Mi viejo y mi amiga cogiendo delante mio

La verdad es que esta que contaré es una situación extraña que me acaba de suceder y que todavía no he asimilado ni digerido demasiado bien… Desde hace algunos años comencé a leer las historias que se publican en Internet sobre confesiones o relatos sexuales, muchas veces pensaba que todas esas historias son muy exageradas y que nunca pasaban en la vida real, pero al comenzar a vivirlas y cada vez más intensamente, me di cuenta de lo equivocada que estaba y me decidí a comenzar a escribir parte de mis aventuritas sexuales en este blog.
Bueno, antes de empezar la historia en sí, voy a contarles un poco quiénes y cómo somos. Yo me llamo Yamila y tengo 18 años, mido 1,75, delgada, peso 57 kgs, de cabellos castaños, lacios, largos hasta poco más arriba de la cintura, soy de piel color clara, no hago deporte pero si gym de tanto en tanto. Mi cuerpo se mantiene siempre impecable y no aparento completamente mi edad. Muy bonita para los comentarios que he recibido, unas tetas muy bien hechas que mantienen su redonda silueta, pero lo que más llama la atención de las personas y, en particular de los hombres, es mi culito que tiene la figura de un corazón invertido y que bien se amolda a mis piernas torneadas…y no está para más mencionar mis medidas que son 96-64-110.
Soy una chica normal, sociable, con muchas amistades, pero mis gustos en hombres son un tanto particulares. Siento una gran atracción hacia los hombres maduros desde corta edad… En mi adolescencia me ha tocado perder un par de novios por haberme descubierto que mantenia relaciones sexuales con sus padres y no es con el afán de ser infiel, pero hay un punto en que mi gusto y las hormonas pueden más que una misma, a tal grado que no me ha importado quién sea o que tan prohibido este aquel hombre, sino he buscado satisfacer ese placer o fantasía que vive en mi… En definitiva, con los hombres, siempre me tocó ganar… hasta que me pasó lo que hoy les contaré.
Soy hija única, perdimos a mi madre hace tres años y vivo solamente con mi padre, un hombre muy simpático, divertido, suele vestir bastante juvenil y es muy activo para los 47 años que tiene. De 1,86 mts de altura, casi 100 kgs de pura fibra, de piel blanca, profundos ojos marrones oscuros, cabellos negros, ahora entrecano, lo que le da una personalidad muy varonil. Su constitución física es robusta, de músculos apenas marcados pero muy firmes por el gimnasio y con una voz muy grave.
Ya les había contado en relatos anteriores que fue quien estrenó mi culito, iniciándome en el sexo anal, hace algún tiempo atrás y a partir de allí continuamos teniendo relaciones sexuales muy fogosas regularmente. No tiene pareja estable, pero sé que siempre tiene sus cositas fuera de casa.
Desde hace poco más de un año y medio estoy de novia con Tomás, un hombre de 42 años, muy apuesto, empresario agrícola y con quien salimos de viaje, a divertirnos regularmente y hacemos el amor cada día que se encuentra en la ciudad, ya que viaja muy seguido por temas de su empresa. Nos llevamos muy bien y me hace muy feliz… Lo que no quita que siempre haya continuado con mis “aventuritas” con otros hombres.
La experiencia vivida que hoy me toca contarles me sucedió hace dos fines de semana atrás, cuando una amante de mi padre, que vive en San Pedro, zona rural a unos 200 kms de Buenos Aires, lo llama para decirle que le gustaría pasar su cumpleaños junto a nosotros; que lo invitaba a pasar el fin de semana, invitándolo a que me llevara también a mi…
Ese día, al regresar de su oficina, mi padre me dice – “Hija, Mariana nos invita a pasar el fin de semana en su casa quinta para festejar su cumpleaños”… Me tomó por sorpresa, sin saber que planes haría para el fin de semana, por lo que le dije que al día siguiente le contestaría si iría con él… Esa noche lo hablé con Tomy, mi novio, quién me dijo que él debería viajar y que no regresaría hasta el martes próximo, animándome a acompañar a mi padre…
Al día siguiente le contesté a mi papá – “Bien papi, sí, iré con vos, pero no quiero aburrirme durante todo el finde en esa casa de campo, así que invitaré que venga conmigo alguna amiga”… _ “Está bien hija, sé que Mariana estará de acuerdo con eso”…
La semana transcurrió como cualquier otra, concurriendo a la facultad, viendo a diario a Tomás y a algunos de mis amigos para salir a tomar algo por las tardes… Invité a Naty, a Caro, a Flavia, pero cada una tenía algún plan para el fin de semana, o simplemente no les gustaba la idea de pasar todo un finde en una casa de campo… Finalmente tuve que acudir a Valentina, una compañera de facultad, quien aceptó acompañarme al viaje.
Llegó el viernes, por la mañana preparé mi equipaje, por la tarde a la facultad, allí vi a Valentina que me dijo que ya tenía todo listo. Tomy viajó ese día, así que lo despedí llamándolo por celular… Al regresar a casa mi padre ya estaba allí, había regresado más temprano de su oficina y me dice – “Bueno hija, a las 20 horas saldremos hacia San Pedro”… – “Bien papi, llamaré a Valen para decirle que esté lista, así la pasamos a buscar por su casa”…
Así fue, a las 20 horas ya teníamos nuestro equipaje cargado en el automóvil y partimos hacia la casa de Valentina. Le indiqué a mi padre donde era y finalmente llegamos… Un rápido mensaje a su celu e inmediatamente sale de su casa arrastrando una pequeña valija… Valentina traía puesto un vestido color beige, muy entallado, que le llegaba a media pierna y no dejaba mucho a la imaginación, hacía se viera completamente lo moldeado de su cuerpo. Un generoso escote que permitía ver gran parte de sus grandes tetas, unos zapatos de taco y el pelo totalmente suelto… Mi papi al verla acercarse sólo pudo murmurar un “Wooww!!”…
Ambos descendimos del auto para ayudarla a subir su equipaje al baúl, inmediatamente los presenté – “Valen, él es mi papi, papá, ella es Valentina”… – “Carlos, un gusto Valentina”… – “Un gusto conocerte Carlos, Yami me habló mucho de vos”… Terminada las presentaciones, subimos al auto y partimos rumbo a San Pedro…
Mi padre conducía, yo me senté a su lado como acompañante, y a Valentina no le quedó más que sentarse en el asiento trasero… Charlamos con mi papi, le hice mil preguntas tratando de mantener su atención, pero su vista, a cada momento, se iba hacia el espejo retrovisor para mirar hacia Valentina que, a poco de andar, se quedó dormida… Anduvimos durante casi tres horas hasta que, al fin, llegamos…
Mariana salió a recibirnos, es una mujer muy atractiva, de no más de 35 años, muy bien conservada, no muy alta, delgada y con unas curvas que dicen mucho… Mi papá se apresuró a presentarnos _ “Mariana, ella es mi hija, Yamila, y su amiga, Valentina”… – “Chicas, ella es Mariana”…
– “¡Hola! ¿Cómo están? ¿Han tenido un buen viaje?
– “Sí, muchas gracias”.
Mariana me da un beso diciéndome – “Vaya, tu padre no mentía. Sos muy bella”.
– “Muchas gracias, vos también no te ves nada mal”.
– Gracias, hermosa. Aunque (arreglándose las tetas) ya me he hecho un par de arreglitos. jajaja…
Saluda a Valentina con un beso – “Un gusto, gracias por recibirnos”, contesta Valen…
Mariana mira a mi papi y dice – “Vení y dame un beso”… Mi padre se acercó y se dieron un largo y apasionado beso… Valentina se limitó a mirar indiferente…
Mariana nos dice – “Vengan, pasen adentro. Mientras tanto Carlos irá a estacionar el coche en el garage”.
Ingresamos a la casa, una casa muy amplia, bastante lujosa, un parque enorme y muy arreglado, con una gran piscina. Se notaba que era una mujer de buen pasar económico… Mariana se dedicó a enseñarnos la casa, una enorme cocina, el comedor muy amplio, nos mostró nuestra habitación y cada uno de los salones principales de esa casa que parecía interminable de recorrer… Poco tiempo después entró mi padre, nos ve riendo y nos dice – “Bueno, ya es más de la una de la madrugada, estamos agotados por el viaje, quizás debamos ir a descansar así aprovechamos desde temprano el día de mañana”…
Creyendo que era una buena propuesta la de mi papá, nos comenzamos a despedir con un beso de “buenas noches”, pero mi padre dice – “Esperen, aún no tiramos a la suerte el sortear quien dormirá junto a quien”… Su comentario me descolocó un tanto y no pude evitar ver una cómplice mirada que se cruzaron con Valentina… Mariana rio también en forma insinuante.
Como la situación no fue más allá de eso, decidí dejarla pasar por alto pensando que sólo fue un malentendido de mi parte… Valen y yo nos fuimos hacia la habitación que Mariana nos mostrara y, mi ella junto a mi padre salieron muy abrazados hacia la suya… Ya en nuestra habitación deshicimos nuestro equipaje, una rápida ducha, hablamos sobre que usaríamos al día siguiente y, cada una en su cama, nos dormimos hasta el día siguiente…
Por la mañana despierto debido al sol que me da de lleno en la cara, no puedo ver claramente, no sé qué hora es… Mis ideas comienzan a aclararse recordando donde estoy. Miro hacia la cama de Valentina, veo está desordenada, ella ya se ha levantado y no está en la habitación… Me visto con una minifalda de jean, una remera musculosa y unas sandalias de taco bajo. Ya hacía bastante calor a eso hora.
Bajo hacia la cocina y estaba sólo Mariana preparando el desayuno… – “Buen Día Mariana”… – “Buen Día Yamila, ¿Cómo has dormido?”… – “Muy bien, gracias. Es muy cómoda esa cama”… Inmediatamente hice la pregunta – ¿Has visto a Valentina? Ya no estaba en su cama cuando desperté”…
– “Sí, fue con tu padre hacia los corrales a dar de comer a los caballos”…
– “Ah… bien. ¿Llevan mucho tiempo?”
– “No, unos quince o veinte minutos. ¿Por qué?”
– “No, por nada”.
En ese momento llegaron ambos riéndose… Valentina se había puesto un short de algodón muy pequeño, que dejaba la mitad de sus nalgas a la vista, un top muy corto y escotado que mostraba gran parte de sus redondas tetas y unas zapatillas tenis. Mi padre sólo un short de baño y el torso desnudo.
Al verme Valentina recompone su pícara sonrisa y me dice – “Hola Yami, ¿hace mucho que te levantaste?”
– “No, hace poco”… – “Buenos días papá”
– “Buenos días hijita”, me contesta dándome un pequeño beso en la mejilla.
– ¿Viendo animales?
Presurosamente Valentina me contesta – “Sí. Quería ver lo que hay por aquí”.
No me hizo mucha gracia la forma en que sonreían y se entrecruzaban miradas. La verdad es que la situación me estaba incomodando un tanto, pero trataba de disimular y no decir nada para no crear un ambiente no deseado. Mi padre y Mariana se llevaban bien, ambos aceptaban a Valentina y no quería estropearlo.
Nos sentamos todos a la mesa a desayunar y la charla se dio muy amena olvidando la situación. En determinado momento fue Mariana quien nos dijo que esa noche iríamos a cenar a casa de unos vecinos. Nos dice que los vecinos son Sofía y Luís, con quienes mantiene una gran amistad desde hace mucho tiempo.
Terminando el desayuno Mariana le dice a mi padre – “Carlos ¿irías hasta el pueblo a traer unos vinos para la cena?”… – “Por supuesto Tesoro”…
– “Yami ¿Venís conmigo?”…
– “Si papi, pero está Valen”.
Mariana inmediatamente me dice – “No te preocupes. Ella se viene conmigo a la piscina”– y en tono de broma – “a ver si toma un poco de color tostado, jajaja”.
Valentina le dice – “Pero no he traído biquini”… a lo que Mariana le responde – “No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo”.
Yo me fui junto a mi padre en el auto a hacer las compras y ellas se fueron a la piscina… Luego de una hora de idas y venidas eligiendo distintos vinos, por fin terminamos… Regresamos a la casa y al llegar me llevé una pequeña sorpresa, ¡estaban las dos desnudas tomando sol en unas reposeras a un lado de la piscina!… Me sorprendió mucho ver que Valentina y Mariana se llevaban tan bien siendo que recién se conocían.
Mi papá reaccionó inmediatamente diciendo – “¡Vaya sorpresa!”, y haciendo una reverencia – “Señoras, a sus pies. ¿De quién ha sido la idea?”
Mariana respondió – “Pues ya ves. Como ella no trajo bikini, aquí estamos”.
La verdad es que Valentina se veía increíble. Tumbada en la reposera, desnuda, sus curvas generosas, sólo con los anteojos de sol, sin ningún vello en su cuerpo y con su piel muy blanca.
Mi papá casi de un salto pasó sobre ellas y dijo – “Pues, con vuestro permiso, yo también”. Y de un tirón se quitó el short de baño y dejo a la vista su buena pija, bastante gruesa por cierto, y que ya la tenía un tanto levantada. Se tiró en otra reposera deleitándose de la vista de ambas mujeres.
Mariana le dice riendo – “¿Qué pasa? Cuando nosotros nos desnudamos no se te pone así tan rápido”… y mirando a Valentina – “Eso es culpa tuya”… Valen sólo se sonrió…
Yo aún no salía de mi asombro, me quedé pasmada, inmóvil, sin reacción… Fue mi papá quien me hizo volver a la realidad… – “Yami! ¿Qué esperás?”… Saliendo de mis pensamientos y tratando de no demostrar todo mi asombro, me quité la ropa y, también desnuda, me tiré a tomar sol…
El resto de la mañana lo pasamos en la piscina. Todos hablando y comentando cosas, menos mi padre, que estaba más preocupado por mirar a Valentina que por otra cosa. Por una parte no me hacía mucha gracia que la mirara así, pero por otro lado había que ponerse en su lugar. Cuando íbamos al centro o a bailar muchos hombres se quedaban mirándola, y mi padre no es más que un hombre de carne y huesos, así que lo di por algo natural.
Cuando se acercó la hora de comer, nos vestimos y almorzamos. Después dormimos una corta siesta… Por la tarde fuimos al centro de compras, recorrimos algunos shoppings y, en cada boutique que ingresamos, Valentina se probó cuanto vestido, minifalda y short diminuto encontró, saliendo del probador en cada ocasión buscando la opinión de mi padre, que se dedicó a escanear cada curva carnosa que Valen le mostraba sugestivamente.
Esta situación ya me estaba incomodando de sobremanera, Mi padre y Valentina coqueteando y tirándose sonrisitas cómplices en todo momento, Isabel indiferente a todo lo que pasaba a su alrededor y yo prácticamente ignorada por quienes la estaban pasando realmente bien.
Hacia última hora de la tarde regresamos a casa, nos dimos una ducha, nos cambiamos de ropa y salimos hacia la casa de Sofía y Luís para la cena… Valentina se había puesto una faldita vaquera corta y una camisa con un escote generoso. Mi padre un jean bastante moderno y una camisa entallada al cuerpo. Valentina se puso una minifalda negra muy pegada a su cuerpo y tan corta que de sólo estornudar terminaría enrollada en su cintura. Arriba se puso una musculosa roja entallada, de gran escote y sin corpiños, lo que no dejaba mucho a la imaginación sobre sus grandes tetas… Yo me puse una ropa bastante insinuante, pero dadas las circunstancias y mi malhumor en aumento, ya no importaba mucho.
Al llegar a la casa de los amigos nos presentaron. Sofía y Luís se mostraron muy amables, son una pareja muy bien parecida, ambos altos, delgados, de muy buen aspecto físico y con un par de años menos que mi papá…
La cena transcurrió muy amena, todos charlamos mucho, de cosas sin mayor importancia pero divertidas… Finalizada la cena Sofía propone que salgamos por ahí a tomar algo. Todo aceptamos de buen gusto…
Fuimos hasta la ciudad en un furgón de Luis y llegamos a un disco-pub bastante concurrido. Al llegar nos sentamos a una mesa y empezamos a tomar unas copas. A la segunda copa Valen salió a bailar con un hombre que le hizo señas de una mesa cercana. Otro hombre que estaba en esa misma mesa se acercó a nosotros y me invitó a bailar a mí, salimos y tras unos minutos, veo a mi padre que llegó hasta la pista y le pidió a Valentina bailar con ella, a lo que accedió con gusto deshaciéndose del tipo con quien bailaba…
Tras un par de temas me disculpo con quien me acompañaba en la pista y regreso a la mesa. Allí estaba Sofía a quien le pregunto – “¿Y Luis, tu marido?… – “No sé. Estaba bailando con Mariana, pero ahora no los veo. Solo veo a tu padre y a tu amiga, y bastante animados. Ten cuidado, que te lo quita”… jajaja
Yo, riéndome un tanto nerviosa le contesto – “No creo, él siempre seguirá siendo mi papi”.
La verdad es que mi padre y Valentina bailaban bastante pegados, y ella no hacía demasiado por evitarlo… Al cabo de unos cinco minutos llegaron Mariana y Luís… Los recibo con una sonrisa y acercándoles unas copas que había pedido les pregunto – “¿Dónde estaban?”… Mariana sonriendo me contesta – “Fuimos hasta los sanitarios”… – “¿Había mucha cola?”… – “Si, pero ya ha bajado”.
Sofía y Luís se rieron. Yo no lo pesqué, ya que miré hacia Valentina y la vi bailando abrazada del cuello de mi padre. Éste le decía cosas al oído y ella se reía. Tras unos minutos volvieron a la mesa… Seguimos hablando y bebiendo hasta que decidieron era hora de volver a casa… Durante el camino de vuelta no hablé demasiado pensando en el baile del pub y lo que me dijo Sofía de que tuviera cuidado, pero al llegar a casa de Mariana decidí olvidarlo y no darle mayor importancia, pensando que había visto cosas que no eran para tanto.
Por la mañana desperté y me levanté a eso de las diez y media. Nuevamente Valentina no estaba en la cama… Bajé hacia la cocina y me encontré servido mi desayuno, pero nadie estaba ya allí… Tomé mi desayuno y salí al patio en busca del resto de la gente… Nadie estaba en el jardín, pero al ir hacia la piscina encuentro de nuevo a Mariana y Valentina completamente desnudas tomando sol en las reposeras. Entre ambas, también desnudo, mi papá y riendo con ambas… – “Buen día”, dije ya bastante incomoda con la situación… – “Buen día Yami”, dijeron los tres casi a coro… – “Acomodate por aquí”, me dice Mariana… Me quité mi short y la remera, quedándome con un bikini que me había puesto debajo, mostrando mi desaprobación por el cómo se estaban dando las cosas.
Durante el almuerzo y toda la tarde, mi padre no paraba de mirar a Valentina y, entre ambos, entrecruzarse miraditas cómplices… Mi padre se sentó al lado de Valentina cuando fuimos a comer; yo me fui a sentar al otro lado de mi viejo, pero Mariana me pidió que le permitiera ponerse allí, así que me senté en frente a mi papá. La mesa era redonda… Durante el almuerzo pude ver como mi padre le ponía la mano sobre los muslos de Valentina y que ella no hacía mucho por evitarlo. Su mano colocada allí duraba sólo unos momentos, pero lo repitió varias veces. Durante todo el almuerzo pude notar como siguieron con ese “juego” que ya me molestaba a más no poder…
Por la tarde ya el calor era mucho, así que Mariana propone ir a nadar un rato a la piscina… No tardaron más de unos segundos en que los tres ya habían hecho desaparecer nuevamente sus ropas, quedando completamente desnudos. Yo, una vez más, me dejé puesta mi bikini mostrando no estar de acuerdo en cómo se estaba dando esta situación… Mariana y Valen se tiraron un clavado, mientras que mi papá se tiró estilo “bomba”, salpicando de agua a todos y comenzando a jugar de manos con las dos…
Yo me metí de a poco en el agua por la escalera y comencé a nadar bajo el agua, que por cierto estaba hermosamente cálida… Al pasar cerca de mi padre veo que está con su verga muy tiesa. Me incorporo y veo a Valentina mirándolo y se rió. También Mariana lo notó e igualmente sonrió secuazmente…
Valentina lo mira riendo y le dice – “¿Así te la pongo?”, a lo que mi papá le contesta – “Ya lo ves”. Valentina le replica – “Muy buena herramienta”… Los dos riendo se dieron un pequeño abrazo… A mí no me hizo ninguna gracia aquello, ver a mi amiga desnuda, abrazarse con mi padre también desnudo, ambos alegres y Mariana aplaudiendo y festejando a ambos. Yo me salí de la piscina con la idea de marcharme a la habitación… pero no, ¿por qué darles el gusto?… Tomé una lata de cerveza y me quedé allí, en la reposera tomando sol y bebiendo… Rato después de escucharlos estar jugando de manos y riendo en la pileta, los tres se colocaron en las reposeras a tomar sol y beber.
Cerré mis ojos y decidí relajarme, disfrutando del sol, pero mi cabeza no descansaba, toda la situación me molestaba y la repasaba una y otra vez para ver si era yo la que imaginaba todo esto o realmente estaba pasando… Esto ya era el colmo. Ya todo se estaba pasando de la raya. Una cosa es ver a mi viejo llevarse bien con mi amiga, y otra verla desnuda, coqueteándolo y que él se ponga cachondo con ella… y Mariana alentando toda esa situación…
Estaba ensimismada con mis pensamientos cuando, pasados unos diez minutos desde que nos recostamos en las reposeras, mi papi y Mariana dicen – “Vamos a la casa a buscar algunas bebidas más”… Valentina seguía desnuda tomando sol…
Aprovechando nos quedamos solas le digo “¿Te parece bien lo que está pasado?”… – “¿A qué te referís?”… – “¿A qué va a ser? A que te exhibas en bolas delante de mi padre y se la pongas dura”…
Valentina con cara de desentendida me responde – “¿Qué querés que haga yo? Es un juego y esas son las reglas. Además, a cada momento me dice que estoy muy buena, y tu padre es un hombre. Es una reacción normal”.
Casi furiosa le recrimino “¿También es normal los abrazos y las miraditas?”… Valentina me replica – “¡Pues sí! ¿Qué pasa? ¡Tu padre es un hombre y la verdad es que no está nada mal! ¡Y si puedo me lo cogería también! ¿Es eso lo que querés que te diga? ¡Pues bien, ya te lo he dicho!”… Me estaba haciendo enojar más aún y casi levantando la voz le dije – “Pero, ¿qué estás diciendo? Estás borracha”… – “Valentina respondió cerrando sus ojos casi ignorándome – “Puede que sí o puede que no, pero ahora dejame tranquila que quiero relajarme”.
Me quedé mascullando mi bronca y pensando… Valentina es bastante provocativa y lanzada, aunque creo que se ha pasado de la raya, pero no quiero continuar con esta discusión, no quiero terminar mal con Valen ni con mi papá… La dejé dormitar y yo también me dispuse a descansar… Llegaron mi papá y Mariana con las cervezas, abrí una y me relajé bebiendo algo bien fresco…
Pasamos la tarde entre dormitando y relajándonos, charlando, bebiendo y como a las 6 nos dice Mariana – “Iré a preparar algo para la merienda”… – “Te ayudo mariana”, le dije y me levanté para ir con ella…
Al regresar con la merienda mi padre y Valen estaban sentados a la mesa del patio, donde depositamos las tazas y demás, merendando y continuamos charlando… Hasta entonces Valentina. seguía desnuda. Por supuesto se acomodó en la mesa al lado de mi padre, enfrente a mí.
Al rato y finalizando la merienda mi papá mira a Valen diciéndole – “Vaya cara tenés. ¿Resaca?”… Valentina le responde – “Creo que sí. Eso y la reposera un tanto dura, me duele un poco la espalda por la parte baja”… Mi viejo entendiendo la indirecta se incorpora diciendo – “Si queres te doy un masaje para aliviarte, soy bueno haciéndolos. Mariana te lo puede decir”… Mariana sonriendo dice – “Sí, es cierto. No es un experto, pero algo sabe… jaja”.
Mi padre se levantó y se puso detrás de Valentina, que estaba sentada en una banqueta. Comenzó a darle el masaje desde los hombros hacia la espalda, a lo que Valentina respondió cerrando los ojos. Durante el masaje me pareció ver como mi padre bajaba más de la espalda y le acariciaba el culo. Mariana sólo disfrutaba de eso. Hasta en cierto momento noté que se le pegaba tanto a la espalda que le apoyaba y refregaba su pija en ella… Me levanté como si fuera a buscar un poco de agua y pude ver que era verdad. Mi padre le estaba acariciando el culo y apoyando la verga… A Mariana le daba igual. A mí no!…
– Bien papá, creo que ya es suficiente… – “¡Ayh hija, sí que sos aguafiestas! Deberías relajarte un poco y no estar tan tensa. Bueno, me voy al corral a ver a los caballos, luego vuelvo. Antes me voy a vestir” – mirando a Valentina – “Aunque no es necesario que vos lo hagas”.
Valentina se sonrió y, mirando a Mariana, compartieron esa sonrisa cómplice.
El resto de la mañana siguió tranquila. Valentina se paseó por toda la casa desnuda y mi padre la pasó haciendo sus cosas en el corral de los caballos. A la hora del almuerzo mi padre volvió, ya vestido, y comimos. Al terminar nos fuimos al salón a ver una película. Mi padre y Valentina se sentaron en el sofá central, medio tirados, de forma que solo cabían los dos. Mariana y yo nos sentamos en el otro. Puso una película, pero yo estaba más pendiente de donde estaba la mano de mi padre y qué hacía Valentina. Mi padre había cruzado su brazo por detrás del cuello de ella y jugueteaba con la punta de sus dedos en la parte superior de las tetas de Valen… Cuando llevábamos unos 20 minutos de película Mariana me dijo que la acompañara a la cocina.
Acompañándola le pregunto – “¿Qué quieres?”… Mariana me replica – “Sentate”… Yo, sentándome – “Vos dirás”…
Mariana comienza diciendo – “¿Sabés? Creo que vos no sos ciega ni tonta. Así que supongo que te habrás dado cuenta del jueguecito que tienen tu padre y Valentina…
– “Sí, por supuesto”…
Mariana continúa por preguntarme – “¿Y qué opinás?”
Mirando abajo y mordiendo mi disgusto le digo – “No me siento muy cómoda. Ver a mi amiga y a mi padre tonteando no es algo que me llame la atención… Por cierto, ¿vos qué opinás?, ¿te parece bien? Porque no te he visto reaccionar viendo a mi papá haciéndolo, por el contrario, me pareció que lo disfrutás”…
Mariana mirándome directamente me dice – “Sí. Es cierto, lo disfruto”… Sin entender le digo – “¡¿Cómo?! ¡¿Estás hablando en serio?!”… A lo que Mariana me dice – ¡Callate!, no grites tanto, no quiero que nos escuchen… Mira Yami, te voy a contar una cosa. Tu padre y yo, desde hace algún tiempo, practicamos el intercambio… Sorprendida y abriendo grande mis ojos – “¿Intercambio?”… Enseguida Mariana continúa – “Sí. Desde hace un par de años… Por ejemplo, con Sofía y Luís… Tu padre se ha acostado varias veces con Sofía y yo con Luís… Anoche, en el pub, cuando decías que no me encontrabas, estaba en los sanitarios chupándosela a Luís”.
Casi muero de la sorpresa… – “¿En serio me lo decís? Esto no me lo esperaba”… Mariana, asintiendo me contesta – “Pues ya lo ves”… Sin salir de mi sorpresa le pregunto – “¿Y para qué me contás esto?”
A lo que Mariana responde – “Primero, para decirte que no me importa que tu padre tontee o se acueste con otras, yo también lo hago… Segundo, Valentina… A tu padre le gusta Valentina desde que la vio. Y está claro lo que quiere”.
Cada vez más desconcertada le digo – “Pero Valentina no quiere acostarse con él”… Sonriendo me responde – “¿Estás segura? ¿Cuántas mujeres conocés que se desnuden delante de un hombre que recién conocen, dejen que la rocen, que la toquen, que la miren, que le digan lo buena que está, las hermosas tetas que tiene y después de todo eso esté sentada al lado de ese hombre, los dos desnudos? Tu amiga, te guste o no, es un poco puta. A ella le gusta esto, si no ya lo hubiera detenido. Además, ayer mismo me dijo que no le importaría cogerse a tu padre”.
Casi muriendo de ganas de gritar, exclamé – “¡¿Cómo?!”… Y Mariana – “Sí, es cierto”.
Yo no podía aún reaccionar de lo que escuchaba – “Pero ¿mi amiga quiere cogerse a mi papá? ¿a quién yo misma le presenté?… y casi inocentemente pregunto – “¿Qué hago?”
Mariana, muy calma, me responde – “Mirá. Cuando dos personas quieren coger, terminan cogiendo… Según veo, tenés dos opciones… La primera es entrar a la sala, empezar a gritar diciendo barbaridades y ganarte un gigantesco disgusto… Esto provocará que tu amiga se enoje, que tu padre se enoje con vos, que los dejés, que te vayas y que terminen en una cama cogiendo… La segunda opción, es aceptarlo, darle tu aprobación… Tu padre te estaría muy agradecida y tu amiga estará contenta, no tendrías que romper el buen vínculo con tu papá y ellos cogerían mucho más tranquilos”.
A lo que sin salir de mi asombro le digo – “Por tus palabras deduzco que prefieres la segunda opción”…
Sonriendo Mariana dice – “Bueno, como te he dicho antes, tu amiga es bastante putita. Por cómo se ha portado aquí, me imagino que lo hará por ahí también… Tu padre se ha dejado seducir por ella, eso es porque también a él le gusta… Sé lo que vos y tu papá han tenido y tienen sexualmente. Pero con tu padre no corrés el riesgo de que te deje por ella, y sabes quién se lo está cogiendo… Si lo querés, y que creo que es así, sabrás que es la mejor opción… Además, a lo mejor hasta lo disfrutás, hay mucha gente que le gusta ver a sus esposos o novios cogiendo con otros. En tu caso sería ver a tu papá. Pregunta entre tus amistades y verás que es así… Contestando a lo que dijiste antes, quisiera que seas una cornuda consiente, al menos este fin de semana… Lo que yo haría sería salir y dejar que hicieran lo que quieran. Cuando regresen a tu casa, hablas con Valentina y decidís lo que quieras, pero no lo estropees con tu padre por dos días”.
Mariana se levantó y se fue al salón… Yo me quedé unos minutos más en la cocina, casi sin reacción. No quería enojarme con mi papá y lo que me acaba de decir Mariana, de que cuando dos personas quieren coger, cogen, es cierto… Tras pensarlo un poco decidí seguir su consejo. Los dejaría y ya el martes en la facu hablaré con Valentina… Me fui al salón y me senté. Los tres se quedaron mirándome. Yo no dije nada y me puse a ver la película… Pasados unos minutos, mi padre comenzó a acariciarle las tetas a Valentina mientras ambos me miraban. Viendo que yo no hacía nada, mi papá bajó su mano hasta la vagina de Valentina. Esta abrió las piernas y mi padre comenzó a jugar con sus dedos. Viendo que no había reacción por mí parte. Mi padre beso a Valentina mientras con una mano le tocaba las tetas y con la otra acariciaba su concha. Valentina dejo escapar varios gemidos… Mariana estaba como si nada… Al cabo de un par de minutos pararon. Los dos se quedaron quietos mirándome.
Fue mi papá el primero en romper el silencio – “Hija, tenés una amiga asombrosa y me encantaría cogérmela. ¿Me das tu permiso?”
Tras unos segundos en los que miré a mi padre, luego a Mariana y esta me dijo sí con la cabeza, respondí muy bajo – “Sí”.
Valentina fue quien recién ahora habló – “Gracias Amiga. No sabés las ganas que tengo de meterme dentro esta verga. Me encanta que me dejes coger libremente con tu papá”… – “Permiso Mariana para hacer uso de tu novio”… Mariana asintió sonriendo… Todo esto me parecía una gran burla…
Mi viejo continuó – Bueno – mirando a Valentina – Despedite de mi futura novia cornuda y vamos a hacerle crecer unos buenos grandes cuernos.
Valentina mirando a Mariana le dice – “Adiós, futura novia cornuda. Me voy a coger con tu novio”… Mariana mirándolos a ambos les sonríe con aprobación…
Mi papá ya descontrolado me dice – “Y vos, hija. Despedite de tu amiga putita. Deseale una buena culeada”.
Yo sólo les dije – “Adiós”.
Valentina casi prepotente me dice – “¿Sólo adiós?, ¿qué más?
Yo casi sin mirarlos – “Que tengas una buena cogida”.
Mi viejo le dice – “Vamos a hacerlo en tu cama, para que sea el primer polvo de esa cama nueva”.
Mi papá y Valentina se fueron hacia la habitación. Yo me quede en el salón con Mariana viendo la película sin pensar en nada… A los pocos minutos empecé a escuchar gritos de Valentina y de mi padre: – “Dame más fuerte, cogete a la amiguita de tu hija” “Hacé una buena cornuda a tu novia” y mil groserías más…
Mariana me miró – “Has hecho lo que debías”… Mirándola con resignación le dije – “Creo que no es necesaria esta humillación por parte de ambos”… Mariana me responde – “Da igual. Es su juego. Vos seguilo y listo. Ahora se trata de que ellos disfruten. Si es lo que quieren, háganlo y ya está”.
Sin decir más continué viendo la película. A la media hora más o menos, mi celular sonó. Era Valentina. El mensaje sólo decía – “Vení”… Me levanté del sofá y me dirigí a la habitación. Cuando entré Valentina esta boca abajo, con mi padre encima metiéndosela por el culo.
Mi viejo fue el primero en hablarme – “Entrá. Solo queríamos que vieras como se la come por el culo. Me ha dicho que no sabe si vos lo hacés por ahí”.
Valentina sin mirarme dijo a mi papá – “Mmmm… Seguí, seguí”… “Dejame bien abierto mi culito. Llename el culo de leche”… y luego a mi – “¡Mira a la puta de tu amiga siendo cogida por tu papá! ¡Esto es coger y no la mierda que vos podés hacer! ¡Aprendé como sabe culear una verdadera perra!… ¡Y ahora andate y dejanos coger bien duro! ¡Ya te contaré después!”…
Me volví al salón. Me sentía confundida, asombrada, enojada, con mucha impotencia. No podía dar crédito a esta locura, no tenía reacción… Me senté y seguí viendo la película que ya no me interesaba lo más mínimo. ¿Cómo era posible lo puta que me mostraba ser de repente Valentina? ¿Era necesario que mi papá se mostrara haciéndolo con otra?… Decidí pasar todo por alto. Que hicieran lo que les diera la gana. Nada tenía yo que ver en esta locura…
Tras casi dos horas desde que se fueron, en las que supongo que lo hicieron varias veces por los gritos y gemidos que no podía evitar escuchar, mi celu volvió a sonar. Era Valentina… – “Vení! y Mariana también”… Se lo dije a ella y fuimos a la habitación… Al llegar Valentina estaba tumbada en la cama boca arriba con las piernas abiertas y mi padre a su lado besándola, ambos muy transpirados.
Valentina con cara libidinosa me dice – “Vení, acostate acá a mi lado. Quiero que me chupes la conchita llena de leche calentita de tu papi… Ya muy enojada le contesté – “¡¿Qué?! ¡¿Por qué no te vas bien a la mierda?! ¡¿Estás loca?!…
Mariana fue quien dijo – “¿Y a mí para qué me llamaron?”… Mi papá le respondió – “Para ver cómo mi hijita se come la acabada de su padre de la conchita de la puta de su amiga”.
Valentina reclamó – “Vamos, qué esperás”… Le dije ya muy enojada – “Vos estás reloca!… No lo voy a hacer!!”.
Pero fue Mariana quien puso paños fríos a la situación – “Vamos, vamos, esto no es para que nadie se enoje… Yo lo soluciono”… Se recostó entre las piernas de Valentina, con ambas manos debajo de las nalgas subió su culito hasta que tuvo su conchita frente a su cara y comenzó a lamer y tragarse toda la lechita de mi papá que emanaba, que por cierto le había llenado bien su conchita… Cayeron varias gotas de semen que se deslizaron entre sus nalgas. Inmediatamente la giró y lamió todo su culo, dejándola bien limpita de todo resto de mi viejo…
Ya un poco asqueada de esta situación me di la vuelta sin decir nada y me fui al salón… Mariana llegó por detrás mío… – “Tu padre y Valentina se están duchando”… De mala gana le respondí – “Gracias por la información”.
Mariana, muy calma, me comienza a hablar – “Te voy a contar una cosa. Todo lo de la piscina, la cena, el baile de anoche, absolutamente todo, estaba preparado”… Cada vez más desconcertada pregunto – “¿Preparado?”
Continúa Mariana diciendo – “Sí. Como te dije, a tu padre le gusta Valentina… Cuando fueron a ver los caballos, ayer por mañana, tu amiga se la chupó en los corrales y fue ahí cuando decidieron que se pondrían de acuerdo. Me lo contaron a mí y organizamos el baile, la cena y…
Sin lugar a más asombro dije – “¿Qué más?”… Mariana responde “Hasta la pequeña charla que tuvimos vos y yo en la cocina”…
Le recrimino – “Entonces, ¿Me han tendido una trampa?”… – “¡No! Solo queríamos conseguir algo y ¡lo conseguimos! La verdad es que todo lo que dije es verdad”… Aún sin entender – “Pero ¿por qué?”…
Mariana continuó su justificación – “Tenés que disfrutar. El coger siempre con la misma persona cansa. Hay que variar. Y eso no tiene que significar que se rompa un buen vínculo. Yo quiero a tu padre y lo voy a seguir queriendo igual después de haberse culeado a Valentina. Igual que él me quiere cuando me acuesto con Luís o con otros. Y si a Valentina le gusta el rol de cogerse al padre de su amiga, pues dale el gusto. Así todos quedamos felices y contentos”…
Después de aquello me quede pensativa y todo se tranquilizó un poco… Aunque esa noche Valentina se la pasó toda completa cogiendo con mi papi, y creo que escuché también a Mariana sumarse a la fiesta, ya no me importó… Por la mañana al levantarnos preparamos nuestros equipajes, nos despedimos de Mariana y nos volvimos a casa… Al subir al auto me senté directamente en el asiento trasero y me dormí, o lo intenté, mientras que mi papá y Valen fueron cachondeando durante todo el camino de regreso…
Al llegar Valentina me dijo que me fuera preparando que, a partir de ahora, me iba a ver más seguido visitando mi casa, y que teníamos que visitar a Mariana más a menudo… No le di mayor importancia, una putita así no lo merece y ya veré que hago con su amistad, que ya no sé si lo es…
Por mi parte, estoy tratando de digerir toda esta situación que he vivido. Que por cierto ha sido la más humillante que he tenido… Como les decía al principio, “con los hombres, siempre me tocó ganar”, hasta ahora, porque con esta me he sentido vapuleada, humillada a más no poder… Mi orgullo de “mujer fatal” me lo he tenido que tragar…¿Quién iba a pensar que mi padre se iba a coger a mi amiga en mis narices?… Primer hombre que me fustiga… Y primer amiga que me mortifica… Sigo tratando de digerir todo esto…

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4 comentarios sobre “Mi viejo y mi amiga cogiendo delante mio

  • el 17 agosto, 2018 a las 05:28
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    Hola Exequiel… Gracias por tus palabras de halago hacia el relato de lo vivido, ya lo leerás en mi nueva publicación que tuve oportunidad de tomar venganza. Aunque no es mi estilo, ni mi forma, pero estaba muy enojada con la situación… Aunque ya está, ya pasó y todo vuelve a su cauce normal… Valentina es sólo una amistad, una compañera de facultad y allí se quedará, en ser sólo eso. No se encuentra entre mis amigas confidentes… Y con mi papi sigo guardando la mejor onda… Lo que tengo con mi papi es algo muy lindo, nos llevamos muy bien, nos cuidamos y entendemos… Es quien estrenó mi culito hace 4 años y se lo agradezco ya que hoy es de lo que más gozo en el sexo… Y por supuesto eso hace que cada tanto nos sigamos deseando y haciéndonos sentir uno al otro en fogosas noches de sexo…
    De todos modos te cuento que al día de hoy sigo manteniendo una amistad con ella y con mi viejo mantenemos la mejor onda… Lo amo!, Siempre seguirá siendo mi papi y yo su hijita… y seguiremos dándonos unas buenas revolcadas… Aunque por ahora lo tengo bajo castigo, en abstinencia sexual…. Jajaja… Por supuesto, en abstinencia conmigo ya que él sigue teniendo sus “noviecitas” por allí…
    Bien, agradezco tu interés y seguramente más adelante estaremos en contacto por algún otro medio… Por ahora te mando un dulce besito… Yami

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  • el 17 agosto, 2018 a las 05:07
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    Hola, quizás deberías leer varios de mis relatos anteriores para comprender lo que tengo con mi papi, pero te diré que es algo muy lindo, donde nos llevamos muy bien, nos cuidamos y entendemos… Es quien estrenó mi culito hace 4 años y se lo agradezco ya que hoy es de lo que más gozo en el sexo… Y por supuesto eso hace que cada tanto nos sigamos deseando y haciéndonos sentir uno al otro en fogosas noches de sexo…
    Mi amiga Valentina es una buena compañera de facultad, de allí nace una amistad, pero no es más que eso, no se encuentra entre mis amigas confidentes…
    De todos modos te cuento que al día de hoy sigo manteniendo una amistad con ella y con mi viejo mantenemos la mejor onda… Lo amo!, Siempre seguirá siendo mi papi y yo su hijita… y seguiremos dándonos unas buenas revolcadas… Aunque por ahora lo tengo bajo castigo, en abstinencia sexual…. Jajaja… Por supuesto, en abstinencia conmigo ya que él sigue teniendo sus “noviecitas” por allí…
    Bien, te agradezco tu interés y te mando un dulce besito… Yami

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  • el 15 agosto, 2018 a las 06:18
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    Si te pones a pensar todo como fue, es calquiera que te moleste que tu ‘amiga’ se coja a tu viejo cuando hasta vos te lo cojiste pero te entiendo, estuvo mal ella porque si ve que no te gusta la situación tiene que dejarlo así por respeto creo yo, pero bueno, ben relato igual, re loco. Espero que no hayas arruinado tu relación con tu viejo y Valentina que la chupe.

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  • el 14 agosto, 2018 a las 13:13
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    Hola buen día fue el mejor relato sexual que ví con solo leer e imaginarme la situación me puse muy caliente y pude conseguir un orgasmo sin masturbas con la mano quiero conocerte p tener unas charlas con vos Yamila

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