Sólo sucedió

Hola mi nombre es Stephanie, tengo 27 años, ésto que les voy a contar pasó más o menos hace 10 años. Vivía en casa con mis padres, Sofía mi hermana menor  y mi hermano menor  para esa época yo tenía  pues ya no era virgen.
Era diciembre y en mi ciudad el frío en ese mes del año casi que congelaba.
Siempre he sido muy caliente, y por eso he pasado una que otra pena, de las que no me arrepiento, una de esas me cambió la vida y es de la que les quiero contar. Mis padres habían salido, mís hermanos estaban con la niñera y yo estaba muy caliente después de haber escuchado como un primo de mi mejor amiga había tenido sexo con ella, obviamente quien me lo contó fué mi propia amiga. Así que no aguanté más y me fuí al cuarto a masturbarme, pongo música y deslizo mi mano por debajo de mi panty, debo decir que estaba en ropa de hacer ejercicio. Dejé ir mi imaginación, con las piernas bien abiertas y el vaivén de mis caderas me sentía en el cielo. No me consta haber cerrado los ojos, lo que sí es que estaba muuy mojada y concentrada en darme placer cuando me tocan el hombro, doy un salto, rápidamente saco mi mano mojada en mis jugos y al voltear veo a mi hermanito Farid con los ojos bien abiertos. El corazón se me quería salir, tragué saliva y le pregunté que quería, me dijo que si quería comer, a lo que le respondí que no, y son decir más se dió la vuelta y se fué.
El ver a su hermana mayor en esas debió causarle una gran impresión, aún sin saber bien que pasaba, porque a la semana siguiente veía como intentaba espiarme en ciertos momentos del día, cuando me duchaba, al cambiarme, cuando tenía falda etc. Eso hacía muy difícil el poder masturbarme cuando quería, tenía que ser bien entrada la noche, casi en la madrugada y me gusta mucho dormir, por lo que me estaba volviendo loca la abstinencia. Una tarde decidí no esperar más, sabiendo que Faru estaba escondido en mi closet decidí darle lo que quería, recuerden, estaba muy caliente en serio. Prendí la tv, puse cualquier canal, conecté mis audífonos al computador y empecé a ver una porno. De reojo miraba como disimuladamente mi hermano me veía desde su escondite en mi closet. Empecé a tocarme por encima del short muy lentamente, aveces empujando con cierta fuerza para sentir rico. No sé, pero toda esa loca y única situación me tenían a mil, así que con el corazón latiendo fuerte decidí acabar con la bobada y librarme de mi hermano (o eso pensé). Me quité los audífonos, me levanté de la cama y me desnudé de la cintura para abajo, recuerdo que en ese entonces no estaba de moda el depilarse por completo así que tenía un poco de vello que me gustaba ver, me sentía sexy. He de mencionar que mi cuerpo es hecho en el gimnasio, desde pequeña me ha gustado, atlética pero femenina, piernas gruesas, cola normal pero sexy y unos senos grandes naturales y bien lindos.
Siguiendo el momento, desfilé un poco por el cuarto, me miraba en el espejo, me inclinaba y tonteaba un poco. Ya con la excitación a flor de piel, me puse en frente del computador, cogí una almohada, la coloqué entre mis piernas y me empecé a masturbar con el roce de la almohada en mi mojadita vagina, suavemente, disfrutando cada vaivén, tocando mis senos, gimiendo suavemente, cerrando los ojos de vez en cuando. Pasado un tiempo mi almohada estaba toda mojada, ya me quería correr, aparté el computador, me acosté y con furia frotaba mi vagina contra la almohada. Paré todo, me levanté, fui directo al closet, saqué a Farid de la mano y le dije… te gustó el show, dime, me vas a dejar en paz ahora, no con rabia sino con voz de exitada. Él no me respondió nada, estaba con pena, pero su pito estaba duro. Le soñé la cabeza, le dije que el show había sido con mucho cariño solo para el y le dije que sabía que le había gustado porque su pito estaba duro, le dije que no contara nada a nadie que yo lo recompensaría. Faru dijo que sí, que él no decía nada, lo tomé de la mano, lo lleve a una sillón que tenía en el cuarto, quería que estuviera cómodo, le bajé el pantalón y ví por primera vez su verga erecta, no era tan grande, dado que estaba acostumbrada a ver la de chicos de mi edad, pero para su edad estaba muy bien equipado. Empecé sobando todo su pito con mi mano, muy suavemente, le pregunté si le gustaba me dijo que sí, a lo que le dije, necesito que me hagas un favor, no puedes negarte, me saqué un seno del top y se lo acerqué a su pequeña boca diciéndole, quiero que me los chupes cómo si fueras un bebé. Ufffffff enseguida empezó a succionar mis pezones, sentí un calor como nunca antes y tuve que decirle que no lo hiciera tan duro. Tomé su pito y lo empecé a masturbar, la verdad es que quería correrme así que para terminar rápido pasé mi mano por mi vagina para humedecerla, luego le apreté un poco más fuerte su pito y pasé a masturbarlo bien rápido. Faru no tardó en correrse, bueno no cómo tal, fué sin semen pero el movimiento de su cuerpo y su gemido me indicó que se había corrido. Le dí un beso en la frente, lo despedí, volví a encerrarme y me masturbé como perra en celo hasta llegar a un tremendo orgasmo.

Días más tarde, mis padres fueron a una fiesta de noche, yo me quedé con mis hermanos, Sofi y Faru estaban comiendo pizza y viendo películas en la sala. He de confesar que ya había introducido a mi hermanito a las pelis porno. Lo llamé y le dije que viniera a ayudarme a limpiar la cocina, yo lavaría los platos y el limpiaría el piso, a lo cual aceptó. Desde la cocina se podía ver la sala, dónde ellos estaban, así que no tendría ningún problema. Él tan lindo empezó a limpiar el piso a lo que yo subí la parte delantera de mi falda y la ammarré al cinturón que tenía puesto, le dije, Faru mira, el se envió al verme sin bragas, le dije, ven aquí, lo puse enfrente de mí, abrí mis piernas de tal forma que lo dejé en la mitad y di un paso hacia adelante, pegando mi vagina con su boca, QUE DELICIA!!!! yo lavando los platos, vigilando a mi hermana mientras mi hermanito me comía el coño. Pasado un tiempito lo alejé, le pasé un pepino previamente lavado y le dije que lo metiera suavemente pero no todo. Su inexperiencia casi me da un orgasmo, lo metía poquito, le decía que más y lo undía casi por completo en mi vagina, lo hacía rápido, lento, me estaba matando de placer. Lo detuve, lo saqué de ahí, me bajé la falda, lavé el pepino y dije, Sofi quieres ir a hacer ejercicio en mi cuarto? Nooo, estoy viendo la peli, Seguraaa? Mira que Faru va a ir, que nooo más bien tráeme un jugo. Listo!!! Agarré a Faru, subimos a mi cuarto, le dije que vigilara, saqué el colchón de yoga del cuarto y lo puse estratégicamente en el corredor, tenía todo bajo control, le dije que se desnudara de la cintura hacia abajo y se acostará, lo cual hizo rápidamente. Subí mi falda y la apreté bien con el cinturón, de manera que yo también quedé desnuda de la cintura hacia abajo. Me puse en 4 de lado, Faru estaba acostado en vertical y yo estaba en horizontal, para no perder visión, así le empecé a chupar su pito, no era el primer oral que le hacía pero sí el más atrevido. Se la chupé por un rato y luego le dije, no vayas a hacer ningún ruido porque nos descubren. Me puse encima de él, dejé salir mis tetas y con él mirando fijamente metí su verga completamente en mi vagina. Era una vista muy linda la que ambos teníamos, mi hermanito viendo semejante hembra en celo encima suyo y yo viendo a una criaturita hermosa debajo mío. Empecé a moverme suavemente y mi hermanito comenzó a disfrutar como nunca. Me tocaba los senos e intentaba chuparlos mientras yo lo cabalgaba suavemente. Mi morbo subió y al haber parado en la cocina casi en el orgasmo creo que me tenía muy mal. No quería que se escuchará nada, así que me movía rapidito pero sin tanto vaivén y sin despegarme casi nada, y cuando quería más, echaba mis nalgas suavemente hacia atrás, hasta el límite, antes de que se le saliera su verga de mi vagina y de un golpe duro tiraba mis caderas hacia adelante. Frené todo un momento, no hubo cambio, estábamos a salvó. Mi hermanito estaba tan caliente que se intentaba mover para penetrarme. Me decía que era una delicia, así que empecé de nuevo, 3 suaves y 1 duro, 3 movimientos suaves y uno bien rico y bien duro. O al menos esa era la idea, porque sin quererlo pasé a hacerlo duro y un poco más rápido, lo cual se reflejó en él porque al instante tuvo su orgasmo. Pero faltaba yo.
Le dije que se vidriera, bajara cómo si nada y subiera de nuevo. Así lo hizo, al llegar le di uno de mis vibradores, le dije, lo vas a prender sólo cuando esté todo dentro mío, tienes que meterlo y sacarlo lentamente para que no se den cuenta, y cuando te haga ésta señal lo empujas lo más que puedas hacia el fondo y lo mantienes así. Por mi parte, me apoyé en la baranda dejándo a su vista un culo espléndido. Mi hermano metió todo el vibrador, de buen tamaño, en mi vagina y lo prendió, ufff quería gritar de placer, quería descontrolarme, pero por fuera, mi cara sería y roja. Me penetró muchas veces cuando sentí que me corría le di la señal y ahí fué. Mi hermanito empujó bien duro el vibrador hacia las profundidades de mi vagina y lo mantuvo así, yo abrí mis ojos, apreté los dientes para no gritar y como pude me sostuve, mi hermano seguía presionando y una nueva oleada vino sin aviso, estallando, saqué el vibrador no sé cómo y me seguí corriendo, mis piernas, el suelo, los brazos de mi hermano, todo estaba empapado de mis jugos. Fue brutal.

Sí les gustó, háganmelo saber en los comentarios, un beso, gracias!

5 comentarios en “Sólo sucedió

  • el 29 junio, 2020 a las 19:25
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    muy buen relato espero que subas mas, asi de ricos como este jeje

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  • el 13 junio, 2020 a las 03:11
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    Sí, me gustó mucho. La verdad que ahora que lo he leído, hubiera sido maravilloso que mi hermana me iniciara en el mundo del sexo como tú.

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  • el 12 junio, 2020 a las 06:07
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    Woow… Muy buen relato, esperamos haya mas, pero con más detalles, los detalles hacen al relato… Saludos.

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