Todo por culpa de mi curiosidad

Hola, les quiero contar mi experiencia de como por mi curiosidad, una fantasía que parecía imposible se cumplió.
Soy Andrés y mi esposa es Carla y somos de un pequeño pueblo de Córdoba. Mi esposa siempre fue muy recatada en el tema del sexo, solo lo convencional, vaginal y preferiblemente con la luz apagada. El sexo oral solo cuando estaba muy excitada pero siempre pidiendome que la saque de su boca antes de acabar. Esto sucedió el verano pasado cuando ella tenía 40 y yo 50 años.
Nos juntábamos a cenar casi todos los fines de semana con una pareja amiga, luego nos quedábamos hasta tarde conversando y tomando unas cervezas. Cuando el tema se desviaba para el lado del sexo mi esposa siempre se molestaba.
Estos amigos, María y Gabriel, son un poco mas jóvenes, y deben andar por los 35 años aproximadamente.
Una noche ellos propusieron jugar un juego de cartas donde el que perdiera al final de la ronda debería elegir entre contestar una pregunta o cumplir con una penitencia. Todo empezó con preguntas muy tontas y prendas muy sencillas pero el clima fue subiendo y obviamente mi esposa se retiró del juego cuando las preguntas iban al plano sexual.
En una oportunidad donde Gabriel perdió, yo le pregunté que, aparte de su novia, si habia alguna otra mujer que el había mirado con deseo. Para sorpresa de todos dijo que muchas veces se había masturbado imaginando la cola de mi esposa. Carla quedó pálida y creo que por la sorpresa ni atinó a enojarse. Esa noche cuando estuvimos solos le pregunté si ella se había imaginado alguna vez que él la deseaba de esa manera y ella me contestó que seguro era una broma, ya que teniendo una novia tan linda no se fijaría en ella (mi esposa tiene un hermoso cuerpo pero ella se vé siempre gorda y reniega porque dice tiene las tetas y el culo muy grande)
El fin de semana siguiente volvimos a jugar el juego y yo estaba deseoso de saber mas, mi curiosidad y mis fantasías de que pasara algo entre los cuatro me volvían loco.
Creo que todos estabamos con las mismas sensaciones porque enseguida el tema se encaminó al sexo, preguntando por las experiencias que habiamos tenido, fantasías, etc.
Ya que mi amigo había sido tan axplícito con lo que había dicho, yo no quise ser menos y ante la pregunta de María dije que mi fantasía era ver a mi esposa penetrada por otro. Carla me tiró una mirada fulminante.
En un momento María confesó que nunca habia tenido sexo Anal con Gabriel ya que él tenía una pija muy grande. A esa altura todos habiamos bebido bastante y estabamos desinhibidos. En un momento le apliqué la penitencia de que nos mostrara su pene para saber si era verdad lo del tamaño. A lo que accedió muy animado, de desprendió su jean y se lo bajó junto con su boxer y apareció una pija que si bien estaba semi erecta mostraba un tamaño importante, bastante mas larga y mas gruesa que la mía. Mi esposa habia amagado a mirar hacia otro lado, se quedó con la vista clavada en ese falo que colgaba todavía dormido junto a dos testículos bien depilados. ël volvió a vestirse y unas rondas después la que perdió fue mi esposa y él le puso como penitencia mostrarle esa cola que tanto deseaba desde hacia tiempo. Está demás decir que Carla se opusó diciendo que estábamos locos, que le retiraramos la penitencia o no jugaba más. Nos tocó a María y a mi mostrar nuestras partes íntimas en sendas rondas.
Mi esposa volvió a perder y Gabriel volvió a la carga pidiendole que muestre solo su cola argumentando que todos ya habiamos mostrado mucho mas.
Siguió negandose por mas que ahora los tres insistíamos. Tanta fue la insistencia que accedió y se puso de pié y se arrodilló en el sillón donde estaba sentada, apollandose con sus brazos y dándonos la espalda dijo están conformes ? Todos dijimos a coro que no, que mostrar implicaba sacarse la ropa. Ella seguía diciendo que hasta ahi era suficiente. En esa posición, casi en cuatro patas realmente se apreciaba la belleza de su cola redonda y su pequeña cintura, que lucian mas con esas calzas negras. El coro que pedía mas, seguia insistiendo y Gabriel y yo ya nos habiamos parado al lado de ella como para intimidarla para que accediera a mostrar un poco mas.
Ella agarró el elastico de su calza y lo deslizó para abajo mostrando una pequeña parte de sus nalgas y su tanga blanca y dijo “ésto y nada mas”
Gabriel que estaba parado practicamente detras de ella tomó con sus manos la calza y la bombacha y se la bajó hasta sus rodillas mientras yo le sostenía suavemente la espalda hacia abajo y le decía que se quedara tranquila y que no iba a pasar nada que ella no quisieraambos temblábamos y el corazón me latía como si se me saliera por la boca. No podía creer al punto en que habiamos llegado y esperaba la reacción de Carla para poner fin a lo que estaba pasando.
Gabriel miraba como ipnotizado todo el culo de mi esposa que estaba al aire y ella solo susurraba en voz baja basta, basta.
En la posición que yo estaba no podia ver lo que pasaba por lo que me alejé un poco sin dejar de acariciarle su cabeza y su espalda diciendole que estuviera tranquila.
Gabriel empezó apasar sus manos por las nalgas de ella mientras le decía que cuanto habia deseado ese momento, sus caricias se acercaban cada vez mas a su ano y a su vagina. Mi esposa solo respiraba agitada y ya no decía nada. Gabriel empezó a tocar su vagina metiendo los dedos y sacandolos mojados y con la otra mano hizo que separara un poco las rodillas hasta donde la ropa se lo permitía. Todos estabamos pendientes de la escena.
Cada vez sus caricias se convertían en una masturbación que a mi esposa la hicieron comenzar a gemir. Yo no podía creer lo que estaba pasando delante de mis ojos.
En un momento Gabriel se desprendí su pantalón y se lo bajó sacando su pija que ahora estaba totalmente parada y habia adquirido unas dimensiones que realmente impresionaban, agarró su instrumento con su mano y sigió con los mismos juegos pero en vez de ser sus dedos, era la cabeza de su pija la que jugaba entre los labios empapados de la concha.
En un momento se quedó quieto, agarró con sus manos la cadera de mi esposa y se acercó suavemente haciendo que esa cabezota se fuera introduciendo hasta desaparecer. Mi esposa exclamó un suave y poco convincente “no, por favor no”
Él volvió a quedarse inmóbil unos instantes y ahora fué ella que timidamente empujó hacia atras y unos centímetros mas de pija entraron en su concha. Gabriel se retiró suavemente haciendo que volviera a salir toda la pija y esperando un par de segundos empujó suave y firme y se la clavó casi entera mientras se escuchaba un siiiii de la boca de mi esposa.
Empezó a bombear suavemente sacándola y metiéndola un poco mas con cada embestida. Yo no podía creer que semejante pedazo de carne le hubiera podido entrar toda. Fué acelerando el ritmo de la cojida y tambien aumentaron los gemidos de ambos hasta que él dijo que no aguantaba más y la respuesta de mi esposa de dejó helado… le dijo no pares, dámela toda.
Fueron un par de empujones mas, bien profundos y él empezó a soltar su leche caliente dentro de mi esposa. Mientras le decía que le encantaba cogerla.
Se quedó un rato inmóvil y se retiró suavemente dejando la concha de Carla abierta y comenzando a soltar todo el jugo que tenía adentro.
Él se fue al baño y mi esposa me dijo por favor me quiero ir.
Nos fuimos en el mismo silencio que había reinado durante todo el acto sexual.
LLegamos a casa, ella se bañó y cuando se acostó quise hablar pero me dijo ahora no, hablamos despues y se quedó dormida. Yo no pude pegar un ojo en toda la noche.
Despues les contaré como siguió la historia y como Gabriel logró en poco tiempo todas las cosas que yo no habia logrado en 18 años de matrimonio

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6 comentarios sobre “Todo por culpa de mi curiosidad

  • el 12 diciembre, 2018 a las 02:18
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    anímate y me cuentas como fue.
    slds

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  • el 7 diciembre, 2018 a las 05:48
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    Excelente relato amigo Andres, y a manera de coincidencia mi esposa y yo vivimos una experiencia muy parecida, solo que ella se sintió arrepentida después por lo que hizo, y es que ella es una persona muy religiosa; tal ves me anime a relatarla en días próximos.

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  • el 6 noviembre, 2018 a las 17:07
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    Me prendio al maximo este relato…..casi me pajeo….me gustaría conocer a tu muner…

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  • el 12 octubre, 2018 a las 09:06
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    Quiero saber mucho mas como puedo hacer 😀 , es fascinante y una de mis fantasias

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  • el 11 octubre, 2018 a las 16:06
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    Que buena experiencia, algo parecido nos paso a nosotros con un vecino mi esposa se entero que tenia una cerca grande y gruesa por comentarios de una prima de el y eso motivo a querer cogerselo ya que hasta ese momento el no había conocido mujer y fue mi esposa la que lo desvirgo

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  • el 8 septiembre, 2018 a las 03:07
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    Buenisimo relato, una esposa recatada que finalmente sucumbe a los bajos instintos provocados por una pija grande y poderosa. Tarde o temprano un macho así termina por adueñarse de todos los pensamientos sexuales de una mujer y para el marido sólo quedan migajas.

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