Una orgia con mis amigo y un perro

Me encontraba en un parque público desierto esperando a mi amiga y amigo, siempre nos gustaba reunirnos allí después de clases( ya que nadie venía porque el lugar se encontraba bastante lejos de la ciudad).

Nos gustaba tener sexo en los juegos desgastados por el tiempo con la adrenalina y calentura de ser descubiertos.Cuando estaba con la menstruación, era más puta que nunca, me gustaba tener sexo con cualquier cosa que se me acercara, y hoy no era la excepción.

Me quite las bragas y la toalla higiénica y empecé a frotar mi vagina toda ensangrentada contra la banca, derepente vi a un perro, no sabría decir su raza se notaba que era mestizo y callejero, pero lo que me llamó la atención fue ver como una gruesa gruesa.

Al abrirme de piernas el canino no esperó más y metió su ocio, sentía su lengua largar y rasposo pasando por toda mi feminidad mientras su cara era manchada con mi sangre y le dije:

— ¡Si! La me el sucio coño de esta perra!

Me paré y me puse en la posición de perrito, al parecer al perro de encanto ya se tiró encima mío tratando de mentar su enorme verga en mi estrecho coñito, con ayuda de una de mis manos lo logró meter con algo de dificultad. De un solo golpe me metió toda su monstruosa verga haciéndome soltar un fuerte grito de doler y placer, nunca me imaginé que la verga de un perro me brindaría tremendo placer.

El perro tomó bruscamente mis caderas para que yo no me alejará, estaba en mi sueños de placer cuando derrepente escuché un carraspeo.

— Ejemmm.. No queríamos interrumpir–Eran mis amigos, aunque sean muy liberales con el sexo ellos nunca creyeron que llegaría a esto.

-¿Q-que Luis celoso de que un perro sea mejor que tu..? — le respondí, no podía formular bien una respuesta ya que sentía como la verga del perro se agrandaba cada vez más.

No recibí respuesta, escuché el sonido de un cinturón abrirse, me voltee a ver y me sus te un poco, Luis estba detrás del perro rozando su pene en su ano, me sustaba ya que no sabía como reaccionaria el perro si se enojaria o me morderia.

Al parecer a Luis no le importó y metió su verga de 16 cm en ano del perro,este no tuvo reacción al contrario movía sus caderas más fuerte haciéndome gritar. Mi amiga que no se quedó quieta se encontraba haciéndole una especie de beso negro al culo de mi amigo.

Era un mágico tren sexual, mi vagina menstruando se comía golosamente la verga del perro, mi amigo embestia con una fuerza impresionante al culo del perro, y mi amiga chupamdole el culo a Luis mientras metía dedos. Fue la mejor tarde de la vida, nosotras descansamos el resto de la tarde pero Luis no dejaba de folllar al perro, el canino ya tenía el culo increíblemente abierto lleno de semen. Aunque el perro tampoco se dejó pasivear, le metió todo y nudo a mi amigo.

Fue muy divertido :/)

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