Una tarde sombría

Hola soy Ossiris y les voy a contar algo que me paso cuando tenía 19 años, yo tenía a una amiga lladamada Heidi y ella era tres años menor que yo, ella era blanquita, tenía los ojos verdes, labios pronunciados, pelo castaño oscuro y de su cuerpo ya algo desarrollado, con busto sobresaliente. Ella era una niña muy linda y yo también ademas de estudiosas, eramos mejores amigas, comiamos helado, nos gustaba visitarnos, saliamos a la plaza a menudo pero la felicidad de la niña de pronto cambio por culpa de una tarde sombría. Era un jueves en la tarde y nos tocaba clase de educación física, con nuestro profesor Renato, el era un hombre blanco y atletico, de pelo negro hasta media espalda y ojos negros como la noche, era estricto y decían que muy buen maestro. Bueno pero no como persona porque cometió algo tenebroso. Estabamos en clase y nos dejo jugar basket hasta que acabara la clase y después ya saliamos de la escuela, Heidi fue llamada por nuestro profesor para que lo ayudara a ordenar y a organizar algunas cosas y con la lista ya que ella era de las que no jugaban porque se había lesionado el tobillo. De pronto ya había pasado tiempo y mi amiga no salía ni Renato… Entonces yo fui a tocarles la puerta pero nadie me abrió, me dio curiosidad entonces fui a asomarme por una rendija cuando me quede helada y casi me desmayo de ver al desgraciado penetrando a Heidi, el maldito la embestía como un perro en celo mientras gemía y ella solo estaba ida y sollozando muy quedito, quería hacer algo pero tuve tamto miedo que hasta pense que me iba a orinar, el le decía que ella era de el y la amenazaba diciendole -te puedo reventar la vagina a vergazos ahora eres mia, mi princesita Heidi y no te conviene que vayas a decirle a alguien algo sobre de esto o me las pagara alguien que tu quieras.. Ella tembló y empezo a llorar, yo estaba desesperada no sabía que hacer viendo a mi amiga que tanto quería y quiero verla así, siendo usada y abusada.. De pronto la manipulo con facilidad y la cambio a otra posición mientras ella lloraba en silencio y se tapaba su carita apenada con sus manitas, la cambio de posicion para hacerle sexo anal y ella de pronto estaba dolorida y emitió un gemido de dolor, el se molesto y la amago para que no se oyeran sus quejidos, las tetas de Heidi quedaron expuestas y eran manoseadas a placer del tipo perverso. Al acabar de hacerle todo eso se subió su pantalón y la hizo ponerse de nuevo sus pantaleta y shortsitos. Ella salió con apariencua cansada y su mirada sin brillo como si estuviera enferma, fui inmediatamente a verla y cuando salimos le compre una agua y le di un sandwich para que se sintiera mejor, no pude evitar llorar mientras la veía como conmigo se iba recuperando. Le dije -yo se lo que pasaste Heidi, vamos a hacer algo. Pero ella estaba muy espantada, entre más hablará sobre eso se ponía mal y decía que su pecho se le oprimia, que no quería que sus familiares o yo pagaran y pagaramos su declaración. Tarde o temprano hay cosas que se tendrán que saber.

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