain, aunque no sabíamos su nombre todavía, esperábamos encontrarlo de nuevo pues dos veces lo habíamos visto ahí, era el único que nos interesaba invitar a la casa y si confirmábamos nuestras sospechas, podría llegar a ser un amigo de planta, paso un mes y nada, no coincidimos, al siguiente igual, tuvieron que pasar 4 meses desde la ultima vez que lo vimos para que lo encontráramos, esa noche fui directamente a su mesa a platicar con el, estaba acompañado y no lo pude invitar a la casa o hablar de algo mas, pero salimos a que me cogieran el y su amigo, yo esperaba que de nuevo me dijera “perrita” o hiciera algo en relación a eso pero nada, cuando terminaron de cogerme no podía dejar pasar la oportunidad y le pregunte su nombre y le dije si podía hablar con el a solas, su amigo se metió de nuevo al bar y Carlo y yo le dijimos que lo queríamos invitar a nuestra casa, pero que tenia ir el solo y debía ser discreto, no se lo pedimos por lo que dijeran los vecinos, fue porque si era el tipo de hombre que pensábamos, no queríamos que nadie mas se enterara, Efrain acepto y solo entro a decirle a su amigo que se iría con nosotros, en el camino me fui atrás con el, le chupe la verga de nuevo para calentarlo y después me monte sobre el, mientras me cogía yo le decía, -“así, cógete a tu perrita que extraño mucho a su perro”, Efrain no tardo en seguirme el juego, diciendo que era una buena perra y que me daría mucha verga esa noche, yo miraba a Carlo super atento de lo que pasaba atrás de el, le dije a Efrain -“si, dame mucha, esta perra quiere verga de perro”, no tardamos mucho en llegar a la casa y mientras yo me fui cogiendo con Efrain sin dejar de mencionar que yo era su perrita, al entrar nos recibió Taz y se lo presente a Efrain, -“El es Taz y es el que le dio verga a tu perra mientras no te encontramos”, pude notar que Efrain se sorprendió de lo que dije, fue un momento un poco incomodo porque pensé que a lo mejor nos equivocamos y no era alguien al que le gustara ver a una mujer con un perro y mas bien era solo su forma de ponerse caliente al coger, Efrain acaricio a Taz y le dijo gracias, pero solo eso, nos quedamos en la sala, yo seguí cogiendo con Efrain, pero deje de mencionar cualquier cosa relacionada con ser su perra, Carlo fue a preparar unas bebidas y Efrain estaba muy caliente cogiéndome, pero seguía sin mencionar nada, de pronto me digo entre algunos gemidos, -“¿En serio te coge atu perro?”, me soltó la pregunta cuando estaba mas cachonda y le dije que si, que me encantaba y le pregunte si quería ver, no dudo en responder que si, sin dejar de montarlo le advertí que si no decía nada a nadie podría visitarnos después y si decía algo, que se olvidara de volver a vernos, obviamente respondió nunca diría nada, yo me quite de encima de el y llame a Taz, aunque aun era un cachorro, a sus 7 meses ya me había cogido algunas veces, pero nunca frente a nadie que no fuera Carlo, me puse de rodillas frente a Efrain y le chupe la verga mientras con la mano llamaba a Taz para que me montara, la verdad es que aun le costaba trabajo y Carlo se acerco a ayudarlo, cuando me penetro yo le pregunte a Efrain si le gustaba al mismo tiempo que seguía chupando su verga, me respondió que le encantaba, que siempre había tenido la fantasía de ver a una mujer coger con un perro pero nunca había conocido a nadie que lo hiciera, yo le dije que a mi me encantaba y que cada vez que regresaba de que me cogieran en el bar, llegaba a coger con Carlo y mi esposo, Efrain no aguanto mas y antes de que me volviera a meter su verga en la boca, soltó unos chorros de semen que me cayeron en la mejilla, la oreja y el cabello, se la seguí chupando y su verga apenas y se relajo un poco después de venirse, luego, luego la tuvo dura de nuevo, al mismo tiempo Taz había dejado de empujar, ya estaba quieto dentro de mi, Carlo lo soltó y se acerco a darme a chupar su verga, Efrain le dijo, -“que mujeron tienes amigo”, Carlo le respondió que ya lo sabia y que podría cogerme las veces que quisiera si sabia guardar el secreto.

Yo no tenia mucho tiempo de coger con Taz, apenas un poco mas de un mes, pero como desde cachorrito lo enseñamos a ser tranquilo cuando yo estuviera tocándolo o cuando me cogía, la verdad es que solo le costaba trabajo que me entrara su verga, una vez adentro se queda muy quieto y esa vez se quedo dentro de mi hasta que pude hacer venir a Carlo y Efrain una vez mas, cuando comenzó a moverse nosotros ya sabíamos que estaba por salirse de mi, Carlo le dijo a Efrain que se pusiera a un lado para que viera cuando saliera, apenas se me salio la verga de Taz y como siempre, los chorros de su semen se me salían de la pucha, Carlo le dijo a Efrain que me cogiera, pero aun no se le volvía a poner dura, después de un par de intentos le dejo el lugar a Carlo quien me cogió tan delicioso como siempre, yo llame a Taz para chuparsela pero no se acercaba, Carlo quería ir a traerlo pero le dije que no quería que me dejara de coger y fue Efrain el que lo acerco a mi, lo acosté para chuparle la verga que aun tenia fuera de su bolsa, apenas le di unas chupadas y Efrain dijo que ya se le había parado de nuevo, Carlo le dio su lugar atrás de mi y me comenzó a coger tan duro como podía, ya estaba en confianza y no paraba de decirme perra y preguntarme si quería mas perros para que me cogieran, yo a todo le decía que si, comenzó a decir que conseguiría muchos perros para llevarme y yo estaba sobre excitada, aunque en realidad yo sabia que eso no podía ser por mi miedo a los perros, pero me excitaba todo lo que me decía, pues aunque Carlo también me dice muchas cosas sucias cuando me coge o yo cojo con Taz, al final de cuentas pues sabe que no lo haría con otro perro y no lo menciona, esa noche me cogieron los tres pero por turnos, con el tiempo Efrain se volvió nuestro amigo de planta, primero lo invitábamos cada mes, después cada quincena y ahora viene cada semana, ya casi no salimos a buscar hombres, encontramos lo que en verdad nos excita y es mas seguro para nosotros en todo sentido, Carlo y yo estamos felices así, entre semana cogemos solo Carlo y yo, a veces nos ponemos mas cachondos y metemos a Taz, pero los fines de semana hacemos nuestra mini orgia con Taz y Efrain, lo que ha hecho que ya nos tengamos mucha confianza y nos acoplemos mejor, Carlo y Efrain me han hecho muchas dobles penetraciones, pero ya con ayuda de Efrain, Carlo a podido cogerme por el culo mientras Taz la tiene en mi pucha, o Carlo ayuda para que sea Efrain el que me coge con Taz, los dos quieren que Taz me coja por el culo pero ahora ya no es un cachorro, esta por cumplir dos años y su verga creció mucho, sobre todo su bola y me da miedo que me lastime si lo dejo metermela por el culo.

Sin ninguna duda la fantasía de Carlo me encanto, me siento feliz con mis tres machos, antes pensaba que nunca volvería a sentir la excitación que en un inicio me provocaba ser swinger, pero ahora no solo la he vuelto a sentir, la hemos superado con creces, me encanta Taz y agradezco que Carlo me lo regalara y como adicional pues esta Efrain que resulto buen amante y comparte nuestros gustos, asi que ahora me considero una mujer muy afortunada.

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