Mi tío y yo

Quiero contarles mis primeras experiencias sexuales a raíz de los muchos relatos de incesto que circulan por la red y que asumiendo con mucha vergüenza he leído. Mi alias será Sofía para no dar mi nombre real.
Esto paso hace 14 años, en ese tiempo entonces tenía 18 años recién cumplidos, sólo vivía con mi papá y mi abuela paterna – mi mamá había fallecido cuando tenía 4 años y mi abuelo paterno cuando cumplí los 6 años –siempre recibíamos la visita de mi tío Rafael que tenía 38 años él para mí siempre fue muy guapo y lindo, había algo que desde niña me atrajo; es muy alto, con una bonita sonrisa y unos ojos castaños, su cuerpo era delgado pero tenía los músculos justos y necesarios, yo era su sobrina favorita o eso me decía la que parecía una muñeca según él, pues era bajita – aun lo soy – delgada aunque mis senos ya se estaban desarrollando, las piernas lisas y bien firmes y mi trasero chiquito, la piel blanca, labios rosa pálidos, ojos grandes de color verdes con café y un toque de pardo alrededor del iris y el cabello de color castaño oscuro siempre lo llevaba largo. Me gustaba estar cerca de él, abrazarlo – le llegaba rozando las caderas – y besarle las mejillas, él me sentaba en sus piernas para hacerme cariños en el cabello y cuello.
Pues para ir al punto, la primera situación se dio un día que mi papá tuvo que llevar a urgencias a mi abuelita ya de noche y yo me quede solita con mi tío que estaba de visita, y pues tenía mucha curiosidad sobre algunas cosas que había visto en la tele – ya muy a la madrugada, me levantaba al baño y mi papa dormía mientras la tele que estaba prendida daba películas porno y me quedaba un buen rato viendo –pues era muy curiosa- escenas muy calientes de chicas mamando y siendo penetradas duramente , yo pues ni siquiera sabía todo esos términos pero si sentía extraña mi vagina porque comenzaba a picar y tenía la necesidad de rascarme – más adelante sabría que estaba excitada –le pregunte cuando me iba a acostar ya con mi camisón puesto que era lo que me sucedía – yo estaba asustada y avergonzada que me picara justo en mi parte más privada – me llevo a mi pieza para acostarme -mi papa lo había llamado para que se quedara conmigo pues mi abuela debía estar en observación- y darme las buenas noches, ahí le pregunte qué era lo que me sucedía, él se quedó en silencio casi como meditando y nerviosamente me pregunto desde cuando me pasaba mi respuesta fue desde hace poco, para luego preguntarme si me picaba en ese momento, yo asentí levemente le pregunte si podía rascarme a lo que el levanto las frazadas, levanto mi camisón y con su dedo cardinal comenzó a frotar muy suavemente el clítoris, solo atine a cerrar mis ojitos y mover inconscientemente mis caderas buscando más pues el placer era mucho, luego sumo su dedo índice y con ambos acariciaba la rajita de mi vagina que se estaba poniendo mojada emití algunos gemidos mezclados con jadeos, -mi tío me dijo que mis gemidos eran muy eróticos para él y lo encendían mucho – el me recostó con suavidad en la cama, abrió mis piernas y con los mismos dedos más su mano izquierda abrió mi vagina y metió su dedo índice en mi abertura poco a poco, yo estaba gimiendo más alto y sorpresivamente mi tío me beso muy dulce y tierno mientras seguía con su dedo entrando y saliendo de mí, hasta que inocentemente le dije a mi tío que quería hacer pipí me iba a levantar para ir al baño pero él no me dejo, más bien metió un segundo dedo – que me dolió bastante pues mi vagina era muy estrecha- y acelero sus movimientos a la vez que obligaba a mi boca a abrirse más para meter su lengua y tocar la mía, mis gemidos quedaron ahogados en su boca junto al grito que di cuanto salieron mis jugos – después me dijo que eso se llamaba orgasmo- luego de eso me volvió a tapar, me dio un beso en la frente y salió de mi pieza, me di media vuelta y caí a dormir. Al día siguiente mi papá y mi abuelita estaban en la casa, mi tío se despidió de nosotros y prometió volver.
La siguiente situación sucedió 2 semanas después cuando nuevamente quede a su cuidado esta vez en su casa, pase tres días completos con mi tío, me llevo a pasear al parque, a tomar helado y a la playa, cocino e hizo mi postre favorito, le ayude a lavar los platos sucios y a la hora de ir a dormir fui a tomar un baño mientras él veía tele. Entre a la ducha y salí a los 20 minutos ya vestida con pijama fui hacia el living a sentarme en las piernas de mi tío lo abrace por el cuello y me acomode en su pecho, el me acariciaba tan suave y dulce que me removía en su regazo cual gatito buscando más cariño frotando mi cabeza en su pecho y el me acariciaba la espalda con sus grandes manos que hacía que me sintiera muy feliz de poder estar así con él. Sus manos bajaron hasta mi trasero acariciando levemente yo solo atine a acomodarme mejor pasando mis piernas por sus caderas, de forma que mi vagina quedara encima de su miembro, él comenzó a frotarse contra mí de manera lenta haciendo que su pene se pusiera más duro y más grande así el contacto se sentía maravilloso, luego sus manos subieron el camisón hasta sacármelo por completo, mientras una mano acariciaba mi espalda la otra tocaba mis pequeños pezones amasando y pellizcándolos yo solo tenía hundida mi cara en su pecho aspirando su fragancia y ahogando los pequeños gemidos. Pasamos un rato así hasta que levantó mi cara para besarme tan dulce y tierno que puse mis manos en su cuello para sostenerme mientras él seguía acariciando y frotando, luego se puso de pie conmigo apago la televisión y la luz de la sala una vez que acabo de hacerlo subimos a su habitación, me dejo en medio de su cama se colocó encima y comenzó a besar y lamer primero mi nariz, mi mejilla, mi frente, mi cuello, mis clavículas luego descendió a mis senos donde lamio, succiono y mordió mis pezones mientras sus manos tocaban mi vagina y el clítoris de forma simultanea eso hizo que me corriera gimiendo la palabra tío.
Después del tremendo orgasmo que me dio mi tío me tranquilizó acariciando mi pelo y dándome mimos por mucho rato incluso volvió a tocar mi clítoris con sus dedos pero lo que me sorprendió fue que bajo su cara hasta mi vagina y por la vergüenza puse mis manos ahí, no quería que me viera esa parte pero el aparto mis manos, abrió más mis piernas las puso en sus hombros haciendo que mi espalda quedara en el aire y rápidamente puso su cara en mi vagina para luego lamer mi clítoris tan fuerte que me corrí tres veces, mientras el hacía esto yo me aferraba a las sábanas por el placer que me producía. Posteriormente bajo mis piernas de sus hombros pero dejándolas abiertas puso un cojín en mi trasero para que quedara más alta mi vagina y volvió a lamer y chupar mi clítoris pero esta vez introdujo su dedo en mi interior mientras su otra mano pellizcaba duramente mis pezones yo solo gemía cada vez más alto hasta que obtuve mi orgasmo por cuarta vez, cuando termino mi tío llevo el dedo que tenía en mi vagina hasta mi boca e hizo que lo lamiera y yo tan sumisa acepte sin decir nada.
Una vez que calme mi respiración mi tío me dijo que si yo quería ver su pene y pues como era curiosa – y nunca había visto uno – moví mi cabeza a modo de aceptación, el abrió su bragueta y bajo sus pantalones hasta sacárselo junto a sus bóxer y calcetines terminado de hacer eso se sentó en la cama y palmeo para que yo me acercara , gatee hasta él y ahí pude ver su miembro que estaba duro, baje mi cabeza para observarlo y por impulso saque mi lengua y lamí la punta, mi tío se sorprendió y me detuvo dijo que no quería que lamiera que solo yo iba a disfrutar pero no le hice caso y volví a lamer pero esta vez me acomode entre sus piernas para estar en una mejor posición, lamí desde la punta hasta la base y me ayude de mis manos para sostener su pene, mi tío gemía y jadeaba fuerte, luego me lo puse en la boca -tal como lo había visto en las películas que mi papá miraba- con su mano izquierda agarro mi cabello que estaba amarrado en una trenza para comenzar a mover mi cabeza pero sin hacerme daño mientras su mano derecha se posiciono en mi vagina para frotarla, duro unos minutos así hasta que se puso tenso, hizo que soltara su pene me levanto por las axilas y se corrió en mi estómago luego tomo una toalla y me limpio dándome las gracias por haberle dado –y cito textual- cariños a su pene que nunca se había sentido tan placentero.
Cuando ya había terminado de limpiarme, me beso en la boca introduciendo su lengua para después acostarme en la cama y frotar su pene contra mi clítoris, eso se sentía tan rico que me movía de manera que hubiera más contacto, luego bajo su pene hasta la entrada de mi vagina comenzando a introducirse lentamente en mi interior pero era tan difícil por lo pequeña que era y por lo grande que era él. Intento meterlo varias veces pero me dolía cuando hacia presión yo me quejaba pero no quería que parara hasta que me un solo golpe metió la mitad de su miembro y para evitar mi grito me tapo la boca con su mano al mismo tiempo que jugaba con mi clítoris, dejo que me adaptara un rato a él pero siguió acariciándome tan fuerte que comencé a moverme provocando que mi tío también empezara a penetrarme de nuevo lento y suave para aumentar las embestidas se metía tan duro que tuve que pedirle que fuera más suave el me sonrió y beso mi boca bajando hasta mis senos donde se alternaba para darle atención a ambos, para ese momento me había corrido más de tres veces y la cuarta vendría cuando mi tío acelero las embestidas porque estaba por venirse bombeo más duro y se terminó por correr dentro de mí lo que provoco mi último orgasmo. Calmamos nuestra respiración y le sonreí tan grande que me abrazo fuertemente luego me levanto en brazos me llevo hasta el baño donde me ducho dándome muchos mimos y besos, me envolvió en una gran toalla, dejo un pijama limpio y salió para que me secara solita. Tarde al menos 20 minutos y para cuando salí su habitación estaba ordenada, las sabanas cambiadas y la cama hecha. Mi tío entro con una taza de chocolate caliente y me dijo que me sentara en la cama para beberlo, lo tome con tantas ganas que lo hice reír. Luego abrió las frazadas de las camas y me acosté en ellas, mi tío se puso un pantalon de buzo y nos acostamos a dormir.
Al día siguiente me desperté a la hora de almuerzo, una hora antes que mi papá me pasara a buscar. Los dos pasamos la ultima hora viendo una película hasta que sonó el timbre por donde entro papá para buscarme e ir a la casa, le pregunto a mi tío como me había portado el sonriendo dijo que yo nunca daba problemas – eso era real, yo siempre era una niña bien portada – me despedí de él besándolo aprovechando que mi papá había pasado al baño, subí al auto y cuando entro mi papá emprendimos marcha hacia nuestra casa.
Pasaron unas 3 semanas de después de haber perdido la virginidad, él venía de visita y cuando nadie nos veía me besaba, aunque eso si esa no fue la única vez que tuvimos relaciones, sucedió 3 veces más. Rafael se mudó de cuidad y sumado al fallecimiento de mi abuelita él se fue alejando de nosotros – cosas que pasan supongo – nunca conté esto a nadie, ni siquiera a mi mejor amiga, es el mejor y más placentero secreto que he guardado. A veces lo veo cuando nos visita – sigue siendo atractivo para mí – siempre nos sonreímos porque creo que él no ha olvidado que fue el primer hombre de mi vida.
Y esa es la historia si les gusto y dejan sus comentarios, voy a subir el resto de experiencias con mi tío y otros relatos con hombres mayores de 15 a 20 años más que yo – amigos de mi padre – un beso y abrazo para todos.

Un comentario en «Mi tío y yo»

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