Sexo con jovencita con cierto grado de retardo

Con cierto remordimiento les contaré algo que no me saco de la cabeza… Para hacerles el cuento corto, conocí a una jovencita y a su tía que siempre asistían al parque donde yo vendía algunos dulces… Todos los días la tía la llevaba al parque, la dejaba allí por horas sentada en unos bancos, la chica tenía 19 años. Al parecer la tía trabajaba todas las mañanas y dejaba a la muchacha en la plaza esperando…. Entre compras de golosinas fuimos ganando confianza hasta el punto que me pedía que la vigilara. La tía la regañaba con frecuencia porque se tocaba mucho sus partes (creo que buscando masturbarse). Yo observaba que la muchacha, llamada Andreina, a los minutos de irse la tía, ella se metía dentro de unos matorrales, como viendo las plantas y leyendo, pero con mucha cautela se metía la mano en su vulva y se masturbaba, lo hacía muchas veces, se quedaba dormida y luego despertaba y se la volvía a hacer. En una oportunidad empezó a llover, Andreina salió de los matorrales y vio hacia mi kiosco, yo le hice señas que se viniera. Mi kiosco está pegado a otros dos, y todos se comunican internamente, pero el único que está funcionando es el mío. Le ofrecí el último Kiosco para que se resguardara de la lluvia y que podía leer y descansar en unos asientos de madera que tenían dentro. A las horas que llegó la tía, le explique y me agradeció, cuando la fue a buscar estaba dormida, en ese momento aproveche y le dije también lo que yo observaba sobre la constante masturbación. Ella con pena me confesó que no encuentra que hacer con ese problema, que la ha llevado a especialista y ellos le han asegurado que cuando inicien en su vida sexual quizás baje la intensidad, pero por su condición era poco probable que consiguiera pareja. En todo caso le dije que no tenía problema con que se resguardara en ese kiosko las veces que sea. LA Tía acepto con agradecimiento e incluso me dijo que me podía ayudar a barrer y hacer trabajos sencillos, como fregar, limpiar, que aunque no hablaba si entendía todo. Bueno así pasó una semana y Andreina se iba toda la mañana para el Kiosco, de ves en cuando yo pasaba a ese último kiosco a saludarle y llevarle agua y algunas golosinas y con nerviosismo se sacaba la mano de la pantaleta, la conseguía toda sudada y en algunas oportunidades incluso le notaba su pantalón o licra húmedos en la zona de su bollito. Poco a poco la tía me daba indirectas, extrañas, durante muchos días, que en pocas palabras sutilmente me pidió que tuviera relaciones con Andreina, para probar si mejoraba su humor y le bajaba la calentura; pero que la tratará con mucha delicadesa y si reaccionara de manera agresiva que la dejara tranquila. Al principio sólo me reí pero no respondí nada, pero al cabo de tres días acepté. Y le dije que iba a jugar algunos días primero a ver su reacción. Efectivamente durante dos días ella me ayudaba a barrer, y cada vez que me pasaba por un lado yo le hacía cosquillas, hasta llegar al punto de hacerle cosquillas y tocarla por todas partes, ella mostraba agrado, sutileza y placer. Manchaba sus pantalones, eso a mi me tenía a mil, porque a pesar de su problema y cara, tenía una figura espectacular. La tía me dijo que no me preocupara porque ella tenía un medicamento anticonceptivo del día después. Intenté hacercelo al día siguiente, pero le vino la mestruación, pero a los días si no soporté, y a penas me la dejó la tía, cerré mi kiosco y empecé a tocarla y besarla por todas partes. Cuando empecé a besarle la vulva y las tetas esa chica se retorcía y gemía de manera impresionante, y parecía que orinaba de la cantidad de flujo que le brotaba. Cuando llegué al punto de la penetración no lo logré la primera vez, porque era virgen y le dolía mucho, allí mostró una actitud extraña, estaba como loca de placer pero a la vez agresiva; ella misma se montaba sobre mi, muy rápido y en repetidas ocasiones, en forma cíclica, pero cuando el pene empezaba a entrar me golpeaba con sus rodillas mi barriga y con sus manos me daba fuertemente también en el pecho; eso se repetía como 6 o 7 veces por minuto, así duramos como 10 minutos, la cosa me tenía ya bien asustado y dolorido, por lo que a la fuerza la voltee y le chupé como por media hora la vulva, creo que tuvo como 11 orgasmos, hasta que poco a poco bajó la intensidad y se quedó dormida. Yo que ya no aguantaba la puse con cuidado boca abajo y le metí en pene entre sus grandes nalgas, quedó como un perro caliente, allí le acabé abundantemente, lo que implico limpiarla con mucho papel. Me vestí y al rato la desperté para que se vistiera, ella nuevamente intentó ponerse sobre mi pero yo le dije que ya venía su tía, cosa que me entendió perfectamente y se vistió inmediatamente. Cuando llegó la tía vio la cosa como sospechosa y me dijo con cierta pena, que cuando se consumar el hecho, le avisara para darle el medicamento (anticonceptivo) en la noche, a lo que yo le respondí que aún no, pero que íbamos bien y seguiríamos intentándolo. Efectivamente al día siguiente volvimos a intentarlo, se repitió lo mismo pero esta vez la sometí un poquito y la penetre con fuerza, pues esa mujer parecía que me quería matar, lloraba de la rabia o dolor, no estoy seguro, pero yo con mi pene adentro la sujeté con fuerza y continué el bombeo. Poco a poco fue bajando la agresividad y empezó a disfrutar, fue realmente increíble; durante esa mañana hicimos el amor locamente como 7 veces, ya yo casi na daba mas, pero ella se montaba sobre mí y en cuestión de 2 o 3 minutos llegaba al orgasmo, creo que fueron como 27 veces que ella llegó, ya mi pene luego de la 6ta no se paraba, pero ella frotaba su vulva sobre mi pene y llegaba, mi pene me ardía, hasta que le dije que venía su tía, cosa que era mentira, porque aún faltaba como una hora, pero fue efectivo para que se parará a vestirse, pero yo le dije que se lavara por lo menos un poco (porque en el kiosco no había regadera, sólo water y lavamanos). Cuando llegó la tía le hice señas que ya habíamos hecho el amor. Al día siguiente me dijo que su actitud de agresividad y de masturbación habían bajado un poco y que le compró unas pastillas anticonceptivas para hacerle su tratamiento formal, pera que yo no tuviera temor. Pues déjenme decirles que por unos 10 días hicimos el amor locamente, en distintas posiciones, hasta de manera anal, pero luego perdí el trabajo por las pocas ventas que tenía en el kiosco, además que el dueño una vez me visitó de sorpresa y se dió cuenta del asunto. Después de eso me he conseguido con ella tres veces más, pero no pude continuar, porque me la tenía que llevar a hoteles, y eso me salía muy caro y yo ahora sin trabajo….

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