Secuestro

“Ven al almacén abandonado de los Carters anted de las 4 si quieres volver a ver a tu hermana, NI SE TE OCURRA AVISAR A NADIE O LA MATAREMOS.”

Decía la nota que habían dejado en la mesa del comedor. Pues toda la habitación estaba destrozada con signos de lucha. Han secuestrado a mi hermana y tengo que hacer algo. No puedo avisar a la policia, tampoco me han pedido dinero lo que es muy extraño. Y si es una de las típicas bromas de Samantha. No lo creo. Miro la hora son las 15:00. Mierda queda 1 hora y el almacen abandonado queda bastante lejos de aquí. Me apresuro y cojo el coche en dirección al viejo almacen de los Carter.

Cuando llego ya son las 16:15. Llego 15 minutos tarde.

Desde fuera escucho unos gritos desde dentro.

-No! Soltadme. Que me soltéis…

*un golpe*

-Zorra cállate, por lo visto a tu querida hermanita le das igual… no ha venido a rescatarte… Mírate… te pareces algo a ella, quiza pueda conformarme…

¿Cómo? Esa voz me resulta muy familiar pero ¿quien es? Saco el movil dispuesta a llamar a la policia, pero no tengo batería. Genial.

Cuando entro al almacen los ocupantes se giran rápidamente hacía mi. Hay dos hombres sujetando a Sam quien esta arrodillada en el suelo inmóvil por esos dos hombres. Él único que no se gira me da la espalda.

-¿Qué hacéis? – exclamo corriendo hacia ellos. Pero el hombre que me da la espalda me sujeta fuertemente del brazo y cuando le veo el rostro me sorprendo muchísimo. -Wesley…

-Me extraña que te acuerdes de mí pequeña Abigail.

Wesley, siempre ha sido el enemigo de mi padre en los negocios, este último año su negocio se ha sumido en la ruina debido al rápido crecimiento econico de la empresa de mi padre. Y por eso, ordeno envenenar a mi padre, las investigaciones no concluyeron pero lo se, escuche como ordenaba a unos hombres.

-Parece ser que tu hermana al final si que ha venido a por ti.

-¡Suéltala! Que es lo que quieres?

-Muy sencillo.- se acerca muchísimo a mí, y acerca la mano a mi rostro que rápidamente aparto. Suelta una carcajada y luego serio añade.- Te quiero a ti. Quiero que seas mi esclava sexual.

-Ni lo sueñes Wesley. Jamás me acostaría con una persona como tú.

-Ah no? Y dime como soy… – ahora siento su aliento tan cerca que me repugna. – Samantha, por lo visto a tu hermana no le importas nada… que se le va hacer tu tendrás que ocupar su puesto. Vosotros encargaros de ella.

El rostro de los hombres que la sujetan se iñumina y mientra una la sujeta el otro intenta besarla.

-Apár…ta…mmdhdj…te…. aspum…quemmm.rosol..

Mientras tanto el otro le manosea las tetas y tira de la camiseta que lleva con fuerza con el fin de quitárselo. Samantha forcejea en vano entre sollozos.

-Deteneos! – exclamo. Wesley sonríe. Le miro con odio y anuncio.- Esta bien. Haré lo que me digas.

-Genial, eso es lo que quería oír. Deteneos.- y los dos hombres aunque no muy convencidos paran. – ahora Abigail, desnúdate.

-Ahora? Aquí? Estás loco?

-No.-dice firme.-Si no lo haces tendré que mandarlos continuar…

Gruño.

-Esta bien.

-Así me gusta…

Solo llevo un vestido, asi que rápidamente me bajo la cremallera y me lo saco por la cabeza. Debajo del vestido llevo tan solo un sujetador balconette que realza mis pechos y un tanga lencero negro. El tanga lo llevo simplemente porque a diferencia de las bragas no se marca en el vestido.

-Ya esta! Ya puedes dejarnos ir?

-He dicho que te quites… todo.

Le miro con odio y dispongo a desabrocharme el sujetador liberando mis pechos, cuando una tiene pechos grandes sienta muy bien quitarse el sujetador. Seguidamente deslizo el tanga por las piernas y me doy cuenta de como los dos hombres me miran con lujuria. En cuanto a la mirada de Samantha distingo una mirada que no sabría explicar.

-Muy bien… eres tal y como me imaginaba… unos pechos grandes pero con unos pequeños pezones rosados… y ese coño tan bien depilado… no sabes como me pones Abigail…- susurra Wesley acercándose a mi oido. Un escalofrío me recorre. -Y ahora … quiero que te toques pra mí…

-Ni de coña! – grito indignada, no delante de mi hermana.

-Ah no? Pues bien… chicos…

-No. lo hare.

Me siento sumamente avergonzada sobretodo por estar delante de mi hermana. Primero me deslizo una mano desde el pecho y bajándo mientras con la otra me pellizco uno de los pezones, cuando llego hasta el monte de venus bajo un pelin más y comienzo a frotarme el clítoris en circulos dandome cuenta de que estoy tremendamente mojada. Teniendo a tanta gente mirandome me excita… joder. Doy asco. Me retuerzo por la excitacion y me meto un dedo entre mi humedad y luego chupo mi dedo saboreando mi propia humedad.
De repente me doy cuenta de lo que estoy haciendo y miro a mi hermana, me mira con cara de asco, de pena, de vergüenza ajena. Mientras que los dos hombres me miran con lujuría y una tremenda ercción

-Ya esta bien. Llevarosla.-ordena Wesley e inmediatamente los hombres obedecen y se llevan a Samantha.

-A donde os la lleváis.- exlamo.

-Estará bien… tranquilízate.

Wesley se acerca a mí cuando estos se han marchado y me sujeta la cara con fuerza ya que yo intento aprtarla , y entonces junta sus labios con los mios y comienza a moverlos yo intento apartarme pero me sostiene la cabeza con fuerza haciendolo completamente imposible. Introduce la lengua en mi boca, y entonces la muerdo. Se aparta rápidamente y me mira furioso.

-Con que estas tenemos…

Se vuelve a acercar a mi bruscamente y me tira sobre el suelo, se sienta sobre mí y sujetándome los brazo a cada lado de la cabeza empieza a besarme otra vez y a lamerme la cara… el cuello, los pechos…

Y finalmente llega hasta el clitoris habilmente gira su lengua al tededor de mi clitoris e introduce varios dedos dentro de mi de golpe.

-No… Para…-lucho contra el intentando dar patadas pero me propina un azote. –

-Estas chorreando… dices que no… pero tu cuerpo te delata… zorra.

Me lame los labios de abajo de arriba abajo e introduce su lengua debtro de mi.

-No…ah…no… jjj…pahhh…rahh…. Quita…tee.

Me niego entre gemidos, no puedo sentir placer, tengo que dejarle claro que no me fusta asi que intento quedarme estatica y no moverme.

-Me tienes como una piedra puta.- gruñe quitándose los pantalones.

Deja salir su enorme erección y me asusto. Es imposible que entre todo dentro de mí.

-Lo quieres no? Venga pruébalo. -Me levanta del suelo y me pone a rodillas sujetándome del pelo y tirando para atras obligándome a abrir la boca. Y entonces mete su glande dentro de mí. -Como se te ocurra morder mato a tu hermana, entendido?

Asiento, los ojos me escuecen y las lagrimas amenazan por salir.

-Venga juega con él.- ordena.

Con una mano agarro su polla y empiezo a deslizarla de arriba abajo, mientras que con la legua lamo la punta y doy vueltas en ella. Luego me la meto dentro de la boca, es tan larga que la noto casi en la garganta lo que me produce arcadas. Asi que me la saco. No parece estar de acuerdo asi que empuja otra vez su polla dentro de mi boca y empieza a moverlo con rapidez follandome la boca. Noto como se endurece aún mas y me preunto como eso es posible.

-Ahora voy a follarte el coño.- murmura entre jadeos. Saca el pene fe mi boca ahora lubricado con mi saliva, una gota de semen resplandece en la punta. Me levanta y tira de mi hacia una larga mesa quita todas las cosas que hay sobre ella tirandolo al suelo y me tumba sobre ella me ata las manos por arriba de la cabeza y separa bien mis piernas.- Zorra, te voy a partir por la mitad, vas a estar tan llena que cuando no me tengas dentro te sentiras vacía…

-No… No! Para! Te denunciare lo juro por díos.-chillo entre sollozos.

-Ah si? Mira ahí.- miro hacia donde me indica y me quedo helada. Una cámara.
-si te atreves a decir una sola cosa le mandare esto a tu madre. No se si le hara mucha gracia.

Me quedo de piedra. Las lágrimas me empiezan a caer sin cesar y cuando no me lo espero me penetra con fuerza de golpe llegando hasta el fondo.

-No….-grito entre sollozos pataleando.

Empieza a moverse y de repente todo pierde el sentido, dejo de resistirme porque se que es en vano. Pero no me voy a rendir no voy a sentir placer, y al principio consigo contenerme, pero cada vez la excitación es mayor y sin poder evitarlo comienzo a gemir, mientras el embiste con fuerza y chupa mis pezones

-No te gustaba eh zorra? Mira como gimes ahora… mira que sucia eres…

Cuando menos me lo espero saca su polla de mi haciendome sentir vacia. La punta de su polla esta justo en mi entrada pero el cabron ha parado adrede. Intento estirarme hacia el y muevo las caderas frenéticamente intentando frotarme contra él.

-Mira que putita…- agarra su pene y lo mueve de arriba abajo por mi coño.- lo quieres?

Asiento en un gemido desesperado.

-Pues suplícamelo.

-Por favor…

-Por favor que?

-Por favor… por favor…

-Llámame señor.

-Por favor fóllame, señor.

Continuará….
.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: