Mi taxista privado

Hola, soy yo otra vez Sara, la chica blanca de pechos grandes, culito rico y que ama las pollas, este relato sucedió hace mucho yo todavía iba al colegio y vivía con mis padres, aquella vez para variar salía de la escuela e iba un rato al centro comercial a comprarme ropa, así lo hice, me compré una minifalda de color negro, una blusita blanca con un torero de encaje muy mono, me compré también unas pantymedias con diseños a cuadros blanco y negro y por si fuera poco también me lleve un cordinadito de bra y pantaletita en encaje y listón semi transparente, muy sensual y Hot para estar siempre lista cuando necesite complacer a algún caballero de rica verga erecta.
Después de mis compras me compré un helado, el cual comí en una terracita donde unos niños de secundaria me veía con delicia y morbo, algo que me encanta mucho, provocarle a todo hombre que me mira exitacion y que se les pare sus pitos, yo les hacía poses sugerentes, me levantaba mi falda escolar y les enseñaba mis piernas y hasta mi ropa interior cuando abría de más mi muslos, pero los chamacos que eran 5 nada más nunca se acercaron, ellos perdieron su oportunidad conmigo, que tontos ellos seguramente se la jalaron pensando que hubiera pasado si me dirigían la palabra lo cual a mí me hubiera encantado, habría tenido sexo con ellos sin meditarlo siquiera, hubiera exprimido sus testículos púberes hasta dejarlos secos, ni modo.
Así que me retiré lista para tomar un taxi y eso iba a hacer cuando recordé que tenía el teléfono de Jonathan mi taxista privado, sería una tontería no llamarle, me podría aparte de llevarme a casa, follar con él , lo cual siempre es un deleite pues siempre me deja satisfecha con su rica verga tamaño grande, así que le llamo y el llega rápido y veloz en menos de 20 minutos y subo a su unidad, después de saludarle se one en marcha y me empieza a preguntar cosas como que fui a comprar y como he estado desde la última vez,lo cual fue hace como unas semanas atrás cuando fue por mí a una fiesta y me llevo a un lugar muy bonito y apartado donde tuvimos intimidad toda la noche mientras las estrellas no iluminaban totalmente desnudos y sudorosos <3 yo lo interrumpí acercando me a él y acariciándole su miembro que saque de su pantalón sin problema es mio esa verga cuando estoy con Jonathan, él solo se acomoda y disfruta mis cariños y yo como la primera vez me hincó ante mi macho y le empiezo a dar un rico sexo oral, despacio y sin prisas se la mamo, el sabor de esa pinga me reconforta y continuó así mucho rato, él sigue manejando y después de varias vueltas y semáforos llegamos a un lugar.
Jonathan me dice que es su casa y que ahora que su mujer ya lo dejo vamos a tener donde pasar nuestra intimidad sin problema, pues no podemos ir a un hotel aún soy menor, así que pasamos su casa está limpia pero yo quiy coger así que le bajó los pantalones y vuelvo a mí faena, mi dulce espera mis labios y lengüita, Jonathan en su sillón disfruta mi sumisión a su miembro el cual eyacula copiosamente en mi boca tragó su rico semen y me levanto y me empiezo a desnudar, mi vaginita quiere verga, quiere que la pongan en paz, lo que iniciaron aquellos chamacos mi Jonathan lo tenía que terminar, lo monte ensartandome su carne en mi sexo y empecé a moverme rítmica mente primero despacio y después fuerte el solo lo disfrutaba, mientras me empalaba en su lanza nos besamos y acariciaba el mis senos que bailaban y brincaban desenfrenados, mi macho ruletero eyaculo en mi vagina y toda su leche se me salió y escurría por mis muslos, yo le sonreí con amor y le dije te amo Jonathan le besé con pasión y me desabotone de su verga, me volteo y mi colita quedó en dirección a su pene erecto y gordo, me empale otra vez pero por mi ano y seguí mi trote en esa carne de hombre el volvió a eyacular yo grite de placer pero aún no estaba satisfecha, nos recostamos en su cama y me penetró de ladito, el ahora llevaba el ritmo yo solo me dejaba guiar en las embestidas y le acariciaba con dulzura los huevos, estos huevos son míos verdad Jonathan?? Él decía si mi niña Sara mientras me penetraba con fuerzas renovadas mis caricias a sus testículos funcionó y Jonathan mis enormes tetas las apretaba y maguyaba y pellizcaba mis pezones duros, nuevamente mi hombre se vino dentro de mí y así nos quedamos pegados y nos dormimos varias horas hasta que despertamos y nos duchamos en su baño, nos vestimos y me llevo a casa, yo me despedí de mi Jonathan besándolo y esperando volver a follar con él en otra ocasión.

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