Mis dos amores

Mi relato es el siguiente, somos una pareja yo de 28 y ella de 23. Sandy es una mujer escultural de pechos hermosos y un trasero realmente bello, me encanta comprarle tanguitas, hilos y cacheteros, porque con ese tremendo culazo, se le ve preciosa esa lencería, mide 1.72m piernas torneadas, pechos enormes 38B, una cara muy hermosa, con una mirada picara, que fue como me conquisto, (mentira, me enamore de su cuerpo de diosa). Bueno ella también se enamoró de mí porque no estoy de mal ver. Mido 1.85, peso 80kg, es decir soy de cuerpo atlético, cabello negro crespo, piel apiñonada, ojos color miel y barba cerrada, un pene de 22 cm, pero exageradamente grueso, lleno de venas muy prominentes. De hecho cuando aún era muy pequeño (entre 8 y 10 años), me daba pena tener un pito tan gordo, porque con mis primos jugábamos a ver quién hacia más lejos, y al sacarlo se burlaban de mí, me decían “tienes el pito de burro, por lo grueso”, y eso me hacía sentir mal, ya con el tiempo no me siento tan mal.
Por cuestiones de trabajo nos tuvimos que cambiar de ciudad y llegamos a rentar a unos departamentos, de la cual doña Abigail es dueña, una señora de 54 años, viuda y con un hijo de 16 años, ya que los mayores Raúl y Mariana ya se casaron y viven en otra ciudad. Doña Abigail es una mujer muy bella de piel blanca y unas nalgas preciosas y unos pechos que woow. Pues bueno, con el paso de las semanas hicimos buena amistad con doña Aby, y con Angelito su hijo, un chico muy simpático, alto para su edad mide unos 1.70m. Al pasar los días Sandy me comento que en algunas ocasiones ha visto que Angelito la mira con mucha lujuria aunque disimula un poco, y que a veces se pone inquieta, me pidió que hablara con su mama, ya que ella al estar en casa le gusta usar shorcitos muy diminutos de algodón, los cuales se le pegan a su hermoso culo. Quedé de hablar con Aby, pero cuando he entablado conversaciones con ella, se me olvida ese punto, porque me distraigo con sus chichotas y con ese culo precioso que tiene, que a decir verdad tiene mucho parecido al cuerpo de mi mujer solo que doña aby es un poco más bajita mide unos 1.65, pero es una ricura de mujer, y con un rostro hermoso y unos ojos verdes aceituna,
Le comente a Sandy, que me gustaría cachar a Angelito cuando la mira, a ella no le agradó la idea, pero ante mi insistencia acepto, así que planee una estrategia, para cacharlo. Era un sábado y ese día no fui a trabajar y doña Aby había salido de la ciudad, así que invitamos a Angelito a almorzar con nosotros, le dije a Sandy que se vistiera lo más provocativa que pudiera, se puso un shorcito que solo le cubrían la mitad de las nalgas, una blusa de algodón sin sostén, cuando llego Angelito, se comía a mi chica con la mirada, el bulto lo tenía en su máxima expresión, yo disimulaba no ver, y Sandy siempre que podía abría un poco de más las hermosas piernas, largas y torneadas que tiene. Después de almorzar, yo fingí que iba a salir para supuestamente dejarlos solos, ya le había dado indicaciones a Sandy como actuar, y ella lo hacía a la perfección. Me escondí en la recamara en donde ella lo llevaría, ella fingió que se había golpeado la entrepierna con el bordo del sillón y se tumbó en el sofá , con un supuesto dolor fuerte, Angelito no perdió la oportunidad de ser amable, y se acercó para ayudarla, ella le pidió que la ayudara a llegar a la cama para descansar. Ella empezó a tallarse en la entrepierna supuestamente con mucho dolor y angelito tenía el pito a reventar cosa que Sandy miro y yo también, desde donde me escondí. Él le dijo: Sandy si quieres te puedo tallar, ella acepto, pero le dijo que le daba mucha pena que se iba a tapar los ojos con la almohada, y Angelito le metía mano muy cerquita de la raja, y ella abría mas las piernas dejando ver parte de su raja, que para ese momento empezó a mojarse y el chico le metió un dedo más adentro y lo saco un poco mojado, al ver que ella no decía nada, siguió con su masaje. Después de un rato ella le dijo que estaba bien, que le agradecía mucho su apoyo, entonces Angelito pidió permiso para ir al baño, y pues mi chica para eso, había dejado una tanguita que se había quitado y tenía su delicioso aroma a hembra, el entró y se descargó el muy cabron en su tanguita, ya que al irse de la casa, ella y yo fuimos a ver la tanguita llena de leche espesa , ella me miro con su mirada picara y me dijo: ¿puedo? Y le dije claro amor, empezó a lamer esa leche juvenil y abundante, jamás pensé que ella pediría eso, pero me dijo que con el masaje que le dio en la entrepierna, se había calentado mucho, saque mi verga y me la comenzó a mamar, por cuestiones del grosor de mi pitote, no le entra en su pequeña boquita, solo se traga la cabeza y eso con mucha dificultad, ya que cuando se me hincha, las venas parecen reventar y obtiene el grosor descomunal, a mi Sandy le prende ver mi vergota en su máxima expresión, y se vuelve loca mamando como una beba disfrutando de un rico caramelo, con su lengua recorre toda mi verga y se detiene a lamer los hilos de líquido seminal que me salen por la cabezota de mi reata, le gusta estar así un buen rato, y me mira muy coqueta con su boquita pegajosa escurriendo esa miel por sus labios, la tengo que lubricar para penetrarla porque se me dificulta entrar en su rica conchita, pero una vez adentro disfruta como una perra en celo, grita, babea, se retuerce, araña las sabanas, dice obscenidades, me dice cógeme con esa reatota hermosa, soy tu puta, hazme sentir como tu perrita caliente, eres mi macho, el dueño de mi cuerpo, coge a tu puta,ahhh,ahhhh, asi papi. Disfrutar ese cuerpo de mi mujer es lo máximo. Esas nalgotas cuando me cabalga, es llegar al cielo, a cambio yo le hago disfrutar y tener orgasmo tras orgasmo. Un día al estar cogiendo le dije que si le podía decir Abigail (el nombre de la dueña de los departamentos), y ella accedió, y se hizo pasar por la señora Aby, ese día disfrutamos mucho cogiendo estábamos empapados de tantos juguitos de mi mujer, yo tenía mi vergota brillosa y los huevos empapados. Decidamos ser cómplices ya que yo me quería coger a la señora Aby, porque confieso que me encantan las maduras, y esa señora es un monumento a la lujuria, claro mi mujer es mucho más hermosa, pero me gusta la madurez de esa hermosa Abigail. Yo le dije que me consiguiera a doña aby y yo la dejaría ser penetrada por Angelito, pero ella solo acepto ser observada y manoseada por él, ya que dice que no hay verga más rica que la mía. Se fueron haciendo muy amigas, y le comenzó a preguntar sobre su vida sexual, y la señora le confeso que desde hace 7 años que quedo viuda jamás ha sido tocada por otro hombre, además de ser muy recatada. Pero doña Abigail le pregunto a mi chica que si ella era feliz y que tal de su vida sexual, y mi mujer le conto con lujo de detalle lo rico que me la cojo. Y la señora Abigail le pregunto qué sino la lastimo al penetrarla con semejante animal, y ella le dijo que no, porque ya se adaptó a mi tamaño y grosor descomunal, y doña aby le peguntaba como se lo hacía y mil cosas más, ella pudo ver como se ponía roja y excitada, y en un momento se disculpó para ir al baño y masturbarse, ya que al pasar luego Sandy a su baño, noto que se había cambiado de tanguita porque dejo una en el baño completamente empapada. Después de varias ocasiones y de muchas platicas que tenía con doña Aby, la señora siempre tocaba el tema de nuestra vida sexual, preguntaba sobre mi tamaño y grosor ya que ella no le creía que fuera cierto, y en un momento mi chica le dijo: Qué apuestas a que es del tamaño y grosor que te digo? Y ella dijo: Dos meses libres de renta si es verdad. Ok dijo Sandy, y ahora ellas según planearon una estrategia para poder comprobarlo en cuanto se pudiera. Llagaron las vacaciones de verano y Angelito se fue por unos días con su hermano Raúl a pasar las vacaciones. Era una martes por la noche y Sandy le dijo a la señora Abigail, que fuera a cenar con nosotros y que ella me iba a “emborrachar” para que pudiera comprobar lo que le decía sobre mi enorme miembro. Abigail llego poco después de las nueve, para ese entonces yo ya estaría muy ebrio, y así “actué” ya que solo me había tomado unas cinco cervezas, fingí que yo dormía en el sofá y entonces con la sala a media luz, Sandy me comenzó a sacar la reata, y yo medio abría los ojos según un poco mareado, y pude ver a Aby, abriendo lo ojos, admirando mi enorme verga, Sandy empezó a masajeralo suavemente y despertó a este animalon, y fue cuando la señora Abigail dijo: woow!!!!, eso es hermoso, enorme, descomunal, ¡¡¡ohhh que gruesa!!, ¡esas venas se ven muy lindas!, ¡¡¡esa cabezota que tiene es casi del tamaño de mi dedo índice!!!, lo veo y no lo creo. y mi mujer le dijo acércate Aby, ella pregunto ¿puedo tocar? Mi mujer la acerco para que me manoseara, luego acercó su nariz para olerla, y dijo. ¡¡¡Oh dios!!!, que rico huele, huele a macho, a macho superdotado, que aroma tan exquisito. Abigail para ese momento estaba embelesada, babeaba la señora, y estaba muy caliente, sin pedir permiso acerco sus labios a mi verga y la mamó como una loca, su mirada estaba perdida, y su agitación era muy elevada, mi mujer sostenía mi reata en sus manos mientras Aby la mamaba como una maestra, con suavidad pegaba sus labios y recorría cada centímetro de verga, hilos de líquido seminal salían y Aby los saboreaba, y no dejaba de mamar, y mamar, solo se escuchaba un glup,glup.glup,glup, cada que metía y sacaba la cabezota de mi reata, la cual estaba hirviendo, a cada momento de mi verga emanaba esa miel que ella saboreaba,era mi sueño hecho realidad. Fue cuando mi esposa le dijo a la señora Abigail que se quitara todo, y ella pregunto si le iba permitir que cogiéramos, con su sonrisa de pícara, mi mujer le dijo todo. Le dio el lubricante y comenzó el mete saca, ella me cabalgaba como toda una diosa, ver ese culo precioso y enorme cabalgarme, me puso a tope. La hice venirse una y otra vez, eran cantidades enormes de jugos que inundaban mis huevos y mis ingles, esa mujer estaba realmente disfrutando, gemía, gritaba, se tocaba sus chichotas, se jalaba el cabello, se mordía los labios, me decía ¡¡papito, mi macho, tienes una vergota herrrrrmosa, siento que llegas a mi utero, me llenas todo el espacio, que grande la tienes papito, que hermosa verga, es una reata enorme!!!, ahhh,ahhh,ahhh,asi papi, asi cógeme, ahhhhhhh,ahhhhhhh, siento que no termino de venirme, ahhhh,ahhh, mi mujer también disfrutaba del espectáculo , y le masajeo las chichotas. Así estuvimos como unos cuarenta minutos hasta que por fin decidí venirme, ella se quitó enseguida para tragar mi leche y junto a Sandy, las dos tragaron semen, que para ese momento era una cantidad inmensa, ambas la chupaban y tragaban mi leche, y por momentos se dieron unos piquitos en sus labios, buscando un poco de leche, que una y otra que tenía en los labios. Doña Abigail le confeso a Sandy que quedó enamorada de mi verga, y le pidió permiso para ser mi amante, a lo que Sandy por supuesto que aceptó. No les miento si les digo que parecen madre e hija por el parecido enorme de sus cuerpos divinos. Desde ese día cojo con mis dos hermosas mujeres, y mi esposa sigue coqueteando con Angelito, pero me ha dejado en claro que solo quiere ser mía.

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