Trio con la esposa puta de mi amigo

Era noche de viernes y yo no saldría pues una pareja de vecinos que conocía desde hace mucho vendría a tomarse unos tragos a la casa. Como buen soltero vivía solo y mi casa era exactamente el lugar perfecto para sexo con sillones grandes, alfombra gruesa y pantalla grande para ver porno por lo que a ellos les gustaba visitarme ya que decían que era un lugar muy caliente.
Luis y Mar son una pareja de profesionales amigos el de 45 y ella de 38. Ya hablábamos muy abiertamente de sexo en nuestras reuniones pues nos gustaba compartir experiencias e incluso Mar ya me había presentado una amiga divorciada a la que me había cogido por todos sus agujeros y que aparentemente le había contado TODO con lujo de detalles a Mar.
Mar es una mujer bajita como de 1.55 con tetas pequeñas y un culito levantado con caderas redonditas y unas piernas bronceadas y duritas. Vivimos a un par de casas por lo que había dejado yo la puerta abierta para que entraran mientras yo en la cocina preparándome algo de tomar.
Cuando llegue a la sala quede sorprendido pues Mar usaba un vestido de tirantes blanco MUY corto y MUY transparente que dejaba ver TODO. Si bien llevaba sostén era uno de esos que solo levanta las tetas pero que dejan los pezones al aire pues se veían perfectamente sus aureolas café debajo de la tela y un calzón tipo cachetero que se le marcaba arriba de las nalgas.
Luis me dio la mano y ella me abrazo pegándose mucho y me dio un beso rozándome mi boca de lado.
Mar dijo – Hoy vine vestida muy puta me dijo pues normalmente si voy a la Disco así todos tratan de tocarme el culo, y me gusta sentirme deseada pero hay tipos muy groseros.
Luis Dijo – A mí me gusta que le metan mano pero ella solo se ha dejado manosear en la disco ya que una vez un tipo le metió los dedos muy duro y ya no quiso volver más. Yo no me sorprendí pues venia de una relación SW.
La conversación se fue tornando más caliente mientras Mar se tomaba unos tequilas, y Luis unas cervezas.
Vino irremediablemente la conversación de las fantasías sexuales mientras ya al calor de los Tequilas, Mar se sentaba con las piernas abiertas y me dejaba ver su ropa interior y Luis veía mi cara cachonda.
Luis – Esta bien buena verdad?
Yo le dije.. Buena……. Buenísima. Mientras sabía que a él le excitaba que viera a su mujer y se me empezaba anotar el bulto en mis pantalones.
Cuál es tu fantasía? le pregunte a Mar. A lo que ella me respondió.
Siempre he querido estar con dos hombres a la vez y aunque en una ocasión se la mame a un amigo de Luis en un baño en una fiesta, me lleno la cara de leche pero de ahí no paso.
Eso sí Luis me hace la doble penetración con un consolador metido en el culo y yo me imagino que me están dando entre dos. Saco de su bolso un consolador que me llamo la atención su gran tamaño mientras decía:
– Este es el que me meto por el culo para sentir dos vergas adentro
Por supuesto que eso me puso a mil y ella noto mi verga totalmente parada queriendo salir de mi pantalón.
Ella se levantó y me empezó a tocar el paquete por encima del pantalón mientras Luis sonreía diciéndole.
– Te gustaría culiarla verdad?
Mar lo miro de lado se puso de rodillas y empezó a bajarme el cierre del pantalón, metió la mano y me saco la verga y me empezó a masturbar lentamente de arriba abajo mientras me miraba a los ojos.
Empezó a tocarme el gorro con la punta de la lengua y luego a meterla lentamente en su boca cada vez más profundo como una autentica profesional de la mamada. Yo con una mano le subí el vestido para verle sus nalgas levantadas mientras la otra la metí en su vestido para tocarle sus pequeñas y puntiagudas tetas.
Luis en el sillón de al lado y sin decir palabra se sacó la verga y se masturbaba viendo a su mujer tragarse mi polla una y otra vez esforzándose por meterla toda en su garganta. Luis se levantó se quitó la ropa y se arrodillo detrás de su mujer, le bajo sus calzones para metérsela de un solo mientras ella solo alcanzaba a decir que rico mientras sacaba mi verga unos momentos de su boca y me miraba a los ojos. Su verga entraba y salía del sexo de Mar y ella gemía como una puta en celo y mientras pedía más.
Hoy te vamos a tratar como la puta que eres le dijo y eso la excitaba mas mientras le daban unas envestidas que sonaban en sus nalgas. Yo sin ningún tapujo extendí mi mano y le metí mi dedo medio en su ya húmedo culo mientras ella se retorcía y agitaba aún más.
Mar se levantó y quito su vestido por encima de la cabeza y ya sin calzones se quitó su sostén y me pregunto:
Te gustan mis tetas? A lo que yo asentí mientras se las tocaba.
Mar dijo – Ahora te toca a ti mientras se ponía en cuatro ofreciéndome aquel culo levantado.
Le empecé a meter la verga por su vagina mientras ella se abría las nalgas para mí y yo podía ver como mi polla entraba y salía de su húmedo sexo. Le puse saliva en su culo y le empecé a meter un dedo y me llamo la atención lo bien que se deslizaba a pesar que soy un hombre alto con manos grandes.
Ella se hacía movimientos circulares con sus caderas mientras miraba a su marido a sabiendas que el también disfrutaba de que se la metieran a su mujer.
Quiero metérsela por el culo dije mientras miraba a su marido y ambos asistieron de inmediato.
Le puse la cabeza de mi verga en la entrada de su culo mientras ella miraba al marido. Se la fui metiendo de apoco y le llego lentamente hasta el fondo pues a pesar de que no la tengo muy grande (Unos 17 cm) ella es una mujer pequeña pero con mucha capacidad para tragar verga.
Seguí así un buen rato dándole envestidas a ese culo y la sacaba de vez en cuando para ver cómo se iba ampliando es ano hasta no poner ninguna resistencia a mis repetidas embestidas.
Su marido realmente excitado, se masturbaba de rodillas cerca de su cara mientras le decía que era la más puta de todas y eso la excitaba aún más.
Ahora te vamos a ser realidad tu fantasía le dije y mientras Luis se acostaba y ella se le ponía encima yo la penetraba analmente en una doble penetración digna de cualquier película porno. Se movía riquísimo a pesar que ninguno de los dos le dejaba ni un centímetro afuera de sus agujeros.
Finalmente su marido se vino llenándola de semen y diciendo que yo no podía más.
Mar dijo… quieren verme puta, pues ahora voy a ser lo más puta posible. Me pidió que me sentara en el sillón y se metió mi verga por el culo dando me la espalda, luego levanto las piernas y tomo su consolador para meterlo por su vagina moviéndose y viniéndose hasta que irremediablemente le deje ir todos mis mecos en su abierto y profundo culo.
Quedamos tirados en la sala y nos tomó un rato incorporarnos y seguir tomándonos unos tragos mientras Mar nos preguntaba si nos había gustado. Se fueron a eso de las 3 am mientras quedamos de acuerdo en repetirlo en alguna ocasión pero esa aventura se las contare más adelante.
F.

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