Mi papá se enteró que estoy vergón…

Mi nombre es Víctor, actualmente tengo 28 años. Soy heterosexual.

La natación siempre ha sido mi pasión. Durante casi toda mi vida la he practicado. Mi casa estaba a unas cuadras de la alberca, entonces nunca hubo necesidad de que usara las regaderas de la alberca.

Durante un tiempo dejé de nadar, y al entrar a la preparatoria, la retomé. Ingresé al equipo de natación de la preparatoria.

Todo transcurrió sin novedad en la 1era práctica, hasta que fuimos a las regaderas para bañarnos y continuar con las clases normales.

En las regaderas, todos nos bañamos, obviamente desnudos. Sinceramente, yo no volteé a ver la verga de mis compañeros. Pero a ellos si les llamó la atención la mía. Empezaron a hacerme burla, ponerme apodos…”pinche caballo”, “pareces burro”, “se trajó la de su papá”, bromas por el estilo.

“Ah raza”, pensaba yo. Pero la verdad es que me sentí mal que me hicieron burla y los días siguientes, ya no me bañé. Al salir de la alberca medio me secaba en las gradas, me vestía y me iba a clases.

Pasaron dos semanas así, y de la dirección de la escuela llamaron a mi papá, para darle la queja que no me quería bañar y que las compañeras se quejaban de mi olor a cloro de la alberca.

Por supuesto mi papá me regañó y me dijo que tenía que bañarme “si o si”. Después del regaño, como que cayó en cuenta que bañarme nunca ha sido problema para mi y dijo: “pero si a ti te gusta bañarte…¿Por qué no quieres hacerlo en la escuela?”

Y pues terminé contándole mi anécdota. Le dije que mis compañeros hicieron burla del tamaño de mi pene, y que me avergonzaron. Mi papá puso cara de aflijido y dijo que entendía. Él intentaba consolarme como si el problema era que mi verga era pequeña. Después de un rato de conversar del tema dijo que le mostrara mi pene, para ver “que tan mal está la situación”

Sin haber tenido oportunidad de explicarle que las burlas eran por vergón, y no por pito chico, y sin el menor pudor, pues se trataba de mi padre, bajé mi short y mi boxer de un golpe, dejando al aire 13cms de verga gruesa gruesa, completamente flácida, un par de huevotes prietos, peludos y colgados.

La cara de mi padre fue una combinación entre sorpresa, alegría, shock, incredulidad, orgullo. Se quedó viendo fijamente durante 1 o 2 minutos y dijo: “ay cabrón”

Volteó a verme a los ojos y preguntó: “¿Se estira mucho cuando se para”?

Le dije que si. “y se engorda bastante”

Me explicó entonces que lo que sucedía era que mis compañeros me tenían envidia. Y me dijo que lejos de sentirme avergonzado, debería sentirme orgulloso de traer ese fierrote en medio de las piernas.

Cuando le dije que parada medía 20cms muy gruesos, dijo “un día que puedas, presúmela parada, para que veas como se les quita lo burlones”…

Mi padre tenía toda la razón, después de que un día me paseé por los vestidores con mi mastil bien firme, la raza dejó de burlarse y todo lo contrario, los apodos eran acompañados de un “don” o un “señor”. Hasta ingenio le ponían…”Don Pasado…Don Pasado de Verga”, “El señor de la reatota” o pendejadas por el estilo.

Pese a ser completamente heterosexual, debo reconocer que me produce gran orgullo tener una verga grande. Las mujeres si dicen cosas chidas, pero en realidad el verdadero halago a una verga grande, viene de parte de otro amigo hetero.

Ya luego les iré contando más pendejadas divertidas que me han sucedido gracias al tamaño de mi verga y huevos…

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