Paula y el Taekwondo

Paula y el Taekwondo

Hacía un año que vivía con Paula. Trabajábamos en una oficina, cerca de casa. Ella mediría 1.68, pesaría unos 63 kg, blanquita, pelo castaño, linda boca, lindas curvas. En ese momento ella tendría unos 25 años, yo un par menos. Ella tenía mucho carácter. Se había anotado en un gym cerca de casa y la verdad es que al poco tiempo se le notaba bastante. Se le estaba poniendo bien definido el cuerpo, sin inflarse se iba marcando. Un lujo. Hacía un par de meses que estaba tomando clases de taekwondo, respecto a lo cual yo solía burlarme. Que mal que hacía. Ése sábado ella se despertó temprano y partió hacia su clase de tkd, vestida con un joggin ajustado celestito que le quedaba muy hot, y una remera blanca bien ceñida, que marcaba su pecho turgente. Me dijo que a media mañana volvería con un compañero para practicar unas patadas. No le dí mucha importancia, cuando se fué dejé puesta una porno en el DVD… y me quedé dormido. Gran error. Para cuando ella volvió con Tomás, su compañero, yo estaba tirado en la cama, en remera y boxers pero al palo, y la porno continuaba. Pelotudo! me dijo, despertandome. Te parece manera de hacerme pasar verguenza! Ahora vas a ver lo que aprendo en las clases. Y recibí aún medio dormido mi primer patada en los huevos. El otro chabón miraba medio embobado, sin saber que hacer, pero con cierto placer. Paula se despacho con una lluvia de golpes en el estómago, en la cara, muchos rodillazos en los huevos, patadas al estilo 540. Me daba golpes secos que me iban atontando. Piñas cortitas a la cara, también a los huevos. De momentos me hacía alguna llave y me humillaba pasandome las tetas por la cara, para encenderme, que se me parara.. y luego patadas y piñas a los testículos. En un momento me ató con el cinturón a la cama, y le pidió a Tomás que se acercara. Comenzaron a besarse delante mío, yo estaba medio desmayado pero entendiendo lo que venía pasando. Luego el la apoyaba, se fueron sacando de a poco la ropa.. hasta que ella le empezó a chupar su pija,, y mientras yo estaba noqueado.. ellos cojieron encima mío. Pero yo también llegué a acabar, a eyacular, tal era mi sadismo y mi calentura.

Si sos de Buenos Aires y querés dominarme con artes marciales (aunque sólo seas cinta amarilla), contactame a [email protected]

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: